Entrevista exclusiva para la MD a Carlos Mirabal; “Entre Cuba, República Dominicana y Brasil…”

10:40:21 PM

Por el peñista de la MD y de Cascajal, Villa Clara: Yerislandy Conde

 

 

Retomamos hoy el tema de un deporte que también nos ha sido muy familiar desde que comenzamos con nuestros trabajos, nos referimos al balonmano. Hemos tenido la dicha de haber traído a la MD muchos jugadores(as), figuras de antaño y del presente, con ricas historias y con trayectorias de suma valía. Nuestro invitado en el día de hoy es otro de esos deportistas que ya lleva más de un lustro dentro de las canchas, jugando al más alto nivel. En una verdadera exclusiva para el sitio web de la peña Martín Dihigo, le presentamos hoy a uno de los mejores jugadores cubanos, los dejamos con las palabras de Carlos Alberto Mirabal Castillo.

 

Carlos Mirabal Castillo

 

MD: El comienzo, ¿qué recuerdas y que añoras de la niñez?

CM: Mi nombre es Carlos Alberto Mirabal Castillo, nacido el 4 de septiembre de 1982 en Playa. Yo viví unos 6 o 7 años en Playa, después me transferí para Alta Habana, pues mis padres decidieron mudarse para Alta Habana. Ahí viví como hasta los 14-15 años. Después volví para Playa, a donde ya viví el resto de mi adolescencia, y ya hasta que me fui del país.

Desde niño siempre fui un niño intranquilo, le gustaba mucho el deporte, le gustaba mucho jugar, le gustaba mucho fajarse, sabes, no me gustaban los abusos. En realidad siempre que me fajaba era por los abusos hacia otras personas, desde niño. Siempre fui también muy respetuoso. No era tan inteligente pero tampoco era un niño al que se le daba mal en las aulas, en las materias. Siempre me dedicaba al máximo, como le dije, era intranquilo, me gustaba jugar en el aula; sabes, esas cosas de niño que uno siempre esta jugueteando y siempre trata de sobresalir entre la crianza. Pero siempre me destaqué en la matemática, eso si es algo que hasta hoy recuerdo muy bien, casi siempre era de 95 puntos a 100, le estoy hablando desde la primaria hasta la secundaria; siempre me gustaron los números.

Fue una adolescencia que no fue tan mala porque mi papá siempre trató de conseguir las cosas, sabes, como todo fue duro, como para todo niño cubano, el que diga lo contrario no se donde estaba viviendo. Siempre me inculcaron los buenos modales, convertirme en un niño al cual todo el mundo le quería el bien, todo el mundo me adoraba. Era bueno en todo lo que hacía. En lo único que no era bueno y porque no lo practicaba era el fútbol. Eso hablando de deporte. Pero en las bolas, saltando suiza, en todo, todo lo que hacía me dedicaba bastante. Tuve una época de mi vida que mi papá me compró un BMX y ahí me fui por ese mundo. Encontré amigos y gente grande ya que tenían BMX, y se dedicaban a saltar, sabes. Pues me metí en ese mundo y me fue bien saltando, aunque bastante caídas que tuve, jajaja, raspones en las rodillas, fajaderas con mi mamá. Pero nada, esa fue mi vida de niño, una vida tranquila, a pesar de todos los problemas que había en el país.

También yo era muy alegre, a pesar de ser malo, en Cuba me decían El Jabaito Malo, sabes, por eso que dicen que los jabaos son malísimos, jajaja, y yo no era la excepción; pero tampoco así de tan malo, jajaja, solo que siempre quería jugar bien todo. Nunca tuve problemas con la justicia, gracias a Dios; como le dije antes, siempre fui educado y siempre tuve los conceptos y los principios de mi papá.

Mi papá es una persona seria, una persona que no le gusta el abuso, que no le gusta el maltrato, que no le gusta estafar a nadie. Entonces hoy me considero una persona bendecida por Dios, porque tuve unos padres maravillosos que me educaron al máximo e hicieron lo que soy hoy; un hombre correcto, con principios, un hombre que cuida a su familia por encima de todo, y nada, gracias a Dios estoy feliz con eso.

 

Carlos Mirabal, Carlos (No 7), con la Selección de Cuba

 

MD: El deporte en general ¿siempre inclinaste tu vida de niño hacia ese objetivo?

CM: Como ya le dije, desde chiquitico me gustó el deporte y siempre fui bueno en casi todo lo que hacía. Me acuerdo que una vez fui a una prueba de pelota, yo era bueno en la pelota, yo jugaba con los grandes y siempre estaba ahí. Jugaba primera base en aquella época, me acuerdo que los grandes me cogían a mí desde chamaquito. Fui a la Ciudad Deportiva a hacer unas pruebas, y me acuerdo que me vi tan mal, yo no se que fue lo que me pasó, jajaja, me tiraron como seis pelotas y a ninguna le di, vaya increíble; de eso me acuerdo hasta hoy porque de verdad que fue una cosa así, sin palabras; y no pasé para la pelota. Pero siempre quise algo del deporte, ya sabía que el deporte en Cuba era famoso, y quien era deportista tenía beneficios. Pero ahí me vi mal, siendo bueno en la pelota, jajaja, para que te voy a decir.

En el basket en el barrio, igual, jugaba con los grandes. Siempre me vi bien en todo eso ligado al deporte. También me acuerdo de una historia, yo era buen corredor y saltador, desde chiquitico siempre saltaba mucho. Ganaba en las competencias que se hacían en la escuela. Una vez fui a una que era para captar muchachos para la EIDE Mártires de Barbados; y me fue bien en todas las pruebas, velocidad, en salto horizontal rompí todos los récords de los chamaquitos habiendo gente mayor que yo de edad y de tamaño. Pero me vi mal en la prueba de 400 mts y parece que eso fue suficiente para que no me captaran para la EIDE; hoy yo digo que ellos perdieron un velocista bueno o un saltador bueno, de la Selección Cubana de Atletismo. Con eso me sentí bien mal, mi mamá estaba conmigo ahí en esa captación y me explicó que no se puede, me explicó las cosas. Yo le decía: “pero como que no, si yo gané casi todo aquí”, y no me dieron ninguna explicación. Te voy a decir, me sentí frustrado, pero después como a los 2-3 años, empecé a darme cuenta que el deporte era por amistad, por cargos; porque coño, un chamaquito que ganó todo allí y perdió una prueba, fue suficiente para que me quitaran y no me captaran.

MD: ¿Por qué el balonmano?

CM: Después de eso nunca perdí las esperanzas porque mi mamá siempre estaba ahí, pero es que en Cuba es bien difícil. Empecé de nuevo a estudiar y a dedicarme un poquito más a los estudios y seguía en mis juegos y en mis cosas. Hasta que con 13 años – me acuerdo que yo tenía como 11 años y ya mi papá manejaba una guagua de esas que le llamaban Canberra, y el tenía mucha guara, trabajaba en el CIMEX – parece que una vez se puso a llevar amistades de la Ciudad Deportiva para la EIDE y ahí conoció al entrenador de balonmano Enrique Delisle – que es a quien hasta hoy le doy gracias a Dios por existir – y parece que mi papá habló con él, y le dijo: “tráeme al chamaco pa’cá”.

Y bueno, me consiguió una beca para la EIDE, para que le voy a mentir, ahí me di cuenta de verdad que las amistades son quienes consiguen las cosas, pero no lo hice quedar mal.

 

Carlos en un partido con el club Metodista Sâo Bernardo

 

MD: ¿Cómo te resultaron esos primeros años ya de a lleno dentro del balonmano?

CM:, En realidad me acuerdo cuando entré a la EIDE el primer dia del balonmano, yo saltaba que era una enormidad, cogía la pelota fácil, aprendí el primer día a hacer los pases rápido; lo único que me acuerdo que yo tenía de mal era que tiraba la pelota para el medio de la puerta, pero lo hacía fuerte, y parece que eso llamó la atención. Y ya con 13 años fui a las competencias, pero como en Alta Habana no tenía balonmano, me metieron a jugar por La Habana Vieja; ¡y para que fue aquello!, mi primera competencia, jugué super bien porque cuando estás en la EIDE tienes que demostrar que eres bueno, sino van a decir: “¿pero qué hace este chamaco ahí, quién fue el que lo metió, de donde salió?”. Y por ahí para allá empiezan las conversaciones y pueden perjudicar mucha gente. Y pues nada, de allí pa’allá fue todo pa’arriba y pa’arriba como la espuma. Con mis 14 años fui a las competencias Escolares, si mal no recuerdo fue en Santiago de Cuba, maté la Liga, fui el Líder Goleador y fui el Mejor Extremo o Mejor Interior, creo que en aquella época jugaba de interior, y por ahí empezó la carrera mía donde conquisté muchas medallas.

MD: ¿Cuándo llegas al Alto Rendimiento?

CM: Rápidamente ya con 17-18 años estaba en el Cerro Pelado en el Equipo Juvenil. Me destaqué muy rápido. Estuve como seis meses o un año en la ESPA Provincial y ya después me mandaron para el Cerro Pelado. Estuve poquísimo tiempo en la ESPA Provincial. Ya ahí la historia comienza super dura. Yo empecé a conquistar posiciones; y la envidia, sabes, todas las cosas que pasan en el Cerro Pelado, pero siempre destacándome en la parte que me tocaba, que era jugar balonmano. Lo otro eran las pruebas que habían que hacer, yo era muy malo en la corrida de resistencia, era muy malo; pasé muchas malas por eso porque en el Cerro Pelado tienen las pruebas como principal objetivo, los test que tienes que pasarlos y siempre mejorar. Yo era una gente que en la corrida me iba muy mal, pero en lo demás siempre mejoraba. La corrida de 3200 me mataba, pasé mucho trabajo porque me quitaban de los comedores, o no me daban módulos; lo que te cuento es poco.

MD: La primera competencia fue…

CM: Mi primera competencia fue en Colombia, yo me acuerdo que tenía 17 años. Fue un Centroamericano donde estaba todo el mundo jugando en Europa y el Equipo Juvenil era muy fuerte. Jugué super bien, lo que siempre hice representando a mi país en el balonmano a lo más alto. Ganamos y ahí empieza la carrera mía internacional.

 

Carlos en un partido con el club Metodista Sâo Bernardo

 

MD: Ya en esta etapa, empiezan a venir los problemas, por ejemplo, viajes que estaban ahí y al final no se daban, ¿fue eso un motivo para desilusionarte un poco?

CM: Muchos viajes que se cayeron, tanto en la categoría Júnior como en la Adulto, pudiendo ir. Me acuerdo que antes de las Olimpiadas del 2000 ya estaban pensando en llevarme para Europa porque parece que estaba fuera del nivel de los extremos en Cuba, que tenía bastante. No lo digo yo, lo decía la gente, por eso es que le digo todo esto. Todo el mundo decía que era un talento incomparable. Bueno, me iban a llevar ya pa’afuera y ahí fue cuando vino el problema de las Olimpiadas que como cinco jugadores de Hungría no vinieron, y ahí empezaron los problemas. Después de esa Olimpiada iba a tener el Mundial, que iba a ser mi primer Mundial, y como allá todo funciona políticamente, y con resultados, el equipo ya no estaba tan bueno como antes porque ya se habían quedado unos cuantos; pero todavía quedaba Uríos, todavía quedaba Freddy, todavía quedaba Félix Romero; es decir, quedaban bastante jugadores que la ponían buena mundialmente; y se nos cae ese viaje.

Cuando se nos cae ese viaje creo que ahí vino ya la parte fundamental, que todo el mundo se empezó a ir, imagínese usted, todos ellos con una pila de amistades en Europa, todo el mundo los conocía, dentro de los mejores jugadores del mundo, se fueron por sus propios medios. Y ya el Equipo se quedó con la mayoría de los Juveniles. Me acuerdo que fuimos a Brasil, pero en realidad si disputamos muy pocas competencias.

Para serte más claro, yo me naturalicé dominicano, cuando yo me quedo en República Dominicana en el 2006 en los Juegos Centroamericanos; y yo he jugado más competencias por República Dominicana en dos años que estuve ahí, que en toda mi carrera deportiva en Cuba. En fin, viajé más que cuando estaba en Cuba, los seis años que estuve ahí en la Selección. Desde los 17 años hasta los 23, que fue cuando me quedé.

MD: A ese punto iba, te nacionalizaste dominicano e incluso jugar con la Selección Nacional de ese país, ¿qué tal significó esa experiencia?

CM: Con la Selección de la República Dominicana fui a Guadalajara; fui a los Juegos Centroamericanos de Mayagüez, en Puerto Rico; jugué Panamericanos en Chile, en República Dominicana. Fui Mejor Extremo en el Campeonato Panamericano del Deporte en Chile, fui también Mejor Extremo en un Panamericano en República Dominicana, fui Mejor Extremo en un Centroamericano.

 

Carlos en un partido con el Clube Handebol Cascavel

 

MD: Te llega la posibilidad luego, de nacionalizarte también brasileño, coméntanos un poco sobre este tema.

CM: Ya después existe la posibilidad de que yo me naturalice brasileño. Donde el entrenador español Jordí Rivera quería que yo me naturalizara porque veía el talento, aquí tampoco en mi posición había gente que jugara bien. Imagínese, ese hombre hoy por hoy es el entrenador de España. Bueno, me naturalicé brasileño, donde casi voy al Mundial, pero el pasaporte no salió.

Ya luego salió el pasaporte y en el 2016 puedo participar de las Olimpiadas de aquí de Río de Janeiro y es cuando el presidente de la Federación Brasileña me da la noticia de que están luchando pero que no se puede, que no podía participar en los Juegos Olímpicos porque la Confederación Internacional había vetado que yo participara, ya que había representado a dos países; y en aquella época eran dos países lo único que podías representar. Ya hoy en día esa ley ya mudó, dicen que ya hoy estás dos años sin jugar por el país y te puedes naturalizar por el otro. En mi época no era así, sino hubiese tenido muchos más resultados, hubiese participado en Olimpiadas, en Mundiales, cosas que yo hasta hoy no tengo.

MD: Si tienes la oportunidad de jugar un gran evento como el Mundial de Clubes, ¿qué tal esa experiencia?

CM: Mundial de Clubes es lo único que yo tengo, que para mi fue la competencia más grande, porque participé con los grandes, valga la redundancia. Participé jugando con el Club Universidade Metodista; contra el Atlético de Madrid – que en la época era el mejor club – el TWH Kiel de Alemania, El-Jaish qatari, Al-Zamalek de Egipto, Club Mudhar KSA de Arabia Saudita; que contrataban gente de Francia, de Dinamarca, de Croacia; y entonces esa competencia fue super dura para mí. Jugué con todos los grandes del deporte, gracias a Dios.

 

 

Carlos en un partido con el Clube Handebol Cascavel

 

MD: Jugar ese evento le abrió una puerta al máximo nivel del deporte en ese momento, explícanos de que estamos hablando…

CM: En esa competencia tuve la posibilidad de que Talant Duishebáyev – uno de los mejores centrales del mundo y Director Técnico en ese entonces – se fijara en mí, en mi única competencia internacional donde juego con los europeos, y me quería para el Atlético de Madrid, el mejor club del mundo en la época. Entonces ya por ahí puedes ir sacando las conclusiones. Tenía ya mi contrato, que eso los únicos que saben que yo tenía un contrato ya firmado y todo con el Atlético de Madrid, se llaman Henrique Teixeira – que hoy es central de la Selección brasileña – y mi actual esposa hoy, Brisa; que ella vio el contrato; no se lo dije a más nadie, eso prácticamente casi nadie lo sabe. Fue por allá por el 2012. Ellos querían que fuera en diciembre, pero no querían pagar la multa, en fin; me quedé en diciembre y en el penúltimo partido mío de la Liga Nacional aquí en Brasil – ya eran mis últimos dos partidos, era uno en casa y otro en casa del adversario – me lesiono el pubis y estuve como seis meses con esa lesión. Siempre en contacto con los españoles y con el Director Deportivo de allá del país, y querían que así mismo fuera; pero ahí fue donde vino el problema, que en ese mismo año, 2013, cuando se acaba la temporada, se acaba el Atlético de Madrid.

Ahí tampoco perdí mis esperanzas porque en realidad tuve muchas opciones, donde el amigo mío Rafael Capote, junto a su representante, me consiguieron una pila de clubes, pero bueno, no me quise ir. En la época yo ganaba bien aquí, el euro no era valorizado en este país, el dólar tampoco; y entonces nunca fui para ningún país Europeo a jugar balonmano. Siempre me quedé aquí en Brasil donde jugué todas las competencias, fui casi campeón de todo aquí. Esa es mi historia resumida en la parte deportiva.

 

MD: Hagamos un resumen de su trayectoria ya como jugador profesional a nivel de clubes.

CM: La trayectoria; yo cuando salí de Cuba vine para Brasil directo. Estuve jugando aquí diez años en el club Metodista San Bernardo. En dicho club yo conquisté 8-9 Juegos Abiertos, conquisté 4 Campeonatos Paulista, conquisté 2 Panamericanos de Clubes. Bueno, el único título que me falta a mi, que no lo he conseguido, es el de Campeón de la Liga Nacional; ese si me falta. Pero por lo demás, todos los conquisté. En Liga Nacional he llegado varias veces en segundo o tercero, pero nunca en primero. Fui Líder Goleador del Campeonato Paulista, fui Líder Goleador de la Liga Nacional aquí en Brasil. Actualmente me desempeño en el Clube Handebol Cascavel.

MD: ¿Se siente satisfecho Carlos Mirabal con todo lo logrado hasta el día de hoy o aun le quedan metas por cumplir?

CM: Me gradué de Licenciado en Educación Física; si, feliz por todo lo logrado.

 

Carlos con compañeros de la Seleccion brasileña

 

Fotos suministradas por el entrevistado.

4 comentarios

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  1. La verdad es que Carlos Mirabda ha sido un trotamundo pero al final se ha impuesto aun cuando no pudo estar en los olimpicos de Rio Cuba siempre ha dado buenos balonmanistas

    • El Conde MD el 25 enero, 2021 a las 6:21 am
    • Responder

    Uno de los mejores exponentes q hemos tenido dentro del deporte, mucha suerte en todo mi hermano, y q sigas cumpliendo y logrando objetivos.

    • SIEMPRE NARANJA el 27 enero, 2021 a las 11:21 am
    • Responder

    Sigue la Condemanía entregándonos estos buenos trabajos… a Carlos Mirabal éxitos en su vida profesional y personal y agradecerle permitirnos actualizarnos sobre su carrera a través del Conde……

  2. Otra historia mas mi hermano que nos trae a la MD. Muchos éxitos para Carlos, que logre lo que aun le falta deportivamente y personalmente, Conde mi herma, gracias por todo lo que haces para la MD. Un abrazo.

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