Los Cocodrilos y la lección a los directivos del béisbol cubano

8:01:40 PM

Colaboración del peñista: El Dr. Reinaldo Guevara


Por Boris Luis Cabrera

 

Invictos, así terminaron los Cocodrilos de Matanzas en el llamado “Tope de las Estrellas” por tierras nicaragüenses. Dos victorias contra la preselección de los muchachos menores de 23 años y balance de un éxito y un empate versus el equipo grande de ese país que irá en busca en poco más de un mes de su boleto olímpico en Arizona.

 

La tropa de Armando Ferrer, tal vez sin proponérselo, ha dado una gran lección a los directivos del béisbol cubano, a sus teóricos y especialistas, y no precisamente por haber salido airosos ante un rival, a todas luces inferior.

 

No importó que más del 30 por ciento de la delegación que hizo el viaje hacia aquellas tierras no eran peloteros; que no pudieron salir al campo de juego con su vistoso color rojo con ribetes amarillos con el nombre de su provincia en el pecho.

 

Tampoco que dentro de tanta multitud de invitados nadie hiciera un espacio para su alegre mascota, que tantas veces animó con fervor en los partidos y levantó el ánimo caído de sus jugadores.

 

Las huestes yumurinas salieron a la grama con el mismo desenfado y la misma combatividad que mostraron en la parte final del campeonato de casa que los llevó a obtener la corona esquiva durante casi tres décadas; sin grandes jerarquías ni complejos, conscientes del reto que enfrentaban, enfocados, y con una mentalidad de equipo que casi no vemos ya en nuestras selecciones nacionales.

 

No necesitaron largos meses de entrenamiento ni grandes rutinas de ejercicios. No hubo abanderamientos ni promesas, compromisos ni metas, largas charlas ni presión en los camerinos.

 

El equipo viajó completo, no hubo injusticias ni malestares, ni cortes previos ni refuerzos, ni directivos ajenos en la banca, ni intrusos, ni peloteros desfasados de la Liga japonesa, ni intrigas de pasillo.

 

Dirigidos por el manager campeón, con el preparador físico que los mantuvo saludables por más de noventa desafíos, con el entrenador de bateo que los llevó a tener una de las ofensivas más potentes del campeonato, con el médico que los conoce y con el psicólogo que durante más de seis meses ha sabido entrar en los complejos laberintos de sus cerebros.

 

La moraleja del campeón

Los Cocodrilos matanceros dejaron una moraleja, demostraron una vez más la tesis que un equipo vale más que cualquier selección de estrellas y dejaron claro en el campo las razones de las tímidas actuaciones de Cuba en las Series del Caribe, donde nuestro equipo campeón de la Serie Nacional es mutilado e intervenido, quebrado e intoxicado, antes de mandarlo a la competencia.

 

Sin fuegos artificiales, sin bombos ni platillos; se reunieron unos días después de un descanso, jugaron un par de partidos y salieron al ruedo, mientras otros entrenan tres meses para una pelea de una semana y son sometidos en el campo de juego.

 

Solo así este equipo pudo limpiar una imagen negativa y demostrar que la calidad de los peloteros cubanos sigue ahí, es algo intrínseco de los nacidos en esta tierra y que en Cuba no ha muerto el béisbol.

 

Sin proponérselo, han encendido una vez más las viejas alarmas y han desnudado pensamientos erróneos y malas prácticas, han dado una lección a los ingenieros del equipo grande y una clase magistral de interpretación del lenguaje beisbolero. Nos vemos en el estadio.

 

Tomado de: Play Off

 

5 comentarios

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    • Dr. Reinaldo en 19 febrero, 2020 a las 3:28 am
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    Mientras tengamos a esos dirigentes en la FCB/CNB, que nunca jugaron bèisbol organizado seguiremos estando en lugar de hoy del bèisbol cubano. Aunque este tope no representa algo grande para medir la calidad de nuestra pelota….

    • enrique15 en 19 febrero, 2020 a las 7:57 am
    • Responder

    En cuanto a los invitados, realmente no me interesa mucho sobretodo porque a pesar de eso el equipo sí fue completo, incluyendo a los que poco aportaron, pero sí estoy de acuerdo en que el tipo que todos los días se pone ese caluroso traje de Cocodrilo con el sol bajo el que se juega todos los días en Cuba y aun así no se cansa de apoyar a su equipo y animar el estadio, debió estar allí con ellos. ¿Qué más daba?

    • Ramón en 19 febrero, 2020 a las 8:30 am
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    Que curioso, no me habia percatado de esos detalles que señala Boris. Es cierto también lo dicho por el Dr., Nicaragua no tiene un gran nivel, pero nosotros tampoco. Asi que me parece que Matanzas lo hizo bien, pude ver un par de juegos y me pareció que la tropa de Ferrer estaba estusiasmada y alegre en el terreno, también el arbitraje tuvo sus deslices, pero al final lo que cuenta es el resultado y por encima de todo se estimuló al equipo campeón con un tope en el exterior. Ahora esperamos un buen resultado del equipo Cuba en la lucha por la clasificación olímpica, aunque el panorama es bastante sombrío, pero soñar no cuesta nada. Un abrazo y saludos a la peña.

  1. Exelente Reinaldo, hace mucho tiempo, desde que Villa Clara retomó la participación de Cuba a las Series del Caribe, yo por interno y en algunas ocasiones aquí en la página he arremetido fuertemente con la inclusión de refuerzos al equipo campeón, muchos decían que Cuba tenía que hacer buen papel para hacer quedar bien a Puello que estaba dando la pelea por cuba, ahora ni se logró nada, ni Puello y el beisbol cubano son amigos, así que otra experiencia mala más que vivimos los amantes del beisbol y ojo, fortalecer nuestro beisbol interno y los resultados internacionales llegarán solos, ahora si nos mantenemos cambiando y ajustando en función de los eventos internacionales, nunca llegaremos a la mitad de lo que antes fuimos. Campeón fue campeón por lo que tenía, no por lo que se le introduzca y la condición número uno de participación en las series del caribe es ser campeón de su liga y no hacer una selección nacional. Felicidades a Matanzas y a sus cocodrilos.

    • Andrés R en 19 febrero, 2020 a las 8:57 am
    • Responder

    Muy buen comentario, estoy plenamente de acuerdo, el pasado año el Cuba hizo entrenamiento de alturas en México, jugó la CaNam, topó con EU, jugó en Nicaragua y entrenó como tres meses, participó en la Liga del Caribe y no la ganó, en los Panamericanos de Lima fue un desastre y ni hablar del Super 12. Quiere esto decir que la Drección de Beisbol en Cuba desde hace tiempo está errada en sus métodos de preparación y confección del equipo que nos representa. Pero la historia continúa con todo y la lección de Matanzas. De todo ésto lo único que no me gustó fue el uniforme azul del equipo Matanzas, aquí si intervino la CNB. Matanzas nunca ha vestido ese color y por ser un tope del Campeón cubano, hubiese vestido con su uniforme y lo de la mascota no pudo faltar. Aclaro que soy tunero y no matancero. Felicito a ese campeón.

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