OPINIÓN; Pesadilla de verano: ¿Puede arreglarse el béisbol cubano?

00:10:08 AM

 

 

Colaboración del miembro del Club Vegueros de la MD: 
El Dr. Reinaldo Guevara

 

por Reynaldo Cruz

 

Con permiso de William Shakespeare, la tragicomedia vivida por el equipo nacional de Cuba en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 — más tragedia que comedia — no ha dejado dudas de que el status del béisbol cubano es el de una supuesta crisis que muchos han enfatizado mientras otros la han negado. La crisis es solamente en la parte doméstica y las competiciones de ultramar, pues los peloteros cubanos se están destacando en distintos circuitos por todo el globo (incluyendo la propia MLB) tal vez con más brillo que nunca antes. Pero, ¿es irreversible esta crisis? Me parece que no.

¿Qué sucedió en Lima? Pregunta incorrecta: Lima no es un evento aislado, ni el resultado de algo que se hizo mal en los últimos meses. Lima es sencillamente el momento en que todo lo que muchos negaron con vehemencia u otros barrieron bajo la alfombra gracias a ciertas señales de supervivencia, como la victoria en la Serie del Caribe, se convierte en nada más que la verdad el béisbol cubano está en su peor momento desde la introducción del juego en la isla en la década del 60 del siglo XIX, y los que están a cargo de mantenerlo con vida han hecho muy poco o han tenido muy poco éxito para lograrlo.

 

 

Lo peor es que por muchos años muchas personas han estado diciendo que el béisbol cubano necesita un cambio, pero las modificaciones que se han hecho distan de tener impacto alguno, y parecen más diseñadas a mantener ciertos puestos de trabajo que a lograr que se hagan ciertos trabajos. La falta de movilidad de los mandamases, aparejada a una creciente apatía de los jugadores, y una serie de otros factores mayores y menores han desencadenado un estado de caos, desesperanza e infamia.

Sin embargo, las soluciones existen, aunque su implementación pudiese implicar más audacia que conocimientos científicos y más sentido común que pensamiento teórico.

Todo debe comenzar por permitir crítica abierta y lógica. Casi cada comentario crítico que se ha hecho en la prensa cubana se hace generalmente por personas que caminan por la cuerda floja, poniendo en riesgo sus futuros viajes con el equipo y por tanto perdiendo cierta objetividad. A veces la crítica más implacable lleva a una solución, aunque venga de los llamados medios alternativos o las mismísimas redes sociales.

Y un cambio en la jefatura del béisbol cubano es una exigencia que ha alcanzado un estatus viral. No es la brillante solución a todos los males de la pelota en la isla, pero ciertamente un muy sólido comienzo en la dirección indicada. Por ya muchos años, la actual gerencia del béisbol en Cuba ha ido de la decepción de no ganar ningún evento importante desde 2006 a la infamia de ser humillados por casi todos los rivales, sin importar cuan pequeños luzcan en el papel.

Pero, ¿traerá el cambio en los jefes un mejor resultado si las cosas siguen haciéndose de la misma manera, con la misma filosofía y las mismas políticas? Una nueva jefatura debe venir con ideas revolucionarias, el coraje de hacer cambios drásticos y tomar decisiones valientes para mejorar el béisbol y los resultados del equipo nacional en el extranjero. Además, las nuevas personas deben tener autonomía para tomar tales decisiones sin la interferencia o los vetos de políticos del INDER o el gobierno que saben muy poco o nada de pelota.

El hecho de que funcionarios del gobierno hablen hoy de analizar la pelota en sí contradice precisamente su interferencia en el desarrollo de la misma. Las personas que nombran para los cargos no se atreven a tomar decisiones vitales sin su aprobación (y a veces ni siguiera se atreven a proponer por miedo a perder sus posiciones), así que básicamente todo lo que se ha hecho ha tenido luz verde del gobierno, el INDER o ambos. La solución es nombrar nuevas personas, dejarlos por su cuenta en el proceso de toma de decisiones, y luego hacerlos rendir cuentas cuando las cosas salgan mal. Esos funcionarios tendrán la potestad para hacer las cosas sin tener que consultar con la gente “de arriba”, y tiene que incluir todo, desde convocar a los peloteros cubanos que están en distintas ligas sin su aprobación, hasta el desarrollo y la ejecución de algo tan simple y noble como el Salón de la Fama del Béisbol Cubano. Más importante aún, en vez de personas con discursos políticos diseñados para lograr posiciones o confiabilidad, lo que se necesita es personas con el enfoque, la mentalidad y la capacidad para llevar adelante el béisbol cubano, sin importar los costos personales.

El hecho de que los peloteros se vayan constantemente es un factor, pero también una consecuencia de algo mayor aún: incentivos, libertad, metas.

El incentivo no es suficiente para mantenerlos acá, y antes de achacar su partida a una pérdida de valores morales o a una crisis de valores morales, debemos detenernos y percatarnos que ellos ven como los que toman decisiones por encima de ellos viven mejor… mientras más alta la posición, mejor viven: sin los problemas diarios que van desde el transporte público hasta tener una casa decente o a mantener a sus familias. Entonces, hay muchos peloteros que se han retirado luego de muchos años de gloria y han tenido la suerte de recibir un vehículo de segunda mano gracias a los muchos años de sacrificio y a la lealtad de haber permanecido en Cuba. El hecho de que los hijos de hombres como Lázaro Vargas, Lourdes Gurriel y Víctor Mesa hayan abandonado el país no es coincidencia: es sencillamente que los padres quieren para sus hijos una vida mejor que la que tuvieron, o sencillamente mejores oportunidades. No se pueden poner a competir mil pesos al mes (cerca de 40 dólares) no con 20 millones, sino con medio millón de dólares al año, pese a las disparidades en los gastos que puedan tener en los Estados Unidos.

Además, los peloteros no tienen la libertad de decidir dónde quieren jugar y con quién quieren hacerlo. La verdad es que la Federación Cubana de Béisbol ha estado manejando los contratos de los peloteros con equipos de Japón, Canadá y otros, a veces sin tener para nada en cuenta el deseo u opinión de los jugadores. Y por supuesto, se llevan una tajada… lo cual es justo, pues deben tener una compensación por perder al jugador para su torneo, pero es algo que no debería ser lo principal en sus mentes a la hora de discutir un pacto. La FCB dista de ser un buen representante… o incluso un representante. Todos los derechos que se discuten no son los de los peloteros, sino los de los equipos que quieran firmarlos y los de la FCB como representante. Encima de esto, deciden qué peloteros son elegibles para firmar contratos, y aquellos que lo hagan con otras ligas sin su aprobación o intervención divina se arriesgan a años de suspensión.

Esta fue tal vez parte de la gran evidencia esgrimida por Marco Rubio y los que se oponían al acuerdo ante los ojos del presidente de Estados Unidos Donald Trump para que eliminara el pacto MLB-Cuba. Además de no ser completamente independiente, la FCB pretendía tener total control del flujo de peloteros cubanos a clubes de la MLB y decidir quién iba a firmar y quién no. Esto por supuesto puede resolverse con la existencia de un sindicato que represente de verdad los intereses de los peloteros y ponga al descubierto a los clubes y a la misma FCB por sus acciones si éstas afectan a los jugadores. Por suerte, se han hecho algunos cambios, y algunos jugadores han regresado luego de haber abandonado el país, y se les ha permitido llevar la chamarreta de sus respectivas provincias… la presencia de alguno de ellos en la escuadra nacional sería el paso verdaderamente visible.

Y están las metas. El equipo nacional de Cuba fue una meta muy tentadora por algún tiempo, pero el Clásico Mundial de Béisbol abrió los ojos de muchos jugadores cubanos a las grandes ligas… Y su segundo lugar significaba solo una cosa: no solo podían jugar contra ellos, sino también vencerles. Por tanto, llegar al Show no era tan mala idea después de todo… y las autoridades cubanas debieron haber iniciado un flujo primero a Japón y luego buscar la manera de hablar con la Major League Baseball. Después de atrapar la atención de los scouts en 2006, hicieron falta diez años y promediar .500 en su última Serie Nacional en Cuba para que Yuli Gurriel finalmente decidiera que era demasiado y necesitaba crecer. A diferencia de lo que piensen algunos: querer jugar en las mayores no es mezquino, si uno es pintor, le encantará exhibir en su pueblo natal, pero soñará con exhibir en la Galería Gagosian. Y cuando lo haga, toda la nación, incluyendo los líderes del país de uno, lo celebrarán y felicitarán, y estarán orgullosos de uno. La MLB es la Gagosian de los peloteros, y querer llegar allí es una meta y un deseo justo, no se equivoquen.

Sin un acuerdo con la MLB en vigor, la Federación Cubana de Béisbol tiene una sola cosa que hacer: permitir que los peloteros busquen su sueño de jugar en el Show sin recibir compensación. Pongámoslo de este modo, si los peloteros quieren irse, lo harán de todos modos. Así que lo inteligente es exactamente “liberarlos” de sus compromisos con el béisbol cubano, haciéndolos elegibles para jugar con el equipo nacional en el Clásico Mundial de Béisbol — o el Premier 12, en el caso de esos peloteros que estén en las Menores o tratando de alcanzar un contrato. Esta no es la situación ideal, sino una medida de emergencia para sofocar el tránsito ilegal y desordenado al tiempo que se tendría talento disponible para la escuadra nacional.

La Serie Nacional de Béisbol es algo que necesita revisión: la calidad de juego es baja, la organización del torneo e un desastre, y el calendario es un castigo atroz a los jugadores que tienen que empezar a competir en las tardes de agosto bajo el despiadado sol y el calor de Cuba. El calendario de una liga antiguamente “invernal” se ha convertido en el calendario de una liga de “verano a otoño” para posibilitar que el campeón asista a la Serie del Caribe. Estoy a favor de que todas las provincias tengan un equipo porque fomenta el desarrollo de los peloteros y el deporte, pero ese no puede ser el principal torneo de la isla… y un torneo de tres o cuatro conjuntos posteriormente con los mismos peloteros es una mala decisión.

Así que una de las primeras cosas que se deben hacer es encontrar una alternativa, incluso con inversionistas ya sea domésticos o foráneos para crear una liga profesional de béisbol: una que se desencadene en el otoño y de dónde salga el representante a la Serie del Caribe. Ese campeonato también recibirá peloteros cubanos que estén por todo el mundo e incluso extranjeros. La única alternativa para hacer que el béisbol sea alternativo ara la gente en Cuba es precisamente tener una liga poderosa con nombres atractivos y buenos jugadores. La Serie Nacional debe continuar, para convertirse en la principal fuente de talento para el mencionado circuito profesional además de ser el lugar para reclutar peloteros para torneos menores — una vez que las humillantes derrotas en estos torneos dejen de ser comunes y ruidosas. También será la forma de proteger la integridad del derecho de cada territorio a tener un equipo.

Las entradas para la liga profesional serán más caras, pero habrá opciones baratas para que los cubanos comunes entren. Por supuesto, los asientos y los servicios adquiridos por más dinero marcarán una diferencia. Después de todo, ¿no hemos estado todos los cubanos viviendo de la misma manera por más de una década: con grandes diferencias en las posibilidades de diversión de la gente dependiendo de cuánto puedan pagar?

La calidad de las instalaciones es también algo que debemos observar. Es vergonzoso que Perú tenga un estadio de béisbol con mejores condiciones en el terreno que cualquier parque en Cuba. Eso, en sí, es una falta de respeto a nuestros peloteros, y una forma de perder autoridad moral para exigir mejores desempeños. Los fans cubanos no deberían estar impresionados por lo arreglado que se ve el terreno beisbolero peruano, pero lo están.

Una liga profesional, con ciertos inversionistas y otro tipo de incentivos elevará el interés de la fanaticada y los niños por el juego, aumentando por tanto su práctica.

Y entonces, el béisbol en la base. Durante años, todo se justifica con el argumento de que el béisbol en la base en Cuba tiene muchos problemas… y puede ser verdad pero con un enfoque totalmente diferente.

Los entrenadores (y los padres) de la base son tal vez los más grandes héroes cuando se trata del desarrollo del béisbol en Cuba. Incontables horas de trabajo duro por parte de los entrenadores para formar pequeños diamantes en bruto que eventualmente se irán al nivel superior. Incontables horas de trabajo duro por parte de los padres para asegurarse de tener dinero para hacerse con un par de spikes, pagar el uniforme, un buen guante o bate… Sí, el trabajo del béisbol en las categorías inferiores es tal vez una de las razones por las cuales Cuba aún muestra algunos talentos ocasionales.

 

 

A pesar de las muchas deficiencias que podamos señalar (algunos detalles técnicos en la mayoría de los casos), los más grandes problemas del béisbol de la base en Cuba vienen de “arriba”. Un sistema de evaluación que premia a los entrenadores que tiene los equipos ganadores en vez de los que se enfoquen en la educación y los fundamentos del juego ha creado una brecha entre los que hacen un excelente trabajo y los que hacen un buen trabajo pero tienen mejor materia prima. A la vez, ese sistema se centra más en ganar que en enseñar muchas cosas importantes de la pelota, lo cual es la razón por la que la mayoría de los receptores de Cuba no tienen idea de cómo pedir los lanzamientos. Cómo pueden hacerlo si para cada juego en su vida la selección de lanzamientos se ha decidido desde el dugout. Nuevamente, estos entrenadores no son los culpables, sino el sistema — creado por el INDER y el aparato beisbolero — que los ha obligado a hacer muchas cosas que no harían en otras circunstancias.

Este nivel merece conjetura, pero no los entrenadores ni los muchachos. La falta de tiempo de juego y la falta de torneos y juegos organizados más allá de los cortos torneos regionales es algo que afecta a los jóvenes. También, estos muchachos necesitan ver juegos de la Major League Baseball para que aprendan sobre la mecánica de ciertos swings, la mecánica tras ciertos lanzadores, puntos de salida, ángulo de salida… y necesitan ver estas coas constantemente, para que aprendan de los mejores. Deben impartirse clases y ciertos videos deben reproducirse para que los muchachos los vean. Con internet disponible para los cubanos en la actualidad, no sería una mala idea mostrarle algunos videos destacados de StatCast y mostrarles escenas en cámara lenta mostrando agarres de pelotas y movimientos de pitcheo y bateo.

Hay talento, y en verdad, talento que se está yendo del país incluso antes de llegar al nivel juvenil, debido a los problemas mencionados y otros. Los prospectos están siendo succionados incluso antes de llegar al status de prospecto (al menos ante los ojos de los scouts de MLB), y algunos nombre aparecen en las redes sorprendiendo a quienes no hayan profundizado en esas categorías. ¿Es culpa de los entrenadores de la base? ¿En serio? Debemos DEJAR de culpar a la base por lo que sucede en el béisbol cubano… si algo, debemos agradecerles por no permitirnos caer más bajo.

El béisbol cubano necesita una revolución, y desde hace tiempo. Las fórmulas y mentalidades que fueron una vez funcionales ya no lo son, principalmente por que Cuba estaba enfrentando a amateurs con más del 99% de su talento — que se rehusó o no le permitieron jugar profesionalmente — y la victoria era básicamente inminente. Temo que, como siempre, la cadena se rompa en el eslabón más débil: Rey Vicente Anglada pude ser crucificado como el gran villano y el pobre Yosvani Aragón podría sufrir el golpe primero que Higinio Vélez… y así sucesivamente. Una cosa es cierta: si las decisiones las toman políticos, usando argumentos políticos o siguiendo agendas políticas, podemos dar por sentado que los resultados serán peores… el equipo nacional de Cuba puede aprestarse a despedirse en el venidero Premier 12.

 

Tomado de Universo Béisbol

 

15 comentarios

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    • Dr. Reinaldo en 11 agosto, 2019 a las 4:40 am
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    Comparto el criterio al 1000 % de mi tocayo y sì leen la de Padura al 1000.000 %. Un Abrazo a todos.

    1. La de Pardura más tarde la público y otros temas también. Otro abrazo

  1. ¡Excelente trabajo!

    • Rojo de Metro en 11 agosto, 2019 a las 12:05 pm
    • Responder

    La verdad que no hay otra. Liga profesional. Al principio podrá parecer un engendro, pero si la dejan actuar sola, todo ira tomando forma, hasta el amateurismo. Al menos eso es lo que se ve en otras Ligas hasta en europa.
    !! PERO LLEVAMOS SOÑANDO 20 AÑOS y como dice el dicho, no cuesta nada. Rodarán algunas cabezas, menos la que piensa y posée secuestrado nuestro beisbol.

    • Jose Acosta en 11 agosto, 2019 a las 12:08 pm
    • Responder

    Excelente, una diatriba de verdades y de argumentos incuestionables.

    • Juan Bermúdez en 11 agosto, 2019 a las 12:47 pm
    • Responder

    A veces uno no tiene más que preguntarse. Qué prensa leen los funcionarios cubanos? De qué hablan sus vecinos? Dónde viven? Qué conocen de estado de opinión? Jugaron pelota a las tres de la tarde? Tienen jóvenes en casa con necesidades de recargas de teléfono o tenis de moda? Saben qué son cuarenta CUC para un muchacho de veinticinco años con novia o familia? Ya consultaron con los protagonistas del espectáculo las condiciones del mismo? Serían mil preguntas y una misma respuesta. No les importa! El mundo cambió. No te puedes ausentar cinco meses de tu hogar sin tener resuelto lo mínimo indispensable. Es mejor ausentarte para siempre del país para jugar cualquier liga, si esto te resuelve los problemas de tu familia. Los traidores tienen una clara definición en los diccionarios, los atletas no aperecen en la T y les aseguro que ya lo busqué. Buen artículo, saludos.

    • Andrés R en 11 agosto, 2019 a las 7:30 pm
    • Responder

    Siempre se habla de la máxima dirección del beisbol en Cuba como el responsable de las deficiencias y se mencionan nombres de personas como Higinio y Aragón fundamentalmente y no leo la responsabilidad de Tony Castro que es una de las principales figuras del beisbol en el país, quisiera que esta persona se dirija al pueblo y hable sobre las cosas que están pasando con el beisbol.

  2. No sabía que mis trabajos causaban algo de revuelo por acá. Gravias a mis amigos de la Martín Dihigo por compartirlos. Quienes quieran iteractuar los espero en Universo Béisbol. Un abrazo a todos
    R

    1. Y este no fue el primero. Otro abrazo.

        • El bombardero en 13 agosto, 2019 a las 8:08 pm
        • Responder

        Buenas tardes y yo apoyo tu moción, porque aquí se han puesto varios artículos de Reynaldo Cruz, todos siempre muy buenos e instructivos. Saludos y un abrazo.

        1. Otro abrazo para ti mi herma.

      • Dr. Reinaldo en 12 agosto, 2019 a las 10:39 am
      • Responder

      Pues mi tocayo, sus trabajos siempre han sido de muy buena aceptaciòn en la MD y en lo personal llevo tiempo archivandolos, un abrazo a usted y siga aportando que usted es un MD tambièn.

        • El bombardero en 13 agosto, 2019 a las 8:06 pm
        • Responder

        Buenas tardes y a usted doctor, agradecido por compartir con nosotros este excelente artículo de Reynaldo Cruz, como todos los que de su pluma proceden. Saludos y un abrazo.

      • El bombardero en 13 agosto, 2019 a las 8:05 pm
      • Responder

      Buenas tardes, sus artículos siempre van a causar revuelo por acá y por donde quiera hermano, por la calidad de realización que poseen y por la calidad manifiesta que siempre le acompañan, así como por las verdades irrebatibles que profesa, su sitio es de los buenos a los que he podido acceder alguna vez, lo único que se le puede señalar que es exclusivo para Internet y la gran mayoría no tiene acceso al mismo, pero si se mantiene en vínculo constante con esta genial página se le puede seguir dando más seguimiento a sus trabajos, que repito siempre son bienvenidos y excelentemente apreciados, por el inteligente público que aquí asiste o interviene, por ejemplo este artículo es excelente, loable e instructivo, está bien estructurado y exquisitamente argumentado. Saludos.

    • SIEMPRE NARANJA en 12 agosto, 2019 a las 4:44 pm
    • Responder

    Reynaldo Cruz es un buen conocedor de todos los problemas que tenemos desde abajo hasta arriba a pesar de vivir viajando y trabajando fuera siempre ha amado su beisbol y sufrido con todo lo que sucede actualmente…….

    Rey……. excelente y abarcador sus criterios……

    Saludos……

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