OPINIÓN; La etapa de oro del deporte cubano. Los Juegos Inter-Preuniversitarios.

5:21:27 PM

Por el amigo de la peña:
Ing. Enrique Echevarría Ramírez. (Enrique 15)

 

 

 

 

Para nadie es un secreto que con el triunfo revolucionario del 1959, el deporte en Cuba se convirtió en algo imprescindible para todos los cubanos, la actividad deportiva adquirió, bajo las riendas de la Revolución y bajo el influjo y el empeño del Comandante en Jefe, una importancia vital para los cubanos. Cada evento deportivo, cada competencia, era una fiesta de pueblo a cualquier nivel que se celebrara. Lo mejor de todo aquello era la gran masividad existente, todos podíamos practicar el deporte que quisiéramos, cuando quisiéramos y prácticamente hasta en el lugar que quisiéramos.

El deporte en Cuba no era de élite, ni siquiera se limitaba al deporte de alto rendimiento, las competencias deportivas podían ser de primera categoría pero igual se celebraban a nivel de barrios, escuelas, pueblos, etc. Toda aquella efervescencia deportiva, unida a la infraestructura creada (EIDE, ESPA, ESPA Militar, Pre-EIDE, CVDs, etc.) no podía traer otra cosa que un sistema deportivo exitoso, tanto en la arena nacional como internacional y los triunfos en los eventos más exigentes no se hicieron esperar. Lo que ha venido después y sus causas todos lo conocemos y nuestro deporte ha sufrido una disminución en su nivel que tiene causas objetivas debido a nuestras carencias, la guerra sucia a que hemos sido sometidos, pero debido también a nuestras deficiencias y errores.

Pero el objetivo de este escrito no es adentrarme en ese embrollo tan complicado del que además se ha hablado tanto y del que no tengo todos los elementos; quiero referirme fundamentalmente a una de aquellas formas de organización de nuestro deporte en los años 70 y 80 que estoy seguro que contribuyó de alguna forma a los éxitos del deporte cubano y que muy probablemente haya aportado figuras a nuestros equipos nacionales, me refiero a los Juegos Inter Pre.

En mi opinión los Juegos Inter-Pre jugaron en los años 70 y 80 (Yo pasé el preuniversitario entre los años 1978 y 1982) un papel importantísimo en el movimiento deportivo cubano y tenían una gran ascendencia entre el estudiantado de ese nivel, al menos en La Habana. Si la memoria no me falla, en La Habana el evento se efectuaba entre los meses de noviembre y diciembre, ya que a finales de diciembre o enero los Institutos Preuniversitarios de la provincia salían a cumplir la etapa de Escuela al Campo en las tierras tabacaleras de Pinar del Río. Los Juegos eran una fiesta total y se practicaban casi todos los deportes, unos más que otros, pero los más seguidos eran el Atletismo, el Beisbol y el Basquet. Participaban todos los Institutos Preuniversitarios de La Habana, incluyendo la Vocacional Lenin, por lo que eran de una masividad tremenda, recuerden que en La Habana casi cada municipio tenía su Pre. Yo vivía en esa época en Centro Habana pero estudiaba en el famoso Instituto Preuniversitario “José Martí”, antes Instituto de La Habana, pero más conocido por todos en esa época como “El Pre de La Habana”. Pertenecía a la Habana Vieja pero como en Centro Habana no existía Pre, a los estudiantes de ese municipio nos tocó esa escuela hasta que se creó el Pre de Centro Habana en lo que hoy es el Instituto de Diseño Industrial (ISDI)

 

“Fachada del Instituto Preuniversitario José Martí, el Pre de La Habana”

 

Quiero compartir con ustedes mis recuerdos sobre estos eventos en los que tuve la dicha y sí, también el orgullo, de haber participado. Los recuerdos que tengo de los Juegos Inter-Pre no pueden ser mejores, pasé momentos inolvidables en aquellas competencias y cuando veo hoy el descenso que han sufrido las competencias deportivas de segundo nivel en nuestro país, no puedo menos que pensar en el gran esfuerzo y dedicación que le ponían todas las personas que organizaban aquellos eventos y la alegría con que asistíamos los participantes. Por eso quiero contarles algo relacionado con este tema, porque considero que demuestra el amor que ha sentido siempre el cubano por el deporte y por qué siempre debemos apostar por este como garantía de un hombre mejor.

En mi Instituto los juegos tenían una gran tradición. Debo decir que el Pre de La Habana, centenaria institución, tenía todas las condiciones para el desarrollo de los estudiantes en cualquier esfera; además de un claustro de profesores espectacular, contaba con laboratorios de Química, Física, Biología, etc. montados con todos los “hierros”, pero además tenía nada menos que dos gimnasios con piso de tabloncillo y todo tipo de aparatos y un terreno de básquet en su patio interior donde se efectuaban juegos entre los grupos de alumnos y que eran seguidos desde los balcones con gran algarabía. Todo el que quería, podía practicar su deporte favorito, al menos los que las condiciones lo permitían y muchos querían integrar los equipos de la escuela con miras a los Juegos. El atletismo era el deporte que más tradición tenía pues muchas veces el Instituto había logrado dominar la puntuación de los juegos en ese deporte. Varios diplomas colgados en la cátedra de Educación Física daban crédito de los éxitos obtenidos por los equipos de Atletismo del Instituto. Y aquí me quiero detener, pues la forma en que se formaba ese prestigioso y fuerte equipo, al que tuve el honor de pertenecer, era particularmente interesante y competitiva. Debo decirles que para conformar el equipo de atletismo se celebraba algo muy parecido a los famosos “trials” que efectúan los norteamericanos para conformar sus equipos a las diferentes competencias.

Nuestro Pre no tenía áreas deportivas al aire libre por lo que las clases de Educación Física las ejecutábamos en los terrenos de la Ciudad Deportiva, algo complicado por la lejanía, hasta allá se trasladaban los estudiantes por las tardes en los días que tocaba esa asignatura, pero los que nos preparábamos para formar parte del equipo, teníamos que ir todos los días a entrenar. Los profesores de Educación Física encargados del Atletismo simultaneaban las clases con la preparación de nosotros los “atletas”, lo que da una idea de la consagración e interés que le ponían a la tarea. Al comenzar el año, los que mostraban interés en practicar lo hacían conocer en la cátedra y desde ese momento comenzaba la preparación. Recuerdo el gran esfuerzo, las vueltas a la Ciudad Deportiva, los saltos, aquellos exigentes tramos de 200 metros en los que el profe Madrazo (Madracito, le decíamos, pues era bajito y había otro profe de Educación Física de igual apellido y más alto) nos exigía que corriéramos fuerte cada tramo; imagínense, era correr en la pista 200 metros, caminar otros 200 sin parar y luego correr 200 metros otra vez, repitiendo el ciclo varias veces. Agotadores eran también los juegos de básquet como deporte complementario al terminar de entrenar, etc.

 

“Desde estos balcones observábamos y vitoreábamos a los jugadores en los partidos de básquet”

 

Las pruebas de clasificación para formar el equipo se efectuaban en tres fases, primero las competencias inter-grupos, estas eran pruebas que se realizaban un día cualquiera de la semana entre los competidores de los grupos de un mismo año. Los ganadores clasificarían entonces para los juegos intra-murales, que era ya la competencia entre todos los clasificados de cada año y en la cual los dos o tres primeros de cada evento entraban a formar parte del equipo del Pre a los Juegos. Por supuesto para los estudiantes de primer año era muy difícil clasificar y sobre eso tengo una anécdota que les ilustrará muy bien la relevancia que tenía ese deporte en mi Instituto y en todos. Resulta que en aquel primer tenía un profesor de EF de apellido Plá, quien había sido compañero de trabajo de mi madre. Él era uno de los profesores-entrenadores del atletismo y me presentó a aquellos “trials” en los 200 metros. Aquel sábado llegué tercero en la prueba y me sentí muy decepcionado, tanto que consideré erróneamente que no había clasificado y no me presente con el equipo en el estadio a la semana siguiente (los juegos comenzaron esa misma semana, martes o miércoles) y cuando me encontré con Plá en la escuela al día siguiente el hombre me dijo hasta del mal que iba a morir: que era un irresponsable, que había dejado al equipo embarcado y hasta me hizo traer a mi mamá para darle las quejas en la escuela.

Para que se tenga una idea de la importancia que le deban el INDER y el MINED a esa actividad, debo decir que las competencias de atletismo se celebraban en la pista de rekortán del estadio Pedro Marrero, en la misma en la que se efectuaban las competencias de primer nivel, pero igual algunos de los juegos de beisbol se celebraban en el Latino. En todos los casos, las competencias eran en horario nocturno, a menos que fuesen en fin de semana. El Atletismo, era siempre de noche.

 

Recuerdo especialmente los juegos de mi último año, pues tuvieron una significación especial. Como ya he dicho, el atletismo como deporte tenía la mayor tradición en el Pre “José Martí” y el año anterior habíamos sufrido una derrota muy reñida en el acumulado de puntos frente a otro de los Institutos participantes. Nos habíamos tomado aquella derrota como algo muy personal y en cuanto terminaron las vacaciones y nos incorporamos a la escuela en el curso siguiente, comenzamos la preparación. Debo decir que todos los Institutos se preparaban y los profesores-entrenadores coordinaban competencias amistosas previas a los juegos. Recuerdo encuentros en una pista que existía en el campamento de Tarará y en los que competimos contra el Pre de Guanabacoa, otras en el conocido Parque “Martí” contra los dos Institutos del Vedado (El Guiteras y el Saúl Delgado) y otras competencias en las que obtuvimos muy buenos resultados. La preparación había sido a conciencia y llegamos a los juegos con la confianza absoluta en la victoria por puntos. Honestamente arrasamos, con victorias en muchísimos eventos tanto masculinos como femeninos. Yo corrí los 200 y los 400 metros y en ambas pruebas obtuve el tercer lugar, lo que me hizo sentir súper contento, tengan en cuenta que eran pruebas colmadas de participantes y saber que yo era el tercero entre todos los Pre de la provincia para mí fue algo sensacional. Me tocaba abrir el relevo 4 x 400 pero tuve que ceder el puesto a un compañero ya que la carrera final de los 400 me había dejado con un fuerte dolor de cabeza, algo que me ocurría siempre que corría esta exigente carrera y además sabíamos que el equipo estaba sobrado aun sin mí.

Recuerdo el orgullo que sentimos todos cuando al día siguiente de terminadas las competencias de Atletismo, nos encontramos un gran cartel en la escalera interior del Instituto, para que todos pudieran verlo al pasar y que decía más o menos: ¡FELICIDADES A LOS CAMPEONES DEL ATLETISMO DE LOS JUEGOS INTER-PRE 1982! ¡MÁS DE 40 PUNTOS DE VENTAJA SOBRE EL SEGUNDO LUGAR! Todos nos felicitaban y los que no habían podido asistir nos preguntaban cómo había sido la cosa. Habíamos recuperado el lugar que siempre le había correspondido a nuestro centro y eso nos llenaba de una sana vanidad. Recuerdo que los diplomas a los ganadores nos los entregaron en el matutino delante de todos nuestros compañeros con los consabidos aplausos, vítores y bromas propios de la juventud.

 

“En la base de esa majestuosa escalera se colocó el letrero de Campeones 1982 para que todos lo vieran al entrar”

 

Antes mencionaba el hecho de que seguramente los juegos Inter-Pre fueron también semilla de futuros campeones de nuestro deporte y debió haber sido así, porque muchos de aquellos muchachos tenían un nivel muy llamativo para la edad y para el hecho de que no se dedicaban enteramente al deporte. Recuerdo en nuestro equipo a Jorge Luis Echavarría, un negro alto, muy guapo y que hacía los 400 metros en menos de 50 flat, corriendo sin pinchos, un verdadero portento que debió haberse dedicado con seriedad al atletismo y hubiese llegado muy lejos.

Los Juegos Inter-Pre deben haber desaparecido hace tiempo, o al menos no oigo a ningún muchacho de ese nivel de enseñanza hablar del tema. Y es una lástima porque en esta sociedad nuestra de hoy en que todos nos quejamos amargamente de la pérdida de valores, es un total despilfarro el hecho de que no se le saque al deporte toda la potencialidad que tiene para ayudar en el desarrollo de los jóvenes en esa complicada etapa de la vida que es la adolescencia para lograr el hombre mejor que queremos para nuestro futuro.

Estoy seguro que algunos de los que leerán estas líneas recordarán aquella etapa y aquellos eventos. Ojalá y algún día retomemos esa hermosa idea.



Ing. Enrique Echevarría Ramírez.

9 comentarios

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    • Enrique15 el 14 noviembre, 2020 a las 7:25 pm
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    En realid

    • Dichel el 14 noviembre, 2020 a las 8:19 pm
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    No hace falta mucha logística para organizar estas cosas, solo GANAS y al parecer, nadie quiere meterse en este embrollo, Que me den un municipio del campo a mi con 6 escuelas primarias para que vean como a los 10 años tengo más de 10 atletas nacionales y varios peloteros en la SNB… Sí es cierto que no hay recursos y se necesitan, pero nada que el empuje y el deseo no puedab suplir, si se hace, estoy seguro que los muchachos sueltan el móvil y se arma una fiesta deportiva en el municipio.

    • Rubén Darío el 16 noviembre, 2020 a las 12:29 am
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    Es una cosa que hace mucha falta en estos momentos. Yo acabé el pre hace un año y no tenia la menor idea de que alguna vez existio esto. Durante mi etapa en el Saul Delgado (pre del vedado) organizamos dos torneos de futbol 5 y un tope de beisbol con otro pre, pero de eventos serios, con otras escuelas y sobre todo con una organizacion de verdad, que no dependiera de los alumnos no vi por ningun lugar. Una lastima porque el talento todavia existe, y de sobra, porque lo he vivido de cerca, pero si no hay motivacion y no hay ganas de los planos superiores, que son los que les pueden dar proyeccion a esas estrellas futuras, no podemos hacer nada nosotros.
    Saludos a todos

    • Amaya el 16 noviembre, 2020 a las 9:02 am
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    Pues yo los viví con intensidad y fui protagonista Enrique, en el caso mío, eran los Juegos Intercamilitos, que se hacía primeros por zonas de clasificación, por los ejercitos (Occidentales, Centrales y Oriental) estos eran en noviembre y despues en abril eran los nacionales, representando a los ejércitos, eran una verdadera fiesta, entre 1983 y 1985 participé en las 3 ediciones de cada año en los 5000 y 10000 metros y también en las competencias de Triatlon Militar, que incluia el lanzamiento de granadas, el tiro con fusil AKM y la carrera de 3 mil metros, en todas opbtuve resultados entre los primeros y terceros lugares, guardo con orgullo y celo todos esos reconocimientos, pero repito Enrique eran una verdadera fiesta y una rivalidad muy grande, los camilitos de Pinar eramos potencia en occidente, en boxeo arrasabamos

    • enrique15 el 16 noviembre, 2020 a las 10:01 am
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    Amaya yo recuerdo mucho aquel último año pues además de que fueron en los que obtuve mis mejores resultados, vivimos toda la etapa previa con una intensidad y una motivación tremenda. En el tope en el Martí contra los Pre del Vedado, en realidad era un tope entre esas dos escuelas y fuimos de invitados y resulta que arrasamos en todas las competencias (que falta de cortesía, jajaja) y ese día yo decidí correr solo en el relevo de 4 x 400 en la primera posta, contra dos tipos muy altos, me dije: Candela, estos tipos deben ser unos linces, pero nada, entregué con una ventaja tremenda. En Tarará corrimos a la semana siguiente y en los 400 éramos tres del Pre mío y recuerdo una anécdota que me puso en tremendo compromiso, pues mis compañeros de equipo (todos de los barrios guapos de la Habana Vieja, tú sabes) eran echaos pa´lante y alguien se puso a apoyar a los rivales y entonces Jorge Luis, que era la estrella nuestra en los 400, les dijo: Olvídense de eso, aquí soy primero yo, luego Enrique y luego Montoro, o primero Enrique, luego yo y luego el otro, o primero Montoro y luego nosotros. Imagínate, tremendo compromiso, corrí como una bestia e íba primero, exploté faltando pocos metros y entré tercero pero cumplimos, con Jorge Luis primero y Montoro segundo, jajajaja. Son ercuerdos inolvidables, Al final a los Inter pre fuimos Jorge Luis y yo en los 400 pues Montoro era la carta segura pra los 800, que ganó, como JL los 400 donde logré el tercero. Nunca me voy a olvidar de eso y siento muchísimo que ya no se haga.

    • Amaya el 16 noviembre, 2020 a las 1:46 pm
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    Yo digo Enrique que de esa masividad salían despues los buenos deportistas, las FAR tenían su club deportivo central, un tremendo equipo de Atletismo y de futbol, este ultimo se codeaba en los torneos nacionales con los mejores, en el Atletismo el corredor de 200 y 400 metros Felix Stevens, cadete y oficial que brilló incluso en competencias internacionales entre muchos otros, hay que investigar un día tendremos que hacer un trabajo especifico sobre ello, el MININT en la Habana tenía un señor equipo de beisbol que intervenía en las series provinciales y aportaba peloteros a las preselecciones de Metros e Industriales, mi hermano Eduardo Amaya (zurdo, cf de gran tacto y fildeo) fue uno de ellos, cuando estaba en la escuela de cadetes del MININT hizo varias veces el grado para los Metros y NUNCA lo autorizaron a jugar

    • enrique15 el 16 noviembre, 2020 a las 3:35 pm
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    Amaya, Osvaldo Lara, ese gran velocista que protagonizó tremendas carreras contra Silvio Leonard en el Marrero, salió de la ESPA militar y uno de sus hermanos, que estudiaba en uno de los Pre del Vedado, compitió con nosotros en los juegos inter-pre.

    • enrique15 el 16 noviembre, 2020 a las 3:49 pm
    • Responder

    Y hay que recordar que las escuelas de Profesores de Educación Física (EPEF) tenían también sus juegos, los Inter EPEF, de uno de estos juegos salió nada menos que Leandro Peñalver, quien hasta los pasados juegos Panamericanos obstentó el récord de los 100 metros para los Juegos panamericanos con su 10,07 en Caracas 83. A Leandro lo descubrieron para el atletismo jugando beisbol en unos Inter EPEF. Y esos juegos sí eran nacionales.

  1. Excelentes etapas las que cuenta Enrique, soy joven pero en mi etapa de Pre participe en muchas competencias inter provinciales y de verdad que se disfrutaba mucho, luego en la Universidad estaban los Inter-Facultades y las nacionales en las cuales participe 2 veces y de veras que es de las cosas que mejor recuerdo y que tanto he disfrutado.Gracias por compartir su historia y su forma de verlo.

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