El 70 aniversario del natalicio del “hombre hit”, el “gamo de Jovellanos”

8:25:40 AM

 

Por el peñista:
Efren Amaya Padrino

 

 

Un día nación en Jovellanos, Matanzas, Wilfredo Sánchez González, el “gamo de Jovellanos” o “el hombre hit” ambos sobrenombres bautizados por el excelente narrador deportivo, el desaparecido Bobis Salamanca, Wilfredo.

 

 

Su debut se produjo en la VIII SN 1968 – 69 y ese primer año fue pródigo en su carrera deportiva al quedar líder de los bateadores, líder en hit, bases robadas y en carreras anotadas, los 140 hit conectados ese año fueron durante treinta años record nacional, hasta que en 1999 el pinero Michel “Super 12” Enrique implantara con solo 19 años otra marca fenomenal hasta nuestros días.

Formó parte de los equipos Henequeneros, Citricultores, Matanzas y Cuba, junto a Rigoberto Rosique y Félix Isasi fue bautizado por el desaparecido Bobis Salamanca, como “Los tres mosqueteros”, primer bateador en arribar a los 1000 y 2000 hit en series nacionales, fue desde 1970 hasta 1980 el hombre proa de aquellos portentosos equipos Cuba, líder de los bateadores en varias series nacionales y selectivas, jugó durante 19 SN y 10 selectivas, también llamado “el hombre hit”, conectó 2174 inatrapables, robó 339 bases y promedió para un fabuloso 331.

A continuación, reproducimos fragmentos de la entrevista concedida al periodista Aurelio Prieto Alemán en su programa Confesiones de grandes.

¿Cómo fueron los primeros pasos de Wilfredo Sánchez en la pelota?

Muy sencillo: nosotros somos de procedencia campesina, del municipio Jovellanos. Once hermanos. Cuatro hembras y siete varones, y los siete jugamos al beisbol. El viejo nos hizo un terreno frente a la casa. Allí el bate era un palo de escoba y la pelota, una chapa. El que fallaba un swing tenía que pitchear. Yo les ganaba a todos los muchachos. Teníamos alrededor de doscientas, trescientas, cuatroscientas chapas. Y yo bateaba veces, sin fallar, hasta 80 o 90. De ahí es donde viene mi tacto en el beisbol.

Tuvo una disciplina impecable. Nunca lo expulsaron de un juego, apesar de ese juego agresivo y alegre que tenía Wilfredo Sánchez.

Esto sin dudas, viene de la formación de nuestros padres. Te repito que él nos decía siempre que “cada vez que no viste de pelotero, tiene que pensar en la pelota y en la disciplina antes de todo”. Él no consideraba bueno a un atleta, si no era disciplinado.

Cuando nosotros terminábamos los juegos en el Palmar de Junco – te estoy hablando año setenta y pico- veníamos a la casa y el viejo analizaba jugo por juego; nos sentaba en la sala y analizaba lo que nosotros habíamos hecho. Siempre nos decía las cosas malas. Después de los campeonatos: “bueno, no hay que decirles nada a ustedes, el mismo pueblo les dice si el trabajo que han hecho ha sido bueno o malo”.

Ganó el apelativo de “el hombre hit” en nuestras series nacionales. Sin embargo, le costó muchísimo trabajo imponerse porque hubo una época en que los jonrones eran lo que levantaba los estadios, los jonroneros eran los que hacían los equipos Cuba. ¿Cómo fueron esos primeros años donde tuvo que imponerse a base de hit, hit y más hit?

La mayoría del pueblo conoce de beisbol, pero cree que el hit se batea fácil, y yo digo que no, que para batear un hit se necesita sacrificio y dedicación.

Comencé a tocar la bola, cuando llegué a la pelota no sabía. Empecé mirando a Rosique, a Isasi, y a los entrenadores que tenía.

Me dediqué al toque de bola, porque sabía que no tenía fuerzas. También experimenté con un machucón, porque veía que ya me cuidaban mucho con el toque de bola, y entonces me puse a probar otra vez. Dije “tengo que buscar algo para llegar a primera”. Esa idea fue mía, experimenté un machucón, tirando hacia abajo la bola, los lanzamientos a la cintura, y eso lo practique muchísimo. Me llevó mucho trabajo practicarlo. Y a partir de ahí empecé a batear trescientos, tresciento y pico. Los primeros años de mi carrera fui dos veces champion en bate, y me dejaban fuera del equipo.

Cuando aquello se hablaba de que con el toque de bola y el machucón no podía hacerse equipo Cuba, y yo les decía que en mi posición de primer bate tenía, sobre todo, que llegar a primera, no tenía que batear jonrones, porque en el beisbol cada uno tiene su función, y la mía era llegar a primera; después Tomas Soto y Félix Isasi me traían para el home. Me dediqué a eso y no me equivoqué nunca.

Me dejaron el primer año, me dejaron el segundo y la afición me decía: “!no!, trata de batear jonrón”, y yo que no, que iba a seguir mi carrera. Y mi papá me decía “sigue así, que tu vas bien”. Hasta que en el año 70 volví a ser champio en bate, entonces fue que integré el equipo Cuba por primera vez y fui a los Centroamericanos de Panamá.

¿Y qué sintió Wilfredo Sánchez ese año 1969, donde fue champio en bate y quedó excluido del equipo Cuba?

Para mí eso ha sido inolvidable. Déjeme decirle que el mejoraño de mi carrera  deportiva fue ese, 1969. Fui líder de los bateadores, líder en hit, líder en bases robadas, líder en carreras anotadas, líder en más veces al bate, en todo. Y nunca pensé realmente que iba  a quedar excluido del equipo.

Recuerdo también que en aquella época los equipos se hacían de 18 peloteros. Tenía un contrincante muy grande, tenía mucha experiencia, además de calidad y de ser compañero nuestro, Rigoberto Rosique. Realmente fue para mi inolvidable ese día, cuando llevaron a Rigoberto. Considero que fue bien merecido, llevarlo a él. Pero nosotros considerábamos – él y yo hablamos- que podían llevar dos zurdos y dos derechos. Sin embargo, en esa época llevaron tres derechos y un zurdo. O sea, que eso me afectó un poco, porque me incliné a otra cosa. Eso no lo sabe nadie. Salí y dije que no iba a jugar más beisbol, y fui y practiqué atletismo.

Recuerdo que Figuerola me dijo que si me ponía ese año a practicar seis meses me llevaban a los Centroamericanos de Panamá. Eso tampoco lo sabe nadie. Clasifiqué en el relevo 4 x 100, y practiqué dos o tres días, pero es un deporte individual, y amí me gusta la pelota. Después deseché el atletismo y volví para el beisbol, y a partir de ahí fue cuando en mi carrera deportiva comencé a hacer los equipos Cuba. Esa anécdota no la sabe mucha gente.

Félix Isasi, Rigoberto Rosique y Wilfredo Sánchez, son conocidos como “Los Tres Mosqueteros” ‘Que representó para Wilfredo Sánchez formar parte de “Los Tres Mosqueteros”. Y en la actualidad, ¿Qué hay en la vida de ellos?  ¿se mantienen unidos como en el beisbol?

Nos vemos mucho y compartimos, hablamos, hacemos anécdotas de la época de “Los Tres Mosqueteros”, y debo decirte, mi hermano, que eso para mí es inolvidable. ¡El trabajo que hacíamos nosotros cuando Miguel Ángel Domínguez nos dirigía!

Recuerdo que Rosique me decía “llega, y en el segundo lanzamiento te vas, que voy a tocar la bola”, él tocaba por tercera, la tercera entraba, yo doblaba, llegaba a tercera y él llegaba a primera. Y después venía Isasi llegaba y bateaba hit. O sea, que en el primer inning siempre hacíamos carrera.

Participó en muchos campeonatos mundiales. ¿Cuál considera el más trascendente en su carrera?

Hubo muchos mundiales en los que tuvimos que defender la bandera cubana. Pero el que para mí fue el más grande y más difícil,fue el de BurtHooton, en Cartagena, en el año 1970. Recuerdo cuando perdimos ese juego de clasificación. Recuerdo que Hooton nos ganó, después fuimos al play off, perdimos el primer juego y más tarde ganamos los otros dos. Eso para mí ha sido inolvidable.

Recuerdo el primer juego en que le bateamos infield hit a BurtHooton, y Hooton, dijo que no que era hit. Y los declararon no hit no rum. Entonces me hacen una entrevista y digo que no, que a mí no me interesaba el hit, que a mí lo que me interesaba era ganar el juego, y habíamos perdido. Yo no veía el hit como mi record, sino que lo que quería era ganar. No quería saber nada del hit ese. Me era indiferente, si lo ponían o no.

Entonces BurtHooton, cuando le hacen la entrevista, dicen que no, que todo lo contrario, eso fue hit, y que él no aceptaba el no hit no rum, que fue un rolling normal y cuando el short fildeó, que él miró a primera, no vio a nadie más, y dijo, “no puede ser, esto es increíble”. Pero fue así. Con esto nos hicimos amigos. En el hotel, aunque no hablábamos inglés, nos traducían, y él se puso a hablar conmigo y con Isasi.

Entonces ahora, que hace ya alrededor de treinta años, que no sé nada de él, casualmente un señor llamado Richard Houston, esposo de mi cuñada, vino de Canadá, y me trajo un reportaje de allá, donde él estaba hablando de mí y del beisbol cubano; también lo que te estoy contando es inolvidable. Recordaré aquellos tiempos. Para mí, él es uno de los más grandes a los que me he enfrentado.

O sea que si BurtHooton viniera al Latinoamericano ahora en el 2001, pitcheando por Colombia contra Wilfredo, Isasi, Rosique…

Eso no sería mala idea. Deberíamos revivir aquellos tiempos. Me lo imagino a él, al Ñato Ramírez, a todos aquellos con los que jugamos. Me imagino que eso sería hacer revivir nuestra carrera deportiva.

La afición es una de las primeras que debe estar muy contenta, aún hoya Hooton se le reconoce como un gran lanzador.

¿Fue el más difícil para usted en toda su carrera?

Para mí fue uno de los más difíciles. En aquel entonces Hooton hacía siete lanzamientos, y por primera vez vi con él lo que se llama screwball, el nakedball, el sinker. La recta de noventa y pico la vimos por primera vez con él. Había muchos que tiraban  duro, pero aquella recta se le movía. Realmente no he visto un pitcher como ese.

Hablando de aquella época: en un Confesiones de grandes, el Ñato Ramírez dijo que Wilfredo Sánchez inventó el hit, pero que la base robada fue su obra. ¿Qué recuerdos le trae Ñato Ramírez, aquella afición colombiana, aquellas relaciones?

 

Caminábamos pro Cartagena, y la afición nos llamaba… “Wilfredo, Isasi, Rosique”, o sea que allí nos sentíamos como en Cuba. Nos conocían, porque estuvimos alrededor de 18 o 20 días. Salíamos a la calle y nos reconocían igual que en Cuba.

Y con el Ñato Ramírez siempre discutíamos el líder de los bateadores, y el líder en bases robadas, y en hit, pero él era muy rápido, siempre me ganaba por una o dos bases. Por eso me decía “tu serás el líder en hit, pero el líder en bases robadas soy yo”, yo le contestaba, “bueno eso vamos a verlo en el terreno”. Se trataba de una disputa entre nosotros, y siempre al final me ganaba. Pero después de todo compartíamos juntos, era muy buen compañero, era un hermano.

Me puse muy contento cuando vi el reportaje que ustedes le hicieron allá en Cartagena, Colombia. Félix, Rosique y yo lo estamos esperando porque queremos hacerle una invitación muy especial a nuestra provincia. Él firmó en las grandes ligas. En aquella época los scouts se inclinaron hacia nosotros, y hacia él todavía no se habían inclinado, sin embargo jugó en las grandes ligas.

¿Le hubiera gustado jugar en las grandes ligas?

Si, para ver qué es lo que da esa pelota, porque llegamos a una época en que nos adaptamos, y de ahí no salimos

¿Hubo alguna época en que Wilfredo Sánchez se sintiera olvidado?

Si, y como yo, muchos. Repito, hace alrededor de diez, doce, o quince años, nosotros nos sentimos olvidados. Nos poníamos a hablar y nos preguntábamos: “que es lo de nosotros”. A pesar de que terminando la carrera deportiva activa nos graduamos de Licenciados en Cultura Física, y nunca nos quedamos atrás, francamente nos olvidaron mucho, Rosique me decía no hace mucho que la evolución no es culpable de eso, que no, que eran los hombres que no nos atendían.

Wilfredo jugó 19 series nacionales y 10 selectivas, bateó 2174 hit, robó 339 bases y bateó 331

Principales resultados

Campeón Mundial en Cartagena 1970, Managua 72, Habana 73, Cartagena 76, Italia 78 y Japón 1980.

Campeón de la Copa Intercontinental Habana 1979

Campeón Panamericano, Cali 1971, México 75, San Juán 79.

Campeón Centroamericano Panamá 1970, Santo Domingo74 y Medellín 78

Campeón Nacional Henequeneros 1970 y Citricultores 1984

Felicidades a Wilfredo en su 70 cumpleaños le desea la peña Martin Dihigo.

Felicidades campeón, feliz cumpleaños este lunes 1ro de Octubre, llegue este merecido homenaje desde nuestra peña y nuestra inigualable e insustituible página web.

EFREN AMAYA PADRINO

01.10.2019

 

 

 

3 comentarios

    • Amaya en 2 octubre, 2019 a las 10:33 am
    • Responder

    Daimir, REI, Wilfredo Sánchez ha sido para mi el mejor 1er bate que ha tenido los equipos Cuba desde 1960 hasta la actualidad, como dato curioso revisé y Wilfredo tiene el privilegio que en los 11 años en que estuvo en la selección nacional, desde 1970 hasta 1980 ininterrumpidamente, ganó el 1er lugar en todos los torneos en que participó con el equipo Cuba, tuve la oportunidad de conocerlo en 2008 en el Estadio Cristobal Labra, allí estaba de chequeador y mi amigo Jose Luis, productor de la TV cubana, estaba allí dirigiendo la trasmisión del juego Isla Juventud – Villa Clara y al verme me lo presentó después lo invité a mi casa al concluir el juego, junto a Jose y René Iturralde (siempre lo hacía con las estrellas cuando visitaban la Isla) y estuvimos toda una noche entera conversando, al igual que Isasi, es una persona muy sentimental que llevaba con orgullo la nostalgia de aquellos años en que se dejaban como él mismo me dijo “el alma en el terreno”, creo que no podía pasar por alto este aniversario cerrado de su natalicio, por eso me honro en publicar esos bellos fragmentos de la entrevista que le hizo Aurelio Prieto a inicios de la década del 2000, Gloria a Wilfredo y los 3 mosqueteros, que tanto hicieron por la pelota en Matanzas y en Cuba

      • Chikungunya en 3 octubre, 2019 a las 9:16 am
      • Responder

      Wilfredo Sánchez es de los grandes y tiene todo mi respeto pero amigo mío me quedo con Luis Ulacia, para mí no ha habido otro como ese, suelto, explosivo y hacía en un terreno de béisbol lo que le daba la gana, lo mismo te tocaba una bola pasando al pitcher que te la botaba de cuandrangular, todo un showman.

      1. Así mismo opino yo, me quedo con Ulacia. Saludos.

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