PARÍS (EFE) -La selección francesa festejó con una cómoda victoria ante Andorra su centésimo partido en el Estadio de Francia (3-0), la segunda goleada en tres días en la que de nuevo marcó Kingsley Coman y en la que Antoine Griezmann falló otra vez una pena máxima.

Los campeones del mundo garantizaron lo esencial, un triunfo que mantiene altas sus opciones de clasificarse para la Eurocopa de 2020, aunque la primera posición se la jugarán con Turquía, que les derrotó en su terreno.

No se llenó el imponente estadio inaugurado en 1997 en un amistoso contra España y donde el entrenador del Real Madrid, Zinedine Zidane, marcó el primer gol, cien partidos atrás en los que los “bleus” han construido un fortín.

De todo ha visto el estadio, que esta noche asistió a la séptima victoria consecutiva de los de Didier Deschamps, menos brillantes que el pasado sábado ante Albania, pero igual de eficientes.

Con la memoria fresca del 4-0 frente a los albaneses, el estadio volvió a escuchar el himno de Andorra, tras el error del último duelo, y también volvió a ver cómo Coman aprovechaba la baja por lesión de Kylian Mbappé para marcar (minuto 18) y cómo Griezmann fallaba un penal.

El error del barcelonista, que vio cómo el meta andorrano le detenía una pena máxima que él mismo había provocado, fue la única mácula en un partido con poca historia.

Griezmann encadenó dos errores desde el punto fatídico en tres días tras haber marcado los siete anteriores con la camiseta “bleu”.

Es su quinto fallo desde los once metros, entre los que destaca el de la final de la UEFA Champions League de 2016 contra el Real Madrid.

Pero, frente a una selección como Andorra, la 136 del mundo, el fallo fue más anecdótico que trascendente.

Además, al poco de regresar del descanso, corrigió parte de su error al conseguir su decimonovena asistencia, esta vez de falta a su compañero del Barcelona Clément Lenglet, que de cabeza marcó su primer tanto con la selección en su tercera convocatoria.

Buscó Francia la goleada, pero por dos veces sus disparos, más de 20, tocaron el larguero y en otras ocasiones se vieron respondidos por buenas actuaciones del meta del Principado.

Redondearon el marcador dos jugadores que comenzaron en el banquillo y lo hicieron en el tiempo añadido. El bético Fekir lanzó una falta desde la izquierda, el disparo fue rechazado por el portero y llegó a pies del exsevillista Ben Yedder, que logró su segundo tanto en la selección, tras el que había logrado en la ida también contra Andorra.

Francia se quedó a un gol de encadenar tres 4-0 consecutivos, algo que no logra desde 1960.