El Príncipe de Belén

29/8/2019

9:45 AM

Colaboración del peñista Janiel Izaguirre

 

Author Ivan Flores

Un genio…

Lázaro Salazar nació el 4 de febrero de 1911 en la Habana, Cuba, fue un jugador de posición, se desempeñaba con sobrada calidad como lanzador, en la inicial y en los jardines, pero como mentor era un genio, en la Liga Mexicana de Béisbol.

Muy ganador

63 años después de su último campeonato aún conserva el récord de más títulos como mánager con siete, también fue campeón en Cuba (2), Venezuela (4) y República Dominicana (1) para totalizar 14 trofeos desde el banco.

También fue un gran pelotero

Su categoría como pelotero era tanta que algunos conocedores lo comparan con Martín Dihigo, aunque a decir verdad para poder haber sido como ‘El maestro’ debió ser diestro para poder cubrir todas las posiciones como lo hacían algunos peloteros de antaño.

Quizás hubiese sido un grandesligas

Al igual que el de Matanzas, también tenía la capacidad de jugar en Las Mayores pero ambos nacieron con un color en la piel que no les permitía ser aceptados en esa época en el Big Show.

México era su casa

Jugó en Venezuela y en República Dominicana pero en 1938 llegó a México con los Cafeteros de Córdoba y fue aquí donde se sintió como en casa ya que se ganó el cariño y la admiración de la afición por sus grandes virtudes como pelotero y por manejarse con mucha propiedad dentro y fuera del diamante.

Su sencillez natural redundaba en elegancia, fue elegante para jugar, para dirigir y en su vida personal era todo un caballero.

Lanzaba y bateaba

Como timonel se proclamó campeón por primera vez en México en 1939 con los Cafeteros de Córdoba, tal vez ese sea el mejor año de su ilustre carrera ya que también fue el lanzador con más victorias en la Liga con 16 y campeón bate con promedio de .374, sin duda una temporada redonda y difícil de igualar.

Le esperaban seis campeonatos más, Águila de Veracruz (1941), Sultanes de Monterrey (1943, 1947, 1948 y 1949) y Diablos Rojos del México (1956).

Los mejores de su época

Imposible hablar de Lázaro Salazar sin hablar de Martín Dihigo, sus vidas fueron muy paralelas, Salazar llegó a México como resultado de la llegada de Dihigo, eran los mejores peloteros cubanos de ese tiempo, se disputaron campeonatos y se enfrentaron en varios países como jugadores y como directores.

Independientemente del resultado, el ganador siempre fue el aficionado que disfrutó de espectaculares choques de pelota de muy alto nivel.

El equipo de sus amores

El Príncipe de Belén siempre quiso manejar a su equipo favorito de la Liga Cubana, los Alacranes del Almendares y en 1957 la directiva le ofreció un contrato de dos años, pero su sueño no se cumplió.

El 24 de abril de 1957 los Diablos Rojos del México manejados por Lázaro Salazar, recibían a los Sultanes de Monterrey en el desaparecido Parque del Seguro Social, transcurría la alta de la séptima y Monterrey se fue adelante 1-0, al cierre de esa entrada Salazar no salió al cajón de coach de tercera y eso llamó la atención de los aficionados.

En la octava Sultanes fabricó cuatro más pero el cubano ya no se percató de ello, su dolor de cabeza del séptimo episodio terminó siendo un derrame cerebral.

Su fallecimiento

Perdió el conocimiento en el dugout y fue llevado al vestidor cargado en brazos por el lanzador cubano Guarao Guerra, minutos más tarde llegó una ambulancia y fue llevado al Hospital Central Quirúrgica dónde falleció al siguiente día a las 15:45 hora local, víctima de una fulminante hemorragia cerebral.

Salón de la Fama

Fue electo al Salón de la Fama del Béisbol en México en 1964 junto con sus compatriotas Martín Dihigo y Ramón Bragaña, todos jugadores de color. En su placa se lee, «El manager más grandioso que ha habido en México»

https://conlasbasesllenas.com/el-principe-de-belen/

 

3 comentarios

  1. En todas las épocas del beisbol Cuba ha aportado exelentes jugadores y en las pasadas tambien estrategas, hasta en la época de las vacas flacas aportamos buenísimos jugadores y no así directores y técnicos, eso explica el porque no destacan aquí los atletas y luego en un beisbol mucho más fuerte y dificil hacen época.

    • Rojo de Metro en 29 agosto, 2019 a las 3:45 pm
    • Responder

    Millones de gracias por esta bella historia con final triste. Cuantos años de desconocimiento tenemos encima.

    • Ramón Garcia en 29 agosto, 2019 a las 9:28 pm
    • Responder

    Siempre se ha dicho que era un tipo muy elegante. Era de Belén y de ahí su apodo l.
    Gran pelotero.
    Saludos

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