OPINIÓN; Década de los 90’s: Recordando la gran disputa entre los terceras bases en Serie Nacionales

11:46:05 PM

 

 

 

Para muchos, la década de los noventa en el béisbol cubano ha sido la “Edad de Oro” de los antesalistas en la historia de las Series Nacionales. Había tantos bateadores de nivel defendiendo la “esquina caliente” en casi todas las selecciones del país, que bien podría justificarse ese pensamiento.

De todos esos legendarios antesalistas, Omar Linares fue el líder indiscutible de una década donde varios peloteros provenientes de los años ochenta hicieron historia. Hay tantos nombres que nos vienen a la mente, ¿verdad?: Gabriel Pierre (Santiago de Cuba), Lázaro Vargas (Industriales), Miguel Caldés (Camagüey), Andy Morales (Habana), Eduardo Cárdenas (Henequeneros/Matanzas), Rolando Verde (Metropolitanos), Rafael Orlando Acebey (Villa Clara), Alexis Laborde (Guantánamo), Juan Antonio Torriente (Habana/Metropolitanos) y Marino Moreno (Granma), entre los más sobresalientes que jugaron al menos durante la mitad de la década.

Tal vez no todos los terceras bases antes mencionados fueron estrellas a lo largo de sus respectivas carreras, pero indudablemente, varios de ellos hicieron historia en sus provincias. Desde entonces, han pasado dos décadas y, si recuerdas, es posible que varios de esos nombres aún estén en tu lista de antesalistas destacados por provincias. Así pues, mientras nos resignamos a sobrevivir sin béisbol y combatir la COVID-19, un paseo rememorando el impacto de estos peloteros no estaría mal.

¿Preparado para recordar algunas buenas hazañas y disfrutar de mi ranking de antesalistas de la década de los 90’s?

Vale, ¡aquí vamos!

First pitch!: Hay algo que nunca nos puede faltar si intentamos dar un giro en el tiempo: ¡Contexto! ¿Cómo era la liga? ¿Qué particularidades tenía? Entonces, esto será importante, en caso de que no lo recuerdes: Entre los giros que marcaron la década de los noventa, estuvo la implementación de nuevas estructuras, la desaparición de las Series Selectivas, y el regreso a la utilización del bate de madera. A finales de la década, comenzaron las series de 90 juegos y 16 equipos en 1997, un sistema de calendario que se mantuvo con gran estabilidad por 15 temporadas.

Recordando esto, es importante agregar también, que erróneamente se conceptualiza un dominio de la ofensiva en la década, solo porque se bateaba con aluminio. Tal vez esto te ayude a comprender que, aun cuando es obvio el efecto de usar el bate de aluminio, el nivel del pitcheo era respetable. Estos fueron los promedios colectivos entre 1990 y 1998, sin contar la 39 Serie Nacional, donde se volvió a batear con bate de madera: .266, .261, .272, .279, .283, .311, .271, .272 y .287. Si necesitas una comparación entre épocas, ahí va: –

Década de 1990: .279 BA, .403 SLG, 2.3 HR%, 7.3 X/H% — (Se incluyeron únicamente las nueve temporadas con bate de aluminio durante la década.)

Década de 2000: .291 BA, .423 SLG, 2.3 HR%, 7.8 X/H%

*Glosario: BA: Promedio de bateo. SLG: Promedio de slugging. HR%: Porcentaje de jonrones por veces al bate. X/H%: Porcentaje de extra bases.

Por diferencia notable, en la década de 2000 la ofensiva fue más preponderante, aun cuando se volvió a utilizar el bate de madera. En mi opinión personal, le atribuiría esa baja al nivel del pitcheo que se fue perdiendo, sobre todo a finales de la década de 2000. Aunque, de cierta manera la utilización de otras pelotas ayudó, el alto nivel del pitcheo durante los años noventa marcaba la diferencia.

De hecho, en la única temporada donde se bateó más de .300 colectivamente, fue en la 35 Serie Nacional, ¡.311!, cuando la cifra de jonrones colectivos se disparó hasta 1,332. Ahora, a medida que repases quiénes integraron mi selección de los cinco mejores antesalistas de la década y varias menciones, verás también el impacto de varios bateadores y defensores consistentes.

Omar Linares, Vegueros/Pinar del Río

Estadísticas en la década: .371/.526/.643, 281 OPS+, .484 wOBA, 15.7% BB-SO, 104 HR, 363 RBIs, 47 BR

Indiscutiblemente, Omar “El Niño” Linares encabezó sin contratiempos a todos los antesalistas de la década. Fue brillante y el rostro principal en todos los sentidos, demostrando las cinco herramientas que poseía con total destreza para encantarnos en el terreno de juego. Pero si no lo disfrutaste y te preguntas, ¿cómo lo hizo? Chequea aquí, y analiza el nivel de un pelotero que logra aplastar esto: .370 BA, .400 OBP, .600 SLG, 1.000 OPS, 250 OPS+, .400 wOBA, .360 BABIP, 15.0% BB-SO y 10.1 XBH%. Esas fueron las categorías que sobrepasó Omar, inalcanzables para cualquier otro pelotero —incluso de otra posición— en toda la década. Si ves arriba, Omar bateó .371 de manera general, con más de .500 OBP y .600 slugging. Pero, además, ganó dos títulos de bateo y anotadas, respectivamente, al igual que seis en bases por bolas. A la defensiva, su mejor registro fue en 1994, cuando fildeó .994 y cometió apenas dos errores.

Gabriel Pierre, Santiago de Cuba

Estadísticas en la década: .288/.420/.523, 207 OPS+, .395 wOBA, 3.4% BB-SO, 121 HR, 411 RBIs, 7 BR

Todavía recuerdo cómo Pierre paraba los contundentes rollings por la antesala, poniendo rodilla en tierra y el pecho para que no pasara la pelota. Si la paraba a tiempo, el resto era fácil, pero a veces, como sucede en el béisbol, uno de esos actos de valentía se convirtió en error. Por eso esta vez no comenzaré a resaltar el ineludible valor de Pierre como slugger natural bate en mano. No, porque también dejó una huella gracias a su coraje y decisión para detener relámpagos en la antesala: Durante 1997 y 1998, Pierre fue el tercera base con mejores promedios y alcance, encabezando la liga tras fildear .975 y .976. Y si bien esos registros no lucen como averages aceptables, vale recordar que el antesalista más cercano a su marca fue el guantanamero Alexis Laborde, quien registró .969.

A finales de la década, Pierre ganó esos honores aquellos dos años, empatando con el propio Laborde (1996 y 2000)y el capitalino que hizo historia en Matanzas, Eduardo Cárdenas (1992 y 1997), quienes lideraron también por dos campañas. Ahora, pasando a la parte ofensiva, y esa sensacional habilidad que desató Pierre con su poder en las muñecas, estas fueron las marcas más sobresalientes: Aparte de liderar la liga con 65 remolcadas en 1993, fue segundo en toda la década, tras impulsar 411 carreras, quedando detrás de Miguel Caldés (432). Pero, además, el antesalista que hizo historia con la “Aplanadora santiaguera” en Series Nacionales, fue el rey de los jonrones (121), segundo en extra bases (233), slugging (.523) y OPS (.943), detrás de Omar Linares en estos últimos dos aspectos.

Miguel Caldés, Camagüey

Estadísticas en la década: .293/.367/.482, 177 OPS+, wOBA .357, -2.4% BB-SO, 111 HR, 432 RBIs, 43 BR

Mientras reunía todas las estadísticas suficientes para exponer el impacto de los mejores antesalistas de la década, en coordinación con mi colega Ray Otero, fue imposible no recordar al explosivo y talentoso antesalista agramontino, Miguel Caldés, quien partió a la eternidad el 4 de diciembre de 2000, antes de terminar la década de los años noventa. Con apenas 30 años y un gran futuro por delante, la vida de Caldés se apagó aquella madrugada de 2000, tras su descenso al ser impactado por una locomotora en el reparto Saratoga de la capital camagüeyana. La noticia, sobre todo para quienes apreciamos el valor de Caldés dentro y fuera del terreno de juego, fue un duro golpe que aún no nos permite resignarnos.

Precisamente cuando le decíamos adiós a la década de los noventa, Caldés se consagraba en la élite de la liga: Lideró entre todos los antesalistas con 432 remolcadas, y quedó segundo en jonrones (111), tras liderar dos veces, en 1992 (12, *comandando la Zona Oriental) y 1995 (20). Su combinación de poder y velocidad eran apreciables, pero sobre todo, el amor y entrega que Caldés dedicaba en cada inning vistiendo el uniforme de Camagüey. Su espíritu de líder, lo exaltaban entre varias figuras en ascenso, y la constancia de sus habilidades ha sido insuperable por cualquier otro antesalista de los Toros hasta día de hoy.

Caldés hizo historia en la década de los noventa, demostrando no sólo la capacidad de registrar marcas sobresalientes, porque también brilló cuando su equipo más lo necesitaba. Y si eso puede traducirse a través de los números, no hubo otra estadística más reveladora que esta: Encabezó la liga con 112 RBIC (Impulsadas de calidad, proporcionando el empate o la ventaja a su equipo), un récord intocable por cualquier otro tercera base en los años noventa.

Andy Morales, Habana

Estadísticas en la década: .322/.390/.473, 182 OPS+, wOBA .360, -0.1% BB-SO, 46 HR, 303 RBIs, 27 BR

Durante su irrupción en la década de los noventa, hubo dos virtudes que rápidamente colocaron a Andy Morales entre los jugadores a seguir: Sus grandes habilidades defensivas, pero sobre todo, cómo se adueñó de la antesala en La Habana y afrontó las responsabilidades en un lineup plagado de bateadores de poder. Así pues, a la misma velocidad que los grandes sluggers de la época despedían la pelota con el bate de aluminio, Andy saltó a la élite. Y, al final de su carrera, que se resumió a nueve temporadas en la década de los noventa, intentó probarse en las Grandes Ligas.

Antes de partir a buscar su sueño, tal vez recuerdes o hayas escuchado sobre su jonrón contra los Orioles de Baltimore aquel 3 de mayo de 1999 en Camden Yards, pero antes de eso, he aquí cómo se ganó ese puesto, gracias a su impacto en la liga: Detrás de Linares, Andy fue el segundo antesalista en promedio de bateo (.322), cuando lo que ahora parece una estadística primitiva era sumamente reveladora, debido al nivel del pitcheo en la liga. Además de eso, reinó en dobles (115), fue tercero en OPS (.742), y segundo en promedio defensivo (.964). Sin embargo, ¿sabes cuál fue la categoría donde ningún antesalista ni siquiera se acercó a Andy Morales? La producción con corredores en posición anotadora. Durante la década, produjo para .285, sacándole gran ventaja a Alexis Laborde (.244), su más cercano contendiente.

Lázaro Vargas, Industriales

Estadísticas en la década: .306/.430/.409, 174 OPS+, wOBA .370, 10.2% BB-SO, 30 HR, 289 RBIs, 21 BR

Incluso contando las lesiones sufridas por Vargas a lo largo de la única década que jugó completamente, el legendario número “20” de los Industriales demostró su clase. Sí, esa respetable capacidad que logró en unión de su coraje y habilidades para jugar béisbol: Remolcar carreras. Y Vargas fue tan efectivo, que incluso al terminar en el quinto lugar con 289 RBIs, una por delante de Juan Antonio Torriente, superó a Pierre (411 RBIs) con 87 carreras impulsadas del empate o la ventaja. Sin dudas, ahí puedes ver el valor: Vargas bateó 132 extra bases (apenas 30 jonrones) en la década, mientras Pierre produjo 233 (¡101 más!), y 121 jonrones (¡91 por encima!), visitando el plato 137 veces menos. ¡Producción! ¡Clutch!

Por esa razón, sin ser un slugger, Vargas también fue respetado, pero además desarrolló una sobresaliente disciplina en el plato. Detrás de Linares, fue el único capaz de acercarse con admirables tasas de 16.1% BB y 10.2% BB-SO (bases por bolas sobre ponches), aunque alcanzar al “Niño” era una utopía: ¡Omar cerró la década con 15.7% BB-SO!

Destacadas menciones:

Eduardo Cárdenas, Matanzas: El “Pípuri” Cárdenas pudo haber aparecido en este ‘Top-Five!’, gracias a su calidad como bateador de contacto y fildeador, pero verdaderamente no alcanzó el impacto de esos “cinco fantásticos” antesalistas de la década de los noventa. Sin embargo, el capitalino que hizo historia 15 años en Matanzas —fue campeón dos veces con Henequeneros a inicios de la década—, no era segundo de nadie y brilló a base de constancia: Terminó liderando toda la década entre los antesalistas con 815 hits, 54 bases robadas y se embasó 1,138 veces, además de ganar dos Guantes de Oro. En uno de ellos, durante 1992, cometió apenas un error y fildeó para .993, un promedio sin precedentes en plena era del bate de aluminio.

Alexis Laborde, Guantánamo: Durante sus ocho campañas en la década de los noventa, ningún otro antesalista superó la destreza de Laborde para fildear en la antesala. El tercera base de los Indios, cerró con Factor de Rango de 3.87 y fildeó .967, ganando dos Guantes de Oro —uno de ellos con promedio de .980 en 1999—. Y, aunque a la ofensiva no estuvo totalmente a la altura de las superestrellas en aquel decenio, produjo 16.0% RBIC (carreras empujadas de calidad), cerrando en un buen ponderado cuarto puesto.

Rafael Orlando Acebey, Villa Clara: A pesar de que los números revelan un bajo promedio de fildeo (.942) en la década, Acebey fabricó 143 jugadas de double play, y mantuvo una línea interesante en la “Maquinaria Naranja”, una de las alineaciones más poderosas de la historia. Bateó .296/.356/.409, se embasó 759 veces en 542 juegos y terminó octavo en carreras producidas con 472.

Ahora, dos décadas después, quizás se aprecie aún más el impacto de todos esos grandes antesalistas. Y, aunque algunos de sus respectivos relevos en las siguientes generaciones fueron brillantes, todos ellos pasaron a la historia como peloteros legendarios y admirados en todos los tiempos.

 

Tomado de: baseballdecuba.com

6 comentarios

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    • Ramon Garcia el 1 mayo, 2020 a las 9:02 am
    • Responder

    Muy buen articulo Yirsandy.
    ¡ Cuántas veces estuve insatisfecho con la inclusión de Vargas por encima de Pierre en alguna selección !
    Ese tipo era un animal bateando y defendiendo la antesala.
    Siempre he conocido la ventaja de los peloteros de la capital sobre el resto.
    Para mí, después del Niño, está Pierre en esa época.
    Yirsandy, te felicito hermano. Espero que cuando hables de los segunda bases no menciones a Rudy, ja,ja,ja.
    Saludos.

  1. Excelente articulo,de verdad que fue una decada de muy buenos 3ra pero en general de excelentes peloteros, increibles los numeros de El niño que mas se puede agregar,pero en lo general mucha calidad en la tercera almohadilla.

    • La Potencia el 1 mayo, 2020 a las 1:30 pm
    • Responder

    Aqui esta lo mas vale y brilla de la antesala en todos los tiempos, donde muchos de ellos coincidieron entre los 80 y 90. Aqui solo faltan entre los mejores antesalistas, Cheito, Michel y Yulieski.

    Saludos

  2. Excelente el trabajo , con todo respeto me quedo con Omar y con Vargas .

  3. exelente articulo , me imagino que lo haran con las demas posiciones de juego, creo como tambien explicaron no debia faltar cheito michel Super 12 y Yuliesky , pero se trata de esa epoca,

    1. Saludos, hermano. Ayer estuve llamandote por el fijo para saber de ti y la familia, pero me daba ocupado. Cuando puedas, tirame una llamadita.
      Un abrazo.

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