Entrevista exclusiva para la MD a Erick Fornaris: “En el individual también tuve momentos grandes, pero la gloria, el éxito, lo toqué en el sincronizado”

9:16:23 PM

 

Por el peñista de la MD y de Cascajal, Villa Clara: Yerislandy Conde

 

 

Para mantenernos en la cima en cuanto a historias de nuestros deportistas se refiere, continuamos tras la pista de muchos de ellos, aunque ya no estén vinculados al deporte que practicaron. De igual forma, esa huella que todos dejan, es imborrable; y máxime cuando los resultados salen a relucir, cuando se logran cosas que para muchos son impensadas. Pero cuando el talento está ahí, cuando la persona tiene ese Don para cierta profesión, no hay obstáculo que lo detenga. El sitio web de la peña Martín Dihigo se complace en presentarles hoy una super historia de vida. En una verdadera exclusiva logramos contacto con uno de nuestros mejores exponentes de los clavados en todos los tiempos, Erick Fornaris Álvarez. Disfruten sus palabras.

 

Erick Fornaris Álvarez

 

MD: Quisiéramos comenzar por preguntarle, ¿qué es de la vida actual de Erick Fornaris? ¿Sigues vinculado de una forma u otra al deporte?

EF: Bueno, te empezaré diciendo que ya no tengo nada que ver con el deporte. Lo único que me ata deportivamente ahora mismo es mi hijo, que tiene 15 años y juega en un club que se llama Doral Soccer Club, de fútbol. Me dedico a llevarlo a sus entrenamientos, a sus campeonatos de Liga todos los fines de semana. Trabajo en una compañía de Delivery’s por toda la Florida, haciendo trabajos; instalando lo que es lavadoras, secadoras, refrigeradores, estufas, muebles, etc…

Para seguirte argumentando. Llevo aquí en la Florida más de siete años. Estuve tres años en Orlando y el resto me lo he pasado aquí en Miami. Al principio si estuve vinculado al deporte. Se hacían clavados en un show, era como un acuario y trabajaba en el show de los delfines. Un show donde interactuábamos con los delfines, aunque no directamente, pero era en la piscina. Salían los delfines con los entrenadores, hacían su espectáculo y los guardaban, y ya luego salíamos nosotros para un show de circo. Y al mismo tiempo empecé de entrenador en la YMCA en Orlando. Participé de entrenador en los regionales, en los zonales, en Campeonatos Nacionales de entrenador asistente. Pero aquí el deporte no es como en Cuba, aquí el deporte es tu ingreso y tienes que vivir de él. Luego abrí un club en Orlando, mi propio club, se llamaba Fornaris Diving Club LLC, y estuve ahí, pero la piscina mía era al aire libre y en Orlando hay un poco de frío, cuando llegaban los meses de invierno los niños ya no iban. Pero es como le estaba explicando, aquí no es por amor al deporte, aquí es tu sustento, tú vives de eso, tienes que cobrar y entonces no daba la cuenta y tuve que cerrar el club.

Me fui para Miami y estoy aquí hace ya unos cuantos años, donde he hecho de todo: seguridad de una discoteca, he trabajado construyendo piscinas, he trabajado en muchas cosas, de todo lo que se pueda hacer para salir adelante y sustentar mi familia. Y ahora mismo estoy en los Delivery’s, como ya le dije. Con esta pandemia cerraron todos los trabajos y ahora conseguí este trabajito. Ahí me va bien, puedo mantener a mi familia, pagarle el deporte a mi hijo, en este caso al club de fútbol. Todos los fines semana viajando por toda la Florida para sus campeonatos.

Me veo identificado con él, se parece a mí cantidad y lo veo desarrollarse y disfrutando del deporte como mismo lo hice yo desde niño, y eso me hace muy feliz, poder apoyarlo y poder darle la oportunidad que nunca tuve yo. De estar en un país donde hay desarrollo, hay oportunidades, donde se pueda desarrollar en el deporte que él quiera, en su caso escogió el fútbol. Ahí está echando pa’alante, es el Capitán de su equipo, juega en el U-16 de defensa central, número 4. Ese es mi vínculo deportivo en la actualidad.

 

Erick junto a José Antonio Guerra en Río 2007

 

MD: Vamos al comienzo de todo, siendo Cuba un país básicamente de béisbol, voleibol; por citar solo dos deportes, ¿cuándo y por qué decides por la práctica del clavados?

EF: Me incliné por el clavado porque vivía frente al malecón, 1era/B y C Malecón 625, y mi padre siempre fue mecánico naval, pasó gran parte de su vida en los barcos viajando a Europa; y desde su infancia siempre hacía sus clavados en el Río Cristal. A los 4 años me enseñó a nadar y como vivía frente al Malecón ya yo desde esa pequeña edad me bañaba en el Malecón con mi papá, ya sabía nadar muy bien. Y pues nada, fueron haciendo captaciones a la escuela primaria donde yo estaba estudiando el pre-escolar, a la escuela Guerrilleros de América ahí en el Vedado, a un costado del famoso Pío Pío.

Eran captaciones para las famosos PRE-EIDE que existían antes y yo era un niño intranquilo que ya nadaba, preguntaron por un grupo de niños que quisieran ir a la piscina a hacer pruebas físicas para lo que era la natación, clavados; y pues yo mismo me alisté y me fui para allá. Me hicieron las pruebas para los clavados; flexibilidad, fuerza física, coordinación, y tuve las aptitudes. Y al otro año ya estaba en la escuela Carlos Hernández, la famosa Chiqui Hernández que está frente a la Escuela de Lengua ahí en Calzada, por la parte de atrás del parque Martí. Y pues así me inicié en los clavados.

MD: ¿Qué recuerdas entonces de esos comienzos ya de forma oficial en el deporte?

EF: Desde niño, que empecé con 6 años me recuerdo de la primera competencia que tuve. Competí en una categoría arriba de la mía, por mi condición física que era fuerte y por mi talento, por todo eso me pusieron a competir desde la primera vez en una categoría más arriba, por lo que al otro año ya la repetía de nuevo. Estaba muy, pero muy bien, iba ganando la competencia y me confundí en un giro que tenía que hacer para la derecha y lo hice para la izquierda. Me descalificaron, me dieron cero y me quedé como 5to o 6to lugar, me quedé sin la medalla de oro. Fue mi primera competencia y fue frustrante. Recuerdo que lloré mucho, me sentí muy triste, pero lo más importante de siempre; mi mamá, mi papá, mi familia, mi entrenador, que te dan esa fuerza para sacarte de esa frustración que sientes.

Seguí entrenando y ya después en la otra competencia que tuve fueron los Juegos Escolares donde empecé a ganar la categoría, siempre era el favorito en los Campeonatos Nacionales; ganando en todas las categorías hasta llegar a los 15-16 años que si era otro nivel más fuerte. Fue donde por primera vez pierdo el título que tenía por varios años consecutivos, ahí fue donde por primera vez me gana José Antonio Guerra. Ya de ahí en adelante comenzamos cada cual a especializarnos en los eventos que dominábamos, yo me dediqué en principio al trampolín, aunque los hacía todos.

 

Erick junto a Jorge Betancourt en un podio

 

Recuerdo que en la categoría 14-15, mi último año como Juvenil yo gané las tres medallas de oro en el Campeonato Nacional. Mi entrenador era Alexander Ferrer, el hijo de la que fue mi entrenadora al principio, la que me seleccionó para la Escuela Nacional, Susana Valiente, que a la misma vez era la esposa del prestigioso entrenador Francisco Ferrer, uno de los más grandes entrenadores de la historia de los clavados cubanos, quien fue el entrenador entre otros de Abel Ramírez. Yo me nutrí de los conocimientos de esa familia.

Cabe destacar también que en mis inicios tuve un entrenador que hizo mucho, tuvo que ver mucho en mi carrera deportiva, que recibí todo el cariño de él siempre, su apoyo. Fue él que más apoyo me dio, QUE EN PAZ DESCANSE, Nilo Varona. Un entrenador muy querido por todos, quizás no se acuerden muchos ya de él, pero los entrenadores si saben. Muy buena persona, buen ser humano; el mejor como ser humano de todos los entrenadores que tuve, sin quitarle mérito a nadie.

MD: La llegada de Erick Fornaris ya al Equipo Nacional, ¿qué tal esos años allí en la Selección?

EF: Ya cuando pasé para el Equipo Nacional recuerdo que yo siempre tuve mis problemas de disciplina y cosas así, y ese último año Juvenil no me querían seleccionar para el Equipo Nacional por problemas de indisciplinas, era muy intranquilo. Y nunca estuve de acuerdo con muchas cosas que te imponían. De niño siempre fui un poco rebelde con eso. No entendía muchas cosas, es un sistema que acaba con todos tus sueños y te obliga a vivir bajo una doctrina que te imponen. Te critican tu forma de vestir, tu forma de ser, y con eso nunca estuve de acuerdo, por eso fui un muchacho – supuestamente para ellos – “indisciplinado”; pero mis resultados deportivos siempre se sobrepusieron a todo eso.

Y al final por otro atleta que habían puesto por delante de mí, que tenía también sus resultados buenos y se lo merecía, pero supuestamente él tenía mejor disciplina que yo. Pero él mismo día antes de entrar al equipo Nacional le faltó el respeto a un entrenador y le quitaron el derecho de entrar, y al final me llamaron a mí de nuevo que ya yo estaba listo para retirarme y más nunca hacer un clavado. Pues tomé la oportunidad, empecé con mi entrenador José Luis Ponce Caratalá en el Equipo Nacional. El me trabajó mucho en lo que la disciplina, me enseñó lo que era el trabajo un poco más profesional y hasta ahí llegó mi carrera ya como Juvenil.

 

Erick durante una competencia

 

MD: Echemos un repaso a la carrera, a la trayectoria dentro de la Selección Nacional de Clavados.

EF: He sido catalogado el más versátil de todos los tiempos por la gran habilidad para dominar todo tipo de clavados y todos los eventos competitivos. Listo, ahí vamos a hacer un recuento de mi carrera deportiva:

-4to lugar Olímpico en Atenas 2004, el mejor resultado en la historia de los clavados cubanos en Juegos Olímpicos.

-4to lugar en Campeonatos Mundiales de los Deportes Acuáticos.

-Sub-campeón de la Copa del Mundo de Sevilla, España, en el 2002.

-3 medallas de plata en Campeonatos Panamericanos de República Dominicana 2003 y Rio de Janeiro 2007.

-7 medallas en Series Mundiales.

-1 medalla de bronce y una medalla de plata en Mundiales Universitarios en Pekín, China; e Izmir, Turquía.

-3ro y 2do lugar del Ranking Mundial por tres años consecutivos en dos eventos sincronizados; trampolín de 3mts y plataforma de 10mts.

-Campeón Centroamericano y del Caribe, Infantil y de Mayores, ganando una medalla de oro histórica, ya que en ese año 2006 Cuba por primera vez gana las tres medallas de oro en los tres eventos masculinos, dominando así los tres eventos masculinos por encima del prestigioso equipo mexicano, en Cartagena de Indias, Colombia.

-Múltiple Campeón Nacional de los Juegos del ALBA y la Olimpiada Nacional, convirtiéndome en el atleta que más medallas de oro ha conquistado para la capital habanera.

-Atleta más Destacado de la Ciudad de La Habana como deporte individual y entre los 10 Mejores Atletas del País del año 2002.

-Una carrera deportiva de 24 años, 3 Juegos Olímpicos.

 

Erick (a la izquierda) junto a Jorge Betancourt en Atenas 2004

 

MD: ¿Te sentías mejor en el individual o en el sincronizado?

EF: Saltar individual era más fácil. Saltar individual era disfrutármelo un poco más, era más seguro en el aspecto de concentración, no era la misma responsabilidad. Sinceramente las mayores posibilidades de los clavados cubanos en mis tiempos se vieron en el sincronizado, ya que normalmente cuando competías individual tenías que enfrentarte a dos clavadistas por países. Cuando saltabas sincronizado, ya no eran dos, ya era una pareja, y a la hora de luchar por una medalla, no es que era más fácil, pero obviamente había menos gente por países.

Pero en lo personal me sentía mejor en lo individual y lo disfrutaba más. En el sincronizado cuando nos dimos cuenta del potencial que teníamos, que eran los mejores resultados cubanos, que era donde más posibilidades y oportunidades teníamos por el gran nivel que habíamos alcanzado, significaba una responsabilidad muy grande. Ya estábamos hablando de representar a tu país, a tu pueblo, a tu gente. Estabas claro de que la opción de la medalla era más segura. Fuimos demostrando con el paso del tiempo que nos hacíamos más fuertes, sabíamos a lo que nos estábamos enfrentando, sabíamos las oportunidades que teníamos, sabíamos el nivel grande que teníamos, sabíamos ya que estábamos dentro de los tres mejores del mundo.

Y ya todo eso te daba una confianza grande, pero al mismo tiempo la diferencia de saltar individual viene aquí; que era el compromiso, la responsabilidad tan grande. Individual siempre me lo disfrutaba, siempre luchaba para ganar, sabía que tenía unos chinos, unos rusos, unos americanos, en el área estaban los mexicanos, los canadienses; y más bien yo sabía cuál era mi potencial y que estaba fajándome por una final en un Campeonato del Mundo, en unos Juegos Olímpicos; pero la lucha por una medalla individual era un poco más difícil. Realmente Guerra era el que más potencialidades tenía de luchar por esas medallas en lo individual. Entonces cuando ya iba al sincronizado, esa responsabilidad de saber que puedes, que estás ahí dentro de los tres mejores del mundo porque llevas un año entero cogiendo medallas en todas las competiciones, codeándote con los mejores del mundo; el miedo a fallar, no tanto el miedo sino eso que tienen los deportistas ya cuando tienes un nivel, ya cuando tienes esa responsabilidad encima de tus hombros y que te presiona y te sientes mal cuando no cumples con tus objetivos.

Ya nosotros llegábamos a cualquier competencia y teníamos el peso encima de la medalla. Son cosas muy lindas que uno puede sentir. Estar a ese nivel, en esa posición a nivel mundial, ufff, hay que estar ahí. Hace mucho tiempo que no siento eso, pero ya hoy por hoy lo estoy volviendo a sentir mirando a mi hijo.

Es que estamos hablando de una adrenalina que solo la puedes sentir cuando tú sabes que estás en la élite del mundo, cuando tú sabes que estás dentro de los tres primeros del Ranking Mundial, cuando tú sabes que tienes el potencial para ganar, para irte con una medalla de cualquier color. Entonces desde el punto de vista de cómo atleta, los sincronizados me dieron la oportunidad de realizar mis sueños. Ese sueño que tiene todo deportista de ir a unos Juegos Olímpicos y estar dentro de los cuatro primeros, de ir a un Campeonato Mundial y estar dentro de los cuatro primeros, de ir a una Copa del Mundo y coger medallas, de estar entre los tres primeros del Ranking Mundial en dos eventos sincronizados, de todas las competencias en que participábamos – al nivel que sea – siempre estábamos en medalla. Sabíamos que no era un sueño, que era una realidad, nosotros llegamos a tener ese nivel. Y una vez que nos dimos cuenta que el sincronizado era esa oportunidad de sentirte grande y sentir el respeto de los contrincantes, de que le quitábamos una medalla a los favoritos o nos la quitaban a nosotros, fue genial.

 

Erick (a la izquierda) junto a José Antonio Guerra en un podio

 

Pero aparte, los clavados es una gran familia, es un deporte individual pero no es un deporte en que hay esa rivalidad, esa fajazón, no. Ahí todo el mundo se da ánimo, todo el mundo te desea suerte, todo el mundo te grita cuando te vas a tirar, y si lo hiciste bien pues todos te aplauden; y al final de las competencias siempre nos reuníamos y hacíamos una fiesta donde todos compartían. Habían atletas que eran millonarios, que tenían buena posición económica, pero no era como en otros deportes que se iban para un hotel diferente, que andaban en un carro diferente, no, todo el mundo se iba para el mismo hotel, usábamos el mismo transporte, compartíamos lo mismo, una gran familia.

Individual era divertirme, disfrutármelo; el sincronizado ya no era divertirme, ya era una responsabilidad muy grande. ¿Y sabes que? al final de todo sacando las conclusiones, creo que fui mejor en el sincronizado porque yo creo que era mejor bajo presión. Individual no me presionaba tanto como en el sincronizado por las circunstancias y las posibilidades. Sentir esa presión que te tiemblan las manos, las piernas, que tienes que concentrarte y mirar a las gradas y ver que hay miles de personas ahí, llega el momento que no distingues nada porque ya estás enfocado, eso se aprende con el tiempo, esa sensación de sentir silencio total aunque estén hablando, aunque estén gritando, lo único que sientes es tu corazón palpitando, y tu saltas y lo logras y cuando sales del agua todo el mundo gritándote, viendo las mejores calificaciones, una medalla, WAOOO, eso lo viví en el sincronizado. “En el individual también tuve momentos grandes, pero la gloria, el éxito, lo toqué en el sincronizado”.

En el individual fui campeón Centroamericano Infantil y de Mayores, y el de Mayores es el resultado histórico en Juegos Centroamericanos. Por primera vez Cuba ganó el masculino las tres medallas de oro, de tres eventos individuales; Guerra ganó 3 metros y plataforma y yo gané el campeonato en 1 metro. Fui partícipe de esa historia. Nunca se logró, nunca se ha logrado, la única vez ha sido esa, arrebatarle a México las tres medallas de oro en individual, eso es histórico.

MD: Dos opiniones de Erick Fornaris: una sobre José Antonio Guerra y otra sobre el clavados cubano actual.

EF: José Antonio Guerra es mi compadre, es el padrino de mi hijo, es mi hermano, mi amigo, todo. Nosotros nos conocimos desde niño. Éramos rivales a matarnos, hubo un momento de nuestra adolescencia que empezamos a convivir juntos en el CEAR, donde por la rivalidad y las cosas, sabes, un habanero y un santiaguero, el regionalismo ese que influye en los deportes en Cuba. Hubo un tiempo en esa etapa de adolescencia que estuvimos como un par de años que no nos hablábamos, era fajao en el sentido de entrenar duro para ganarle al favorito, que en este caso era yo. El llegó un momento que me empezó a ganar y entonces era la disputa por los títulos individuales, porque en ese tiempo no hacíamos sincronizado. Ya después fuimos creciendo y fuimos uniendo fuerzas, fuimos admirándonos como contrincantes, como seres humanos. Nos dimos cuenta de lo grande que éramos como deportistas, y las cosas pasaron.

 

Erick con las nuevas generaciones

 

Las cosas negativas que pasamos cuando éramos niños era parte de la inmadurez, ya cuando uno va madurando terminamos dándonos cuenta de que al final siempre fuimos una familia. Crecimos juntos, nos desarrollamos juntos, y como no somos malas personas terminamos entendiendo que todo era inmadurez de niño, terminamos respetándonos el uno al otro. Llegó el momento de disfrutarnos de todo el esfuerzo que le dedicábamos a hacernos los grandes deportistas que fuimos y nos enfocamos en darle resultados a nuestro país, a nuestras familias. Y pues nada, nos queremos como hermanos, él está por allá y yo estoy por aquí, pensamos diferente en muchas cosas, pero nos respetamos eso. Guerra y yo somos una familia, somos HERMANOS FOREVER…nos conocemos las debilidades, los errores, la personalidad de cada cual, y llegamos a un consenso donde él nada más me mira cuando yo estoy bravo y me deja por incorregible, y viceversa, jajaja. Eso es todo en la vida, el respeto, el aprecio y la consideración que tú les tengas a las personas. GUERRA ES MI HERMANO…

El problema del desarrollo de los clavados es como en todos los deportes en Cuba. Yo no creo que sea un problema técnico, no creo que sea un problema de talento o de nivel, no; el problema es que no hay una infraestructura adecuada, no hay un apoyo al deporte. La piscina no sirve, la comisión de entrenamientos no sirve, no se desarrolla el deporte. Estamos en el 2020, yo fui a Cuba hace un año y estuve en la piscina y es lo mismo de siempre, lo mismo de hace 10 años que yo me fui; agua fría, el gimnasio no sirve, los trampolines no sirven. Así no se puede.

Bueno, rectifico, igual no, peor. A nosotros nos salvó que tuvimos suerte. Yo pienso que en la vida todo depende de cómo se mueva el mundo, y las circunstancias. A nosotros se nos dió la oportunidad, la tomamos, la rompimos y nos pusieron dentro de los deportes priorizados. Salíamos diez y once veces al año, nosotros no parábamos, competencias todas las semanas, de aquí para allá, y así fue como cogimos el nivel. Si hubiéramos tenido esa oportunidad desde que yo fui Campeón Centroamericano con 11 años, que no fui al Campeonato Mundial porque no había dinero para ir a Malasia, yo hubiera sido Campeón Mundial; porque Guerra, el compañero que te mencioné anteriormente que no llegó al Equipo porque lo sancionaron y yo, en los Centroamericanos por edades ganamos los tres eventos, nosotros tres.

Clasificábamos directamente al Mundial por ser campeones Centroamericanos, pero no había dinero para ir a Malasia y no nos llevaron. Nosotros con las puntuaciones que hicimos en ese Centroamericano, éramos medallistas de cualquier color en el Campeonato Mundial anterior, y en el que no fuimos también. Nosotros teníamos el nivel desde niño y nunca fuimos a ningún lado. Si hubiéramos ido a todos los eventos y estuviéramos compitiendo desde niños como se debe, nosotros nos hubiéramos disparado mucho antes, hubiéramos llegado más lejos de lo que llegamos. Eso es todo.

Y los chamaquitos ahora en Cuba, peor, están peor todavía; no salen a ningún lado, ahora no hay nada. Y las condiciones son peores. Hay más conocimientos, los chamaquitos físicamente están super bien, las tienen todas consigo, por eso le decía que no es un problema de talento ni técnico. Hoy por hoy hay muchachos ahí que pueden ser lo que les dé la gana; igual el mundo se ha disparado también, pero estamos ahí, lo que hace falta es competir, medirse en la élite, y ahí vemos. En el mundo entero los niños están compitiendo desde que tiene 6-8 años, cantidad de competencias al año internacionales, nosotros no tenemos nada de eso, y mientras no se desarrolle el deporte no va a haber nada.

 

Erick junto a su hijo Erick Fornaris Jr.

 

MD: Un placer y un verdadero privilegio este contacto con usted, le deseamos éxitos en la vida y que todo lo que le queda por realizar, le sea concedido.

EF: Muchas gracias por todo hermano. No le había comentado también que me dedicaba a la música. Tengo un dúo con Abel Ramírez Jr., el hijo de uno de los mejores clavadistas de todos los tiempos en Cuba. El dúo se llama Doble Talento, porque él también era clavadista – y de los buenos – lo que de otra generación menor que yo. Hizo Equipo Nacional y llegó a ser el mejor en los trampolines, él cogió mi posición en el Equipo Nacional cuando me retiré.

 

Fotos suministradas por el entrevistado.

11 comentarios

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  1. Conde mi hermano esta entrevista si la sacaste debajo de la manga con uno de los mejores clavadista cubanos de todos los tiempos, nunca más supe del hasta hoy. Gracias a Fornaris por contarnos que ha sido de su vida, le deseo muchos éxitos para su hijo que empieza ahora como atleta y bueno que logren juntos metas trazas. Abrazo mi herma y como siempre la CONDEMANÍA al full.

    PD: Ya escuche uno de sus temas musicales, que bien jaja, éxitos en la música Erick.

    • El Conde MD el 29 noviembre, 2020 a las 10:12 pm
    • Responder

    Uno de los mejores en todos los tiempos dentro de los clavados, y de quien no se sabia mucho en los ultimos años, logramos traerlo aqui a la MD para q nos contara su historia, excelente persona, super chevere, un abrazo hermano, y q sigas logrando las metas q te propongas en tu vida.

    • Dr. Reinaldo el 30 noviembre, 2020 a las 3:31 am
    • Responder

    Conde excelente esta entrevista…realmente si no la tares aquí a la MD a través de la Condemanìa…nadie se entera de todas estas anécdotas e historias que nos ha contado Fornaris…..extraordinario lo que haces por entrevistar a los olvidados….a Erick la mejor de la suerte y que pueda ver el futuro de su hijo, muy importante estar cerca de él…abrazos.

    • Amaya el 30 noviembre, 2020 a las 8:14 am
    • Responder

    Este si fue de so buenos de verdad, aunque sus mejores resultados fueron con el excelente clavadista José Antonio Guerra

    • SIEMPRE NARANJA el 30 noviembre, 2020 a las 12:14 pm
    • Responder

    Otra excelente entrevista que nos trae el Conde, ahora con Erick Fornaris al cual le deseamos éxitos en su vida y le agradecemos nos haya regalado este tiempo para la web MD……….

    Éxitos también para su hijo en el futbol y es así como haces debemos dedicarle todo el tiempo que podamos a nuestros hijos para ayudarlos a cumplir sus sueños……….

    Saludos…………………..

    • Janiel Izaguirre (Trinidad) el 30 noviembre, 2020 a las 2:13 pm
    • Responder

    Conde, excelente hermano, uno de los mejores en el clavado en nuestro pais, gracias Fornaris por compartir con nosotros tu historia, exitos en tu vida y la de tu familia.

    .Abrazos.

  2. Muy buena entrevista Conde. Te felicito y de paso agradecemos a Fornaris por acceder amablemente y compartir parte de su vida con nosotros. Deseo q siga echando palante en la vida y apoye a su hijo para q triunfe en el futbol. A ti Conde, decirte q sigas sacando a todos los cubanos del anonimato y le damos mucho valor al esfuerzo q haces cada semana, por darnos a conocer la vida de muchos cubanos por el mundo. Abrazos

    • Y.C.C el 30 noviembre, 2020 a las 2:49 pm
    • Responder

    Que bien. Yo desde hace años sigo muchos deportes, y ver a estos muchachos del clavado, era una gran oportunidad, en campeonatos mundiales, olimpiadas, etc. Me alegra que le vaya bien.
    Lástima ver que a veces no sólo las condiciones deportivas son lo que se toman en cuenta. No se engañen, sucede en todo el mundo,lo que con diferentes matices. Al menos logró llegar hasta donde su talento se lo permitió. Pero eso me hace pensar que hubo otros, no necesariamente en este deporte, que no lograron sus sueños por otros problemas.

    • El Conde MD el 30 noviembre, 2020 a las 8:49 pm
    • Responder

    Muchas gracias a todos por sus comentarios, Q VIVAAAA LA MD POR SIEMPRE….

    1. Gracias por esta entrega.

    • Erick el 5 diciembre, 2020 a las 11:52 am
    • Responder

    Felicidades a todos y en especial a mi amigo Yerislandy Conde por su trabajo y su profesionalismo , gracias por acordarte de mi bro , me as realizado una de las mejores entrevistas de mi vida

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