Entrevista exclusiva para la MD a Denis Enyer Fernández, exjugador de la selección nacional de Balonmano, radicado en Angola: “Nosotros no pararemos de sacrificarnos…”

1:57:57 PM

 

Por el peñista de la MD y de Cascajal, Villa Clara: Yerislandy Conde

 

 

Recuerdo mi primera entrevista realizada para la MD, “Eneleidys Guevara, La guerrera de Cárdenas”, como olvidar ese trabajo; una especie de bautizo semi-profesional, por usar algún término descriptivo. De ahí en lo adelante, muchos trabajos más, muchas historias no contadas, a veces casi que olvidadas, casi que desapercibidas dentro del mundo deportivo, pero cada una con algo especial, pero cada una también con un mismo matiz como denominador común: sacrificio más sacrificio es igual a beneficio, al estilo matemático. Volviendo al tema de nuestra primera entrevista, quisimos redondear, quisimos igualmente conversar con la otra mitad de la naranja, con la persona que mucho ha tenido que ver con el éxito logrado por Eneleidys Guevara; su esposo, pero más que su esposo, su mejor escudo, su mejor arma secreta. No contactamos ahora, pues ese contacto casi a diario entre nosotros es algo ya común, simplemente le propusimos la idea y le metimos mano de una. Hoy y en otra exclusiva para el sitio web de la peña Martín Dihigo, los dejamos con la historia de Denis Enyer Fernández Lescaylle.

 

Denis Enyer Fernández

 

MD: Guantánamo, la tierra, ¿qué significa para usted ser guantanamero?

DE: Para mi ser guantanamero es un orgullo muy grande, ya que mis raíces, mi educación, los mejores recuerdos de mi infancia brotan de ahí; y todo lo que soy en la vida, comenzó en esa hermosa provincia. Soy fan de mi provincia, cada vez que tengo la oportunidad voy para allá a recargar batería con la familia y amistades de toda una vida.

MD: El deporte para tu vida, específicamente el balonmano, ¿siempre te inclinaste por ese mundo?

DE: Siempre me gustó el deporte, a cada rato estaba practicando alguna que otra modalidad, pero no tenía deporte favorito, lo mío era competir. Llegué al balonmano por primera vez en la primaria, con el profesor Enrique Brom, él fue por las aulas haciendo captaciones; pero después de un tiempo lo dejé y comencé a practicar kárate, después judo y un tiempo después beisbol. Recuerdo que un entrenador me llevó a la EIDE para hacer unas pruebas, la cual no pasé, jajaja. Y en 8vo grado regreso a entrenar balonmano porque en la secundaria si estudiabas por la tarde, tenías que dar Educación Física por la mañana, pero si estabas en deporte tenías esa asignatura convalidada; y tenía un amigo del barrio que estaba practicando balonmano y siempre me estaba invitando; y como se entrenaba después de las clases o muchas veces salías antes de terminar las aulas de la tarde; y a mí que me gustaba dormir la mañana y salir temprano de la escuela, uní lo útil con lo agradable y fui a apuntarme. Cuando llegué para mi suerte era el mismo entrenador que me entrenó en la primaria, con él entrené unos meses y después fuimos a competir contra un equipo de la EIDE, y los entrenadores de la EIDE me captaron.

MD: ¿Cómo recuerdas esa etapa de tu vida?

DE: Mi hermano, lo mejor que me pasó en la vida fue ir para la EIDE, porque yo andaba indisciplinado y pico. Llego a la EIDE primero como invitado, a raíz de los topes que íbamos a hacer allá, los entrenadores Yudel Pozo, – que Dios lo tenga en la gloria – , y Alejandro Mejía, vieron condiciones en mí, y me invitaron a entrenar en la EIDE. Trabajaron conmigo sin temor alguno y eso se los agradezco toda una vida. Fue algo muy difícil al principio porque no tenía hábitos de entrenamientos y menos a ese nivel de exigencia. Y para colmo me incorporé faltando pocos meses para el campeonato Nacional, imagínate la presión que eso originó, no tanto en mí, sino en esos jugadores que estaban desde el principio entrenando para el campeonato y no estaban seguros; porque a mí en ese momento me daba lo mismo ir que no ir, porque hasta ese momento veía el balonmano como una diversión.

Recuerdo que fuimos a una Copa en Holguín antes del Campeonato Nacional, donde todos los días nos daban una cosa que creo que le decían casabe, nos cansamos de comer eso y un grupo se metió en el almacén, y nos comimos todo lo que encontramos; nos cogieron y tremendo problema nos buscamos con los entrenadores. Y en esa misma competencia nos fajamos con el equipo Villa Clara, ellos nos ganaron ese juego, y con el calor del juego se armó tremenda piñazera; arrancamos las tablas del tabloncillo y un compañero nuestro salió corriendo, – según él a buscar una piedra – y regresó cuando la bronca ya se había acabado, jajaja. Regresamos a Guantánamo, llegó el día y dicen el equipo, yo estaba incluido en él.

Recuerdo que la cara de aquellos que se quedaron no era nada amigable, pero la culpa no era mía. Llegó el momento y voy a los Juegos Escolares en la ciudad de Villa Clara. Gracias a la excelente gestión del que en aquel momento era el Comisionado de balonmano en Guantánamo (Fife), que se encargó de organizar todos mis documentos para que esto fuera posible. Yo mismo ni lo creía, es que pasé de buscar un deporte que me permita dormir la mañana y que me convalidara Educación Física, a ser parte del equipo que va a representar a Guantanamo en los Juegos Nacionales, para mí fue un giro de 360 grados. Ya en Villa Clara, el primer partido fue contra el equipo de casa, y tú sabes, tremenda presión, ya que nos habíamos fajado con ellos en Holguín, – como te comenté – y los entrenadores habían hecho una apuesta entre ellos. Le ganamos sin muchos problemas y avanzamos hasta la final, en ese campeonato mi participación fue muy discreta, aporté lo que podía en ese momento, guapería, mucho ánimo y par de goles. Me acuerdo que en el terreno donde jugábamos en Santa Clara tenía unos tableros de baloncesto y siempre que pasaba por debajo de ellos saltaba y los tocaba, fíjate si yo no estaba consciente de lo que estaba pasando en mi vida, porque no tenía mucho dominio del deporte en cuestión. Ese año discutimos la final contra el equipo de La Habana y quedamos en segundo lugar, una medalla de plata para la provincia que hacía más de 10 años no se alcanzaba un resultado en el balonmano masculino escolar. Además que los entrenadores que van por la parte del Equipo Nacional (comisión técnica), me vieron, yo medía 1.84 con 13 años, y me captan para la pre-selección Nacional Juvenil. Para mi eran demasiadas cosas buenas en muy poco tiempo. Regresamos para Guantánamo muy felices: y en septiembre entro a la EIDE donde hice el 9no grado. Aprendía convivir con mis compañeros de equipo de una mejor manera y consolidamos una buena amistad hasta la actualidad.

 

 

En la EIDE aquello era locura, estábamos dándonos chucho todo el tiempo, fajados por agua con azúcar y elenitas – unos dulces que vendían en la cafetería del estadio que eran más duras que una piedra, jajaja – tuve problemas en el docente y gracias al profesor Yudel, que siempre se metía en candela por mí, me salvé. Recuerdo que una vez no podía entrenar porque tenía los pies con cayos por entrenar descalzo en la cancha de cemento, y él me regaló el primer par de Adidas que tuve en mis pies. Llegué a la casa contento; y mi papá y yo nos pusimos a remendarlos y cocerlos con tremenda alegría; y mi mamá me conseguía esparadrapo para ponerle y poder entrenar. Fuimos a los Juegos Escolares Nacionales en la antigua provincia Habana, actualmente Artemisa, y me suben para el Equipo Nacional Juvenil en el año 2000/2001.

MD: Llegas ahí, un paso importante para tu carrera en ese momento, ¿cómo fue ese proceso de ir madurando tanto en el plano personal como deportivo?

DE: Fue lo más importante para mi. Un cambio muy difícil, yo nunca había estado becado y salir de Guantánamo para La Habana con 14 años, a un lugar donde tienes que ser independiente, cuidar de ti y aprender a convivir con personas de otra provincia, con hábitos y costumbres bien distintas, al principio fue un poco complicado, pero con el tiempo me adapté sin problemas.

Al igual que a los entrenamientos, que también fue un cambio muy brusco, porque llegué prácticamente sin saber balonmano. Pero sin embargo, todo fue más rápido de lo que imaginaba, y ya tenía más conciencia de lo que estaba pasando en mi vida y mis metas crecían más; y el interés por el balonmano era mayor gracias a los buenos entrenadores que encontré allí, que me enseñaron todo lo que se. También tenía algunas amistades como Yohan y otros, con él aprendí muchas cosas, era super organizado. Recuerdo que pasaban por los cuartos mirando la organización y él siempre tenía todo impecable, muchas veces el cuarto de nosotros salía destacado por él. Con el tiempo, el número de amistades fue creciendo.

Esos tiempos fueron muy buenos, éramos muy felices con poco. La rutina era la misma, ir a la escuela, entrenar a ver si aparecía un viaje y esperar el módulo. Recuerdo que mi primer viaje fuimos a Argelia, gracias a un convenio que Cuba y ese país hicieron ese año, que después se terminó porque en Argelia hubo un terremoto o algo parecido que destruyó gran parte de la ciudad. Entonces era jugar Copa Cuba, torneos nacionales y Olimpiadas del Deporte Cubano, hasta que llegué al equipo Nacional de Mayores, que en aquellos tiempos la jugada estaba bien dura, jajaja.

MD: Llegas a la Selección Nacional Absoluta en un tiempo, como dices, bien duro, ¿por qué eran tiempos difíciles? ¿Cómo fueron tus años allí?

DE: Ese año recuerdo que varios jugadores del equipo principal tuvieron un problema en un viaje y a raíz de eso, el próximo año juntaron los jugadores de la Selección Nacional adulta que no fueron sancionados con los que no fueron baja de la Selección Nacional juvenil. Aquello era un ejercicio, eran más de 25 jugadores en una misma cancha y a buscarse el pan. La cosa estaba bien, bien dura en esos tiempos, habían demasiados jugadores con calidad y en todas las posiciones, y en todo el país.

 

 

Muchos no tuvieron ni la oportunidad de entrar en el equipo Nacional, para hacer equipo había que demostrar en la caliente que eras guapo y caer bien, porque vi excelentes jugadores no llegar al Equipo; no viajar por problemas con los entrenadores o directivos. Recuerdo que los entrenamientos comenzaron a tomar más rigor y entrenábamos duro, de lunes a sábado. Llegó un momento que las personas nos preguntaban si íbamos para los Juegos Olímpicos, jajaja; lo mismo entrenábamos a las 5 am que a las 7 pm, y terminábamos 10 de la noche sin problemas. Muchos iban al terreno a ver los juegos entre nosotros porque la rivalidad era mucha y siempre se calentaba el juego. Y a falta de viajes jugábamos todos los torneos que aparecían a nivel nacional, lo mismo jugábamos un fin de semana en La Habana que en Pinar del Río. En esa fase consolido hermandad con el tío Edgar, ejemplo a seguir, y otros que hasta hoy tenemos excelente amistad. Después varios jugadores tomaron sus decisiones, unos se quedaron en la Isla y otros fuera; y los más jóvenes pasamos a tener mayor representación en la Selección Nacional en el año 2007/2008. Tuvimos buenos resultados en varias competencias, pero para mí el mejor de todos fue el bronce en el Panamericano de Río de Janeiro 2007, un campeonato Centroamericano del Deporte que jugamos en La Habana, en la sala Ramón Font, que nos daba la clasificación para el Norceca, que a su vez daba tres plazas para el Campeonato del Mundo.

Y la participación en el Campeonato del Mundo de Croacia 2009. La mejor experiencia de mi vida ver a jugadores que veíamos en videos y estar jugando con Ivano Balic, el mejor jugador de ese momento, entre muchos más que eran referencias del balonmano mundial. Todo lo que vivimos en ese campeonato fue inolvidable. Tenemos historias para morirnos de la risa.

Otra que nos dejó un sabor amargo fue Chile 2010, el clasificatorio para el Campeonato del Mundo, donde pasaron muchas cosas desfavorables; desde que llegamos con tremenda hambre y cansancio. Tuvimos que esperar unas cuantas horas para entrar al hotel, después en pleno juego tener que abandonar la instalación debido a una amenaza de bomba. Ese día nos tocó dormir sin comer, ya que no teníamos derecho a comida en el hotel y a nadie le importó. Gracias a varios jugadores nuestros que tenían buena amistad con los jugadores argentinos y ellos nos regalaron unas pizzas, y para colmo el día de la discusión de la medalla de bronce y la última plaza para el Campeonato Mundial, nos marcaron el partido para la una o dos de la tarde, entonces en el almuerzo no podíamos comer bien, porque el partido era temprano, pero cuando llegamos al terreno el partido lo habían pasado para el último de la jornada y nadie de los encargados buscó soluciones ni alternativas; ya que sería más de cinco horas sin comer nada. Al final, perdimos el juego y nos quedamos fuera del Mundial y buscaron culpar a jugadores de vender el juego…

MD: Una vez ya pasado ese tiempo dentro de la Selección Nacional, ¿a que enfocas tu vida?

DE: Esa fue una nueva etapa en mi vida de mucha incertidumbre, tenía pensado regresar para Guantánamo, pero ya llevaba casi 4 años con Eneleidys y queríamos mantener la relación; y si me iba para Guantánamo, esa relación a distancia no era algo que tenía contemplado. Entonces ella me ofreció ir a vivir a Matanzas, pero al final decidimos alquilarnos en La Habana, y hacer vida allá. Fue un desafío bien grande, ya que todo lo que sabía era jugar balonmano, ya era Licenciado y mantenía esa pasión, pero no me veía trabajando en un área deportiva o esperando una misión para Venezuela, que era lo que estaba de moda. Entonces hice algunos contactos fuera de Cuba, y envié videos para ver si podía jugar fuera de Cuba; pero mi posición era muy difícil ya que los clubes priorizan posiciones de más peso. Y en lo que aparecía algún club para jugar, me dedico a vivir de los negocios, que no era nada nuevo para mí, porque estando en el Equipo Nacional siempre estaba negociando, no había algo que estuviera en venta que yo no estaba, jajaja; lo mismo en los viajes fuera de Cuba que en Cuba. Entonces fue solo buscar los medios y desarrollarlos, al principio no fue fácil, costó mucho sacrificio y perseverancia, pero gracias a Dios y a los santos, y el apoyo incondicional de mi esposa Eneleidys fue más fácil de lo que imaginé. Hasta el año 2016 que salgo de Cuba para Turquía.

 

 

MD: Ya fuera de Cuba, específicamente en Turquía, ¿a que te dedicas?

DE: Llego a Turquía gracias al buen desempeño de La Guerrera. Lo teníamos planificado y se dio más rápido de lo planeado. Mi primer objetivo era jugar allá, y tenía casi todo listo pero al llegar el presidente del club donde jugaba Eneleidys me sugirió que no fuera para esa ciudad porque no había seguridad; ya que esa ciudad hacía frontera con Seina (Sina), una provincia de Irán y es un lugar de mucho conflicto armado y los atentados eran muy frecuentes. Entonces él me buscó otro club, pero al final, entre una cosa y otra estaba entrenando en el club y ayudando a los entrenamientos. Un día me llamó a su oficina, me dijo que los dos clubes masculinos estaban dispuestos a pagar y que él me iba a pagar más que eso, pero para que continuara en el club como entrenador. Lo pensé par de días, porque yo quería jugar profesional, pero después miré al futuro más lejano y acepto trabajar, ese año no se alcanzó el objetivo.

A finales de la temporada firmamos otro año, recuerdo que él botó a todas las jugadoras extranjeras, solo se quedó con Eneleidys, porque le gustaba el sacrificio de ella en cada entrenamiento, en cada juego. Entonces me dio la tarea de buscar jugadoras del mismo temperamento de La Guerrera y ficho a tres cubanas. Y el próximo año fue distinto, jugamos 25 partidos de 26 programados en la Liga; ganamos 23, perdimos 1 y empatamos 1; y el último juego no se jugó porque para ese entonces ya éramos campeones. Ese último año fue bien difícil, pasaron muchas cosas que gracias a Dios no nos afectó en el objetivo de ganar la Liga.

Esas dos temporadas en Turquía me ayudaron a crecer como entrenador y como persona, porque yo si había estado en el Equipo Nacional, tenía experiencia como jugador, era Licenciado; pero nunca pensé en que sería entrenador así tan pronto. Fue una experiencia muy agridulce e inolvidable. Tenía pensado continuar allá pero una mejor oferta llegó desde Angola y aquí estamos.

MD: ¿Cómo ha sido todo este tiempo en Angola?

DE: Llegamos a Angola en el 2018, comencé a trabajar en el equipo Junior sub-19 de 1 de Agosto y en el equipo adulto de la Marina de Guerra. En el Campeonato Nacional Junior quedamos campeones nacionales 2019, con el equipo de 1 de Agosto también ganamos un Campeonato Nacional Junior 2020 pero con el nombre de Marina de Guerra, prácticamente el mismo equipo del campeonato anterior, ganamos dos años consecutivos el Campeonato Nacional Junior. Este año también quedamos tercer lugar en el Campeonato Provincial Adulto, perdimos el pase a la final con el equipo de La Guerrera, sin dudas el mejor equipo de Africa y Campeón Mundial. Hace un año comencé también a trabajar con la categoría acá en Angola que se llama Bambys, son niñas de 7 a 10 años de edad, lo cual ha sido una experiencia maravillosa, trabajar en la formación de futuras jugadoras y crecer como entrenador porque trabajar con esa edad lleva mucho cuidado, porque estas formando la base de un futuro atleta y si no tienes el conocimiento correcto puedes acabar con el sueño de ese niño o niña. Este año comenzó muy bien, pero esta pandemia nos obligó a parar y nos mantiene alejados de los terrenos, por el momento estamos en casa aprovechando el tiempo dedicándonos a estudiar mucho y participando en muchos cursos Online para cuando regresemos estar más preparados y con más conocimientos útiles para la formación de jugadores.

 

 

MD: Eneleidys Guevara en la vida de Denis Enyer, ¿qué ha significado?

DE: Mi hermano, una cosa te digo y estoy seguro que sin ella nada de esto fuera posible, nosotros tenemos 13 años juntos, que se dicen fácil pero no lo han sido, hemos pasado muchas tormentas, pero ella siempre firme a mi lado sin importar las consecuencias, como mi más fiel escudera, sobrepasamos millones de obstáculos juntos, cosas malas y buenas. Somos un equipo en todos los aspectos; yo siempre quise jugar profesional, pero tú sabes, en aquellos tiempos las cosas eran muy distintas. Primero por la posición que yo jugaba y segundo por la falta de comparecencias internacionales, pero ya Eneleidys venía despuntando super bien, y estaba sin miedo a equivocarme, entre las tres mejores porteras de América, y no quería que su carrera acabara como la de muchos buenos deportistas que fueron los mejores en sus tiempos y hoy están en Cuba pasando trabajo; entonces trasladé mi sueño de jugar profesional a ella y trabajé en eso.

Al principio tuve que convencerla, recuerdo que veíamos muchos partidos internacionales de clubes y le ponía ejemplos de jugadoras de su posición que tenían menos nivel que ella, pero jugaban en ligas profesionales, y gracias a varias experiencias amargas en la Selección Nacional, ella cambió su mentalidad y trabajamos en base a eso. Lo de ella era solo preocuparse y ocuparse en hacer bien su trabajo en la portería y lo demás era mi trabajo. Así consolidamos un equipo de trabajo sólido y alcanzamos el primer objetivo de muchos que teníamos en mente. Y seguimos trabajando en los que aun nos faltan. Le doy gracias a Dios y a los santos por ponerla en mi camino; y a la Virgencita de La Caridad le pido que nos sigan alumbrando el camino que “nosotros no pararemos de sacrificarnos”.

 

Denis Enyer Fernández (derecha) y su esposa Eneleidys

 

MD: Denis mi hermano, ha sido un verdadero placer, uno disfruta de conversaciones como esta, bendiciones a usted y a mi hermana Eneleidys Guevara, y que sigan cosechando logros.

DE: Muchas gracias por tu tiempo, bendiciones para todos ustedes y que su peña continúe deleitándonos con tantos materiales de excelente calidad.

 

 

 

 

Fotos suministradas por el entrevistado.

 

 

7 comentarios

Saltar al formulario de comentarios

  1. Excelente entrevista, me gusto mucho. Gracias Denis por compartir tu historia a través de la COMNDEMAN ÍA con nuestra Peña. Muchos éxitos hermano te deseo en nueva vida como entrenador y muchas Felicidades por estar cumpliendo años de vida en el día de hoy. Este es nuestro pequeño pero sincero regalo para ti, esta entrevista muy bien realizada por nuestro hermano Conde. Abrazos y saludos a la Guerrera.

    • El Conde MD el 13 septiembre, 2020 a las 2:24 pm
    • Responder

    Mi hermanazo, de nuevo mis FELICIDADES para usted, ya hemos hablado al respecto, como bien expuso nuestro BOSS, este es nuestro regalo por su cumple, espero q hayas pasado un dia a la altura, sabes q se le quiere un mundo, hemos forjado una amistad sinceramente extraordinaria, bendiciones mi bro, un fuerte abrazo de toda la peña MD…..y mio en lo personal. Papi, La Fabrica de Exitos no para, Eliel RONCA, jajajajaja…..

    • Dr. Reinaldo el 13 septiembre, 2020 a las 5:09 pm
    • Responder

    Mis Felicitaciones para Denis….Conde realmente ahora mismo me estoy recordando de tù entrevista con la Guerrera….que bueno es tener ahora dos entrevistas de ambos en la MD….realmente grandioso lo de ambos….le deseamos muchos exitos en el plano deportivo y personal….salud…abrazos..

    • SIEMPRE NARANJA el 13 septiembre, 2020 a las 10:52 pm
    • Responder

    Ante todo me uno a las Felicidades para Denis por su cumple espero haya tenido un excelente día.
    Oiga amigo de los momentos amargos se sacan las mejores experiencia y en el caso de ustedes fue el último empujón para comenzar de nuevo. Y claro que si….. que la Virgencita les siga alumbrando el camino….. Saludos…..

    CONDEMANÍA un virus de las redes jjjj…… excelente trabajo Conde que redondea el primero a Eneleidys Guevara…..

    • Amaya el 14 septiembre, 2020 a las 8:09 am
    • Responder

    Oigame ha sido un verdadero trotamundo Denis Fernández, caramba no hay forma de ver las fotos en ningun post, incómodo de verdad, hace diez días salen así los trabajos , sin poder visializar las fotos, solo en la sección de Efemérides

    1. Prueba en otra PC o móvil, las fotos se ven perfectas. Saludos.

    • Dichel el 14 septiembre, 2020 a las 1:21 pm
    • Responder

    Saludos, otra más de Conde, muy amena entrevista, la disfruté mucho…. me impresionó los obstaculos que narró tuvo la selección nacional en Chile, por eso digo que en perseverancia y sacrificio al cubano nadie le gana. Denis es un hombre de guerrilas, como todo cubano, que lucha y no se cansa, muy bellas experiencas que ha tenido este cubano por el mundo y sobre todo, porque ha sido en compañia de su pareja y bastón. .. no hay exitos en la vida de un hombre, si no tiene a su lado una buena mujer. Felicidades a los dos y lleven a lo mas alto la bandera de Cuba donde quiera que estén.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.