EL BICHITO DE LA PELOTA, LA NOSTALGIA Y EL EMBRIÓN DE UN PEÑISTA (I) PARTE

Por el peñista Efren Amaya Padrino

EL BICHITO DE LA PELOTA, LA NOSTALGIA Y EL EMBRIÓN DE UN PEÑISTA (I) PARTE

Empecé a tener conciencia del béisbol, aproximadamente a los 6 años, mi padre furibundo apasionado del deporte en general y el béisbol en particular cumplía importantes tareas como jefe en las filas del MININT en nuestra provincia de Pinar del Río, pero siempre en medio de su intenso ajetreo que imponía la vida militar, sacaba el tiempo para hacer la vida social de familia y educarnos a cada uno de nosotros, sus cinco hijos en los principios y la ética muy de moda por esos bellos tiempos, por el cargo que ocupaba, tenía transporte asignado y siempre se las arreglaba para llevarnos de cacería, o a disfrutar cuanto evento deportivo se escenificaba, con destaque para el béisbol y el boxeo, vivíamos por entonces en un humilde barrio rural llamado Barbacoa, perteneciente al municipio San Luis.

Tenía el viejo una colección de guías oficiales de béisbol, entre las que se destacaban la de 1970, que contenía los resultados de la IX Serie Nacional ganada por Henequeneros, la Serie de los 10 Millones (embrión de las selectivas) ganada por Las Villas, los Juegos Centroamericanos de Panamá ganados por Cuba, el Mundial Juvenil de Maracaibo en Venezuela y la Serie Mundial de béisbol aficionado de Cartagena, también ganados por Cuba y una Serie Triangular celebrada en Turin, Italia, en el marco de unos Juegos Mundiales Universitarios, sin dudas para recrearse, la editada especialmente sobre el Mundial de la Habana de 1971, la editada también para el Mundial de Managua de 1972 y la de la XII Serie Nacional 72-73 ganada por Industriales, a esa edad, ya había aprendido a leer y escribir.

Al llegar de la escuela, saciaba los deseos de lectura con aquellos libros de béisbol, leía y volvía a leer todas sus páginas, a tal punto que casi aprendía de memoria todos sus datos, varios de mis primos mayores, fanes también al deporte y la pelota, gozaban conmigo preguntándome los integrantes de los equipos y las marcas y líderes individuales, que aparecían reflejados en aquellas guías perfectamente ilustradas, confieso que me deleitaba leyendo nombres, actuaciones y estadísticas, muchas de las cuales conservo aun en mi memoria, tal era mi pasión por el béisbol.

El hábito de lectura que se hizo eco muy pronto en mi, al ver al viejo leyendo a diario los periódicos que traía (tenía también una librería) y ser testigo de las conversaciones que, sobre diversos temas desarrollaba con los vecinos y amigos del trabajo, hacía que cuando él llegaba, sin hacerle petición de los mismos, personalmente me los entregaba, me tiraba al piso y buscaba afanosamente las informaciones deportivas, aún recuerdo aquellos cintillos ilustrados con fotos “hoy Changa contra Vinent en el Latino”, “Carrero contra Julio Romero en el Cándido González”

Con sistematicidad nuestro padre nos llevaba al estadio Capitán San Luis a ver los desafíos, tanto entre semana, como los fines de semana, fue en esas condiciones que antes de comenzar los juegos, o una vez finalizados, nos bajaba al terreno y allí nos presentaba a los estelares peloteros de la época (mediado y finales de los 70), fue así que conocí en persona a Alfonso Urquiola, Jesús Guerra, Julio Romero, Leonildo Martínez, Maximiliano Gutiérrez, Rogelio García, Mario Negrete, pero también así nos presentó a los estelares de otras provincias; Armando Capiró, AgustinMarquetti, Pedro Medina y al propio “Changa” Mederos, de esa misma forma conservo la forma en que conocí a Vinent, Elpidio Mancebo, y tantos otros, porque era muy bien llevado mi padre con todos los deportistas y confraternizaba con los mismos. Nunca olvidaré como en la XVII SN 77-78 en un juego celebrado una tarde de un sábado a finales de diciembre de 1977 entre Guantánamo y Vegueros en el estadio Leopoldo Troche del municipio San Luís, me llevó al banco de Guantánamo, pues él era muy amigo de un coach de dicho conjunto de apellido Suárez y cuando tenía en frente al legendario 1ra base de los guasos, me dijo jocosamente, ¿quién es este?, le espeté al segundo Agustín Lescaille, recordé en ese instante una foto en la guía del 73 donde está precisamente Lescaille arrodillado, bate en mano con el traje de Serranos y su legendario número 4.

En aquel entonces donde vivía no existía la electricidad, en el radio de nuestro hogar, se sintonizaba la pelota, cada juego de nuestros equipos eran escuchados por mi con total detenimiento, ello asombraba mucho a mis padres, ya que muchas veces a pesar de ser niño renunciaba a los juegos propios de la edad con mi hermano jimagua y con otros “chamas” de mi edad para seguir con claridad meridiana las incidencia que describía el naciente excelente narrador Julio Duartes Alonso, es así que no podré olvidar el juego final del play off de la selectiva del 78, cuando Cheito dio su oportuno y decisivo jonrón a Rogelio, muchas veces le recuerdo a Julio Duartes, una frase que él con originalidad describía cuando un jugador conectaba un jonrón en ese año en vísperas del XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes a celebrarse en la Habana en el verano de ese propio año, fuese de nuestro equipo o del elenco rival, porque Julio narra con tanta pasión e imparcialidad las jugadas de todos los equipos, que tiene un estilo único “ y ahí va Muñoz con su jonrón dándole la vuelta al cuadro esperando el festival”, tampoco olvido aquel jonrón de Casanova en una fría noche de un sábado en diciembre de 1983 en el “Capitán San Luis” narrado por Sebastián Ferrer Pimienta con su inigualable ocurrencia “amigos mios y que clase de línea ha dado Casanova, que con el frio que está haciendo la pelota iba sudando”, o cuando en el propio 1983 ya en el ocaso de su carrera el lanzador zurdo Maximiliano Gutiérrez, ante una andanada de palos que recibía de Henequeneros en el primer juego de un doble dominical, el propio Ferrer Pimienta manifestó por la emisora “ y amigos Maximiliano, está que no pone una, ha durado lo mismo que dura un merengue en la puerta de un colegio”, lo cual provocó que esto le llegara al corajudo lanzador, el que raudo y velóz se subió a la cabina de trasmisión y solo por la oportuna intervención de varios compañeros evitaron una verdadera trifulca, que hoy al cabo de los años ambos protagonistas disfrutan contándola a los aficionados.

En 1974 mi hermano mayor comenzó a estudiar en la ESBEC “Capitan San Luis” ubicada en el municipio Sandino, a más de 60 Km de distancia de donde residíamos, cada 2 semanas los domingos bien temprano, íbamos todos en su auto de trabajo a visitarlo, a lo largo de la carretera central desde Pinar del Río hasta Sandino existían al lado de la misma carretera, más de 10 terrenos de béisbol, todos con sus cercas perimetrales, bien delimitados, incluso tenían sus gradas rústicas, al regreso era gratificante ver en todos esos terrenos enconados desafíos de béisbol entre equipos de cooperativas, barrios y centros de trabajo, los terrenos bellamente engalanados; colmaban en sus rústicas gradas a veces cientos de personas, el viejo realizaba paradas de varios minutos en la carretera en cuanto escenario llegábamos en el recorrido de vuelta, y disfrutábamos de varios inning en algunos de ellos, entrega total y rivalidad dura era lo que presenciábamos, incluso muchas veces con uniforme de equipos, donde se podía leer perfectamente los nombres de los equipos, eran verdaderos espectáculos, de los cuales emergían muchas figuras que después llegaban hasta hacer los equipos de nuestra provincia.

Fue así que de esos torneos populares surgieron peloteros, como Omar Revuelta, José Antonio García, Marcos Lara, Alberto Torres Chacón, Diego Mena, Diego Vázquez, Jorge Ponciano, Luis Enrique Pérez, el propio narrador Ferrer Pimienta y muchos otros que se incluyeron en las nóminas de nuestras selecciones de entonces, Pinar del Río, Forestales y Vegueros, era una masividad increíble en la práctica del deporte y del béisbol en particular.
Ya a principios de los años 90, una vez graduado, fui asignado por las FAR a trabajar precisamente en el territorio de los municipios de Mantua, Guane y Sandino, recuerdo con profunda nostalgia que cuando hacía los viajes de ida y regreso desde Pinar del Río (nos habíamos mudado para la ciudad capital el 28 de abril de 1979) hacia dichos municipios en mi moto asignada por esa propia carretera central, de los 12 terrenos de béisbol que existían en todo el trayecto, solo sobrevivían 3, uno de ellos, el estadio Hermanos Saiz, ubicado en la bella entrada a la izquierda del pueblo de San Juan y Martínez, los otros dos, ya sin gradas y mal cuidados sus terrenos y sin cercas perimetrales, los demás se habían convertido en potreros para ganado vacuno, o lugares poblados por casas y hasta centros de trabajo, muy pocas veces pude en los incontables viajes que realizaba por dicha ruta ver aquellos entusiastas y espectaculares desafíos de béisbol que disfrutábamos en las décadas del 70 y 80, ahora me pregunto con respuesta segura, si es esa una de las causas de la situación que tenemos hoy en nuestro pasatiempo nacional, entre tantas, estoy convencido que esta es una de ellas.

Volveré con más para que nuestros peñistas, amigos de la peña y demás foristas comprendan por donde entró el bichito de la pelota, volver a recordar anécdotas de nuestras glorias deportivas y otras que rememoran la añoranza y la nostalgia de la rica tradición beisbolera de nuestra provincia y mi propia familia.

Sirva también de homenaje para nuestro padre, hombre extraordinariamente amante del deporte y del béisbol a quien le debo esta gran pasión que se apoderó de mi hace ya más de 40 años, que fue además gran amigo de todas estas glorias que por aquí acabo de citar.

38 comentarios

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  1. Publicado.
    Hermosa historia.
    Un abrazo, hermano.

      • Amaya en 14 agosto, 2019 a las 5:07 pm
      • Responder

      Asi mismo Juan, tengo muchas anécdotas, incluso descritas por familiares, amigos y glorias deportivas, que son reflejo de lo vivido en esos años, las estoy organizando para publicarlas, saludos.

      1. Bienvenido tu trabajo q presagía nuevas y más interesantes historias. Claro q todos nos duele cómo ha involucionado el beisbol en Cuba. Habría q buscar las estad´siticas sobre cuantos terrenos de pelotas había en nuestro país en la epoca q relatas, y cuántos quedan en la actualidad….A priori, pienso q no quedan ni el 10 por ciento de los q habían.
        Un abrazo y estaré a la espera de príximos trabajos.

  2. Seguro que ese es una de las causas del deterioro del deporte, se han dejado perder muchas instalaciones deportivas que existían y en ellas jugabaj y se formaban muchos atletas que al final llegaban a los diferentes niveles organizados y hacían mucho más fuerte cada uno de los niveles.

    1. Gracias Amaya hermano por esta entrega tan bonita de tus vivencia cuando se te coló el bichito del beisbol. Mientras te leía viajaba en el mismo auto de tu papá junto a tu hermano (que en gloria estén ambos) y tu, o en la moto de tu trabajo y recree lo que contaste…. Un abrazo.

        • Amaya en 14 agosto, 2019 a las 5:51 pm
        • Responder

        Ohh me has conmovido con tus palabras y me has emocionado tanto, porque se que sientes como tuyas estas anécdotas y vivencias de nuestra pelota.

        1. Es que me duele como a ti que hayamos perdido tanto, que ya no se ame ni se luche por nuestro deporte como esos tiempos que relataste y que viste y que se que en el país a muchos les paso y veíamos.
          Palma mismo tenia uno de los mejores CVD del país, aquí nacieron y surgieron campeones olímpicos y mundiales bastante en diferentes deportes, hoy el que ve las ruinas que quedan de ese CVD y lo vio en su mejor esplendor llora de dolor de ver como han dejado morir tan excelentes instalaciones que tanta glorias nos dio a los palmeros y a Cuba, aun hay algunas que se mantiene vivas de milagro, pero la mayoría son historia.

      • Amaya en 14 agosto, 2019 a las 5:09 pm
      • Responder

      Eran verdaderas fiestas en cada barrio Cerulín, existía tremenda rivalidad y recuerdo que los técnicos y dirigentes de la pelota entonces viajaban por dichos barrios para captar los talentos.

    • Dr. Reinaldo en 14 agosto, 2019 a las 4:46 pm
    • Responder

    Amaya excelentes anecdotas. Hermano ya estoy en Aeropuerto de Malabo en espera de abordar. Pero leyendo tus historias. Eres grande y ese bichito es para siempre. Vale hermano un abrazo y pronto estaremos en la Tierra.

      • Amaya en 14 agosto, 2019 a las 6:11 pm
      • Responder

      Si REI, contigo debemos refrescar muchas historias y ver algunas glorias para realizarles trabajos que hemos acordado, pero que intencionalmente los he dejado para cuando llegues, además del encuentro que tendfremos con el Club Leones de la capital, te aseguro que vivirás enorme emoción cuando conozcas a Juan, Rafa, Rojo y Dunieski

    • Chucho en 14 agosto, 2019 a las 10:45 pm
    • Responder

    Amigo Amaya, tienes dotes de buen narrador, muy bonita tu historia, que pudiera ser parecida a la de muchos otros. En esa época la masividad era grande y vivíamos el beisbol de verdad, jugar pelota y ponerse un nombre de nuestros peloteros era algo tan normal, un guante o un bate eran un gran regalo, ir a los estadios una fiesta, ver juegos no oficiales como esos que cuentas se disfrutaba, en fin tu Bichito, que también es nuestro Bichito hay que trate que penetre a los mas jóvenes.
    Esperó por la 2da parte. Saludos

    • Onsubeverde en 15 agosto, 2019 a las 12:42 am
    • Responder

    Saludos desde la carretera de a La Coloma(ONEL) amigo Amaya. Saludos también para todos los integrantes y amigos de la MD. NO sé que crees tú y Daimir, pero creo que estamos en presencia del nacimiento de un historiador y narrador de historias deportivas, en especial del béisbol, te invito a continuar con estas historias y vivencias. Evitando que se olviden estas historias también defendemos el Béisbol. Además de lo descrito por ti, también teníamos los juegos para los trabajadores, los torneos interpre, InterEsvoc (Escuelas Vocacionales) recuerdo los encuentros entre la Vocacional F. Engels de PR y la Lenin de La Habana, ese día se paralizaban las demás actividades en toda la escuela y se vivía cada encuentro, no importaba el deporte en cuestión, como si fuera un mundial o una Olimpiada. Muy lamentablemente hoy ya no vivimos esos emocionantes e inigualables sucesos. Chao nos vemos por acá por la ciudad.

    1. Totalmente de acuerdo contigo amigo sobre el nacimiento de un buen historiador y como tal los buenos historiadores deportivos conocen a muchos atletas y nuestro hermano Amaya es increíble lo bien que se lleva con muchísimos de ellos y por tanto esta bien cerca de esas estrellas y sabe bien lo que relata, pero sobre todo le brota por los poros su amor al deporte al extremo que le sabe un mundo. Sobre el resto de su comentario muy buena apreciación sobre lo que nos contaba de lo que significaba esos encuentros deportivos entre esas escuelas, gloria pasadas que ojala un día se retome por el bien de nuestro deporte. Saludos.

      • Amaya en 15 agosto, 2019 a las 7:13 am
      • Responder

      Coño Onelito, ya una vez estuviste por aquí y despues te perdiste, te voy a localizar para incluirte en el Club nuestro de la peña aquí, así es que pronto voy por tu casa o por tu trabajo en SEISA, te acuerdas aquellas tertulias en los años 83 al 85 que el viejo Ciro nos daba con aquel viejo librito sobre los grandes de la MLB, fue así que empecé a conocer sobre Ty Cobb, Cy Young, el “Bambino”, Ted Willians, también mi padre me hblaba mucho de esa pelota y las ligas profesionales nuestras, saludos

    2. Fui fundador de esos juegos inter Vocacionales. Si es de interés, puedo hablar un día sobre ello.
      Un abrazo.

    • inedito en 15 agosto, 2019 a las 8:36 am
    • Responder

    Amaya muchas felicidades por tu escrito y esperamos por los próximos. Refleja realmente lo que hace rato está sucediendo en nuestro deporte de manera general.

    saludos

      • Amaya en 16 agosto, 2019 a las 11:49 am
      • Responder

      Saludos Inédito, pues tenemos que vernos, porque se que tu vives en la Habana y yo voy mucho por allá, tenemos que intercambiar.

    • Rojo de Metro en 15 agosto, 2019 a las 11:11 am
    • Responder

    !! Alabao !!. Es imparable mi amigo sincero Amaya. Si señor,,,,, logras que uno vaya con tu viejo al estadio, pude escuchar el motor del carro, y de la ensordecedora moto. Las frases pronunciadas por tus narradores son un manjar delicioso, y, como diria el Dtor de la Vega,,,para guardar por siempre. Ese bichito que un dia te picó, te convirtió en uno de los mas fervientes amantes de el beisbol que yo conosca. Gran depredador que es ese bichito, porque por lo menos en el Caribe, a acabado con medio mundo.
    PD. El Doctor de la Vega no suelta a la MD ni sentado esperando un avion. Otro mas DEVORADO por el famoso bichito.

    1. Bueno realmente la frase “Para Guardar” le pertenece a uno que admira mucho los trabajo del hermano DR. y por eso a sus trabajos los bautizo asi entre otros mas.

        • Rojo de Metro en 15 agosto, 2019 a las 1:15 pm
        • Responder

        ¿A quien?. !No me digas que al Leon de Oriente!. Ja Ja. ¿Como se me fué tu edicion si siempre la he disfrutado¿. Un abrazo.

          • Amaya en 16 agosto, 2019 a las 11:41 am
          • Responder

          Pues yo siempre supuse que los títulos “Para guardar” eran de Daimir, porque REI le manda los trabajos, pero a muchos Daimir los edita y les pone el título, estás fatal con el jefes,je, je, je,

          1. El siempre anda detrás del palo, por eso ya lo desterré….

    • ESTEBAN E. YERO PLA en 15 agosto, 2019 a las 11:26 am
    • Responder

    Mi amigo Amaya felicidades por tan lindo articulo, que bueno recordar esos tiempos muy sanos y con mucha pasión por el béisbol , es verdad como usted dice antes se hacían hasta los juegos de los campesinos y recuerdo que se conformaban los equipos de las provincias a los juegos nacionales con los diseños de los uniformes igual al de las series nacionales y que me dices del juego entre los CDR y MININT en conmemoración a las fiestas por el 28 de Septiembre, todo se perdió, por eso estamos tan bien ahora.

    Amaya pero también el agradecimiento eterno a su Papa por las costumbres y educación que les dio.

    Saludos del Club de los Alazanes

      • Amaya en 16 agosto, 2019 a las 11:48 am
      • Responder

      Tremendos esos juegos también que llenaban los estadios Esteban, saludo, una vez la TV nacional nos hizo un reportaje al viejo en 2001 por el 40 aniversario del MININT, pues era fundador y había logrado que sus cinco hijos fueran oficiales de las FAR y el MININT, y recuerdo que le dije a la periodista ante una prtegunta sobre el viejo, “Mi casa ha sido mi gran universidad, y mi padre su gran rector”, la periodista me miró y me dijo, esa es una frase celebre, entonces le contesté, “imaginese eso también lo aprendí de la educación del viejo”, Casanova estaba allí también y lo entrevistaron ( pero eso lo dejo para otros trabajo), se deleitaba hablando e intercambiando con él en mi casa.

    • El Alazan del Caribe en 15 agosto, 2019 a las 12:07 pm
    • Responder

    Recordar es vover a vivir, todos hemos retornado a esa época dorada de nuestra pasión. Todos como el amigo Amaya estaremos hechizados por el beisbol mientras respiremos. Linda crónica.

      • Amaya en 16 agosto, 2019 a las 11:52 am
      • Responder

      Saludos Santi, el otrpo día hable un poco con Ciro Silvino aquí en Pinar, le dije que estaban un poco mochos, pues le faltaban algunos peloteros, se me echó a reir y me dijo que van a luchar por colarse en la segunda fase, porque tienen otros talentos, entre ellos un nieto del Cmdte Guillermo García que me dijo tiene buen futuro

    • SIEMPRE NARANJA en 15 agosto, 2019 a las 12:50 pm
    • Responder

    Amaya hermano ese bichito tuyo salió del mismo nido, del mismo lugar que el de nosotros. Bonita tu historia, ya te estás ganando calificativos de historiador deportivo jajajaja…… que bien ….. espero los próximos trabajos…..

    Un Abrazo…….

      • Amaya en 16 agosto, 2019 a las 11:27 am
      • Responder

      Así mismo Vicet, ya después al cabo de los años, yo graduado y trabajando como oficial hice lo mismo con mis chamas, pues siempre le dedicaba tiempo al deporte a pesar del ajetreo y hasta me aba mis fuugaditas en horario de la tarde o mañana para ver los juegos, ya cuando fui jefe, tenía la posibilidad de “autorizarme” a algunos juegos diurnos, y a veces hasta viajar hasta el Latino, mira tu que pasión y compartía mucho con ellos en el dogaut, tal y como hacía el viejo, de ahía mi relación y amistad con todos

    • Javier Nd en 15 agosto, 2019 a las 12:55 pm
    • Responder

    Leyendo el artículo de Amaya, reviví momentos de mi niñez con mi padre en mi natal Camagüey que recuerdo frente al hoy estadio Rafael Fortun había una campo de pelota que todos en Camagüey le decían el campo de Mola, este era un señor que se dedicaba a preparar niños desde los seis años en adelante de allí surgieron muchos peloteros de los equipos Camagüey y Granjeros, en el año 1989 que se hizo la polivalente y este señor ya no existía este terreno desapareció, hoy eso no se ve en ningún lugar, pues como dice en el artículo, los campos en otra época de pelota hoy son de marabú y maleza en el mejor de los casos, estos son los artículos que hacen grande la pasión por el beisbol, alguien dijo los pueblos que olvidan su historia están condenados a volverla a vivir y eso nos está pasando a los cubanos con el beisbol, felicidades MD y este cronista deportivo en potencia desde ya estoy en espera del próximo artículo.

      • Amaya en 16 agosto, 2019 a las 11:07 am
      • Responder

      Precisamente Javier ayer tuve que realizar una visita de trabajo a Guane y recordé con el amigo que fui, muy fan también de la pelota este trabajo, volví a contar los terrenos por ese trayecto de 56 kilómetros que unen a Pinar con Guane y comprobé que efectivamente solo quedan 4 terrenos vivos, y solo en buen estado el estadio Hermanos Saiz de San Juan, yo ta,mbién fui fan a los incapturables de Camagueyanos campeones de 1977, recuerdo con mucha nitidez aquella selectiva, tenía un staff de pitcher, Legón, Carrero, Santana , Perez Perez, Alfredo Roque Oscarito Romero, el “gallego” Sánchez, Tomas Creo, el “Camión, para que con Sandalio, Eusebio Cruz, Felix Booth, Reynaldo Fernández, Vicente Díaz, Ángel Castillo, René Moya, Quesada, Sarduy, Pedro Cruz, solo he abusado un poco de la memoria, pero ahí están los principales, saludos y en Camaguey tengo muchos amigos

    • Jose Acosta en 15 agosto, 2019 a las 1:47 pm
    • Responder

    Saludos Amaya, yo también cuando tenia 10 añs en vez de jugar escuchaba con el viejo Alfredo un vecino de casi 80 los juegos de Camaguey, recuerdo todas las vivencias de los incapturables camagueyanos, felicitaciones por su excelente crónica

      • Amaya en 16 agosto, 2019 a las 11:39 am
      • Responder

      Saludos José, también en muchas ocasiones como mi padre tenía el rigor de la vida militar, no siempre nos podía dar esos gustos, entonces en mi barrio rural, dos viejos acerrimos aficionados Dingo y Juan Martínez me llevaban a sus casas, colindante con la mía, para oir por sus radios los juegos, Dingo era un fanático de los Ganaderos y Camaguey y gozaba cuando Carrero, Santana o Pérez Pérez nos ganaban y vivió con mucha emoción los triunfos de Ganaderos en el 76 y Camagueyanos en 1977, Juan si era de Vegueros y Pinar, ambos murieron hace algunos años y guardo un gran recuerdo, prque nos llevaban al circulo social que estaba en la carretera a ver algunos juegos por la TV

    • El Loko en 16 agosto, 2019 a las 10:44 am
    • Responder

    Excelente y hermosa crónica de la pelota de esa época, yo viajé en el tiempo leyendo tús vivencias y al igual, seguía el béisbol con pasión y tenía esas guias de béisbol, incluso las de 1967, 1969 y otras, pero un día a inicios de los años 2000s, las regalé todas, cuando fuí perdiendo la pasión, mira buen titular para un trabajo (Cuando la pasión se pierde).
    Con el paso del tiempo y ante la inmovilidad no nos queda más que recordar el pasado, para volver a vivirlo, de todas formas, cualquier tiempo pasado, fue mejor

      • Amaya en 16 agosto, 2019 a las 11:54 am
      • Responder

      Hermano no sabes lo que me hubiesen hecho falta esas guias, a nosotros tambien nos pasó igual, las prestabamos y nunca nos la devolvían, solo conservo la del 79 en adelante, el viejo siempre nos llamaba la atención por hacerlo, pues nos decía esos libros hay que conservarlo.

  3. Excelente relato Amaya de como nace un fanatico a la pelota cubana, hay que tratar que continue ese bichito hermano en las generaciones de niños, que se juegue, que se siga, que se valla al estadio, que se oiga incluso por radio, ya es otro contexto, pero la pelota para los cubanos siempre va a ser la pelota…en mi niñez escuche pelota por radio muchisimo, y hasta iba en una cartulina con jugadores de plastilina colocando las situaciones de juego jeje, asi pasaba los partidos oyendo a los equipos camaguey, cosas de muchachos…

      • Amaya en 16 agosto, 2019 a las 1:21 pm
      • Responder

      Si Jorgito, en esos años Camaguey con su Granjeros y Ganaderos, y Camagueyanos en la selectiva eran un equipazo, no olvides saludar a Lazo de mi parte.

    • Rigoberto Flores en 17 agosto, 2019 a las 8:53 am
    • Responder

    Un hermoso artículo Amaya !! Mis felicitaciones. Me ha hecho recorder tantas bellas cosas y a tan Buenos amigos. Recuerdo en los años 70, cuando era un niño-adolescente y viajaba con los peloteros de mi provincial desde varadero (Hotel La Rosa ) hasta el palmar de Junco y sentarme en el banco con esas grandes estrellas ! Que vivan por siempre los equipos Pinareños y por supuesto la MD ! Un abrazo mi hermano y lo major para usted y su familia. Recuerda que estamos en Varadero esperando por su visita.

      • Amaya en 17 agosto, 2019 a las 9:13 am
      • Responder

      Ok de acuerdo Rigo, de los primeros juegos por TV que recuerdo cuando era pequeño, eran los que se trasmitian desde el Palmar de Junco, recuerdo un juego extra que televisaron en enero de 1977 desde allí, si Citricultores perdía aquel encuentro Vegueros podia empatar en el 1er lugar de la XVI SN, pero Citricultores ganó ese juego y con ello aseguró el primer lugar de esa serie nacional, nunca se me olvida aquel juego, porque teníamos esperanzas, al final Vegueros fue 2do, y entonces ya en la proxima serie, no necesitamos de ayuda de nadie y ganamos nuestro 1er campeonato nacional en febrero de 1978

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