Entrevista Exclusiva para la MD a Yerislandy Pérez:”Quiero seguir creciendo como estudiante y como jugador”.

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Por el peñista de la MD y de Cascajal, Villa Clara: Yerislandy Conde

En otra exclusiva para el sitio web de la peña Martin Dihigo, sacamos hoy la historia de vida de Yerislandy Pérez, un joven jugador de voleibol de la provincia de Matanzas que está haciendo carrera como profesional por tierras mexicanas. Los dejamos con la conversación sostenida.

MD: Los primeros años de vida fueron…

YP: Mi infancia fue muy divertida, ya que era un niño muy participativo y me gustaba estar en todos los eventos, tanto de la escuela como en mi barrio. Recuerdo que en la escuela, en ocasiones, me afectaba mucho expresar alguna duda a la maestra; tal vez sea por pena que sentía o por miedo a hablar, y prefería irme a casa con la duda que tenía en clases. Siempre me gustó mucho lo relacionado con el arte, la música y el baile eran mis favoritos. Desde pequeño participaba en los coros infantiles de la escuela, en las bandas y en las obras de teatro. Tenía una imaginación muy grande que me permitía hacer muchísimos dibujos sin ningún problema. En los eventos deportivos siempre me solicitaban para participar, ya que tenía muchas habilidades y una estatura enorme a esa edad. No era ese niño que cogía excelente en todas las asignaturas. Si hacemos una cuenta del 1 al 10, yo era un alumno de 7-8. Siempre fui sociable con todos mis compañeros porque me gustaba crear amigos en todos los lugares. En la casa, pues como casi todos los niños cada vez que llegaba de la escuela, me instalaba en el televisor a ver los dibujos animados. Debo reconocer que nunca me gustó hacer las tareas, y creo que me ha costado trabajo adaptarme a realizarlas en mi vida como estudiante.

MD: Los deportes, ¿siempre te sentiste atraído por ellos?

YP: En cuanto a los deportes, en aquella época la verdad nunca me interesaba hacerme deportista. No me gustaba el deporte para nada, más bien me iba más por el baile y la música. Todo comenzó un día que pasaron por mi escuela entrenadores de voleibol captando talentos y niños que estuvieran interesados en practicar ese deporte. Yo me apunté por embullo, porque otros compañeros de aula también se apuntaron; y un primo mío que también estaba apuntado ya. Al principio me fue fatal, no me gustaba para nada practicar voleibol. Yo estaba apuntado ya en unos ensayos de baile de casino, pero de pura casualidad, coincidían en el mismo horario que los entrenamientos de voleibol. Y se me hacía muy difícil, no podía llevar las dos cosas al mismo tiempo. Al cabo de las dos o tres semanas de entrenamientos, decidí no ir más al voleibol y hacer lo que me gustaba, que eran los ensayos de bailar casino, me gustaba bailar. En aquel tiempo tenía como 9 años de edad. Y entonces me quedé en el baile, ya que participaba en los carnavales infantiles frente a un público enorme; y así fui aprendiendo a perder el miedo escénico.

Al cabo del tiempo creo que mi profesor no estaba convencido de que yo hubiera dejado el voleibol, porque recuerdo que yo tenía una estatura enorme, a pesar de la corta edad. Y pues él buscó otras vías para recuperarme otra vez como: hablar con mi primo, con mis padres, con mi hermano que practicaba béisbol, mis abuelos, etc…Y entonces me convenció – pero bajo presión – porque tenía miedo hacer las cosas mal en el entrenamiento. Pero todavía me afectaba el baile, que era lo otro que quería hacer. Un día el entrenador me dijo que tenía que escoger entre el baile y el voleibol, porque no podía llevar las dos cosas a la vez. Para mi fue una decisión dura, pero ya había escuchado rumores que me querían captar para la Escuela de Iniciación Deportiva; y decidí quedarme en el voleibol, que hoy amo.

MD: ¿Practicaste otros deportes antes del voley?

YP: Si, antes del voley practiqué baloncesto, las técnicas básicas; y por problemas el profesor tuvo que dejar de entrenarnos. También practiqué el kárate, las técnicas básicas.

MD: La EIDE, ¿qué recuerdos tienes de esos años?

YP: En el 2010, en 7mo grado, comencé a estudiar en la EIDE de Matanzas. Ahí fue donde cambió mi vida y me centré más en lo que es el deporte, y con el deporte viene la disciplina. Los primeros días yo los llamaría como de prueba, porque no es fácil salir de tu casa – en plena pubertad sin saber prácticamente cuidarte tú mismo – a una escuela interna. Son muchas cosas que te enseña la escuela; como saber organizarte, saber cuidar tus pertenencias, respetar y darte a respetar también, porque ahí no están mamá y papá que te hacían todo en la casa. Pero a pesar de todos esos obstáculos me adapté super rápido a convivir en la escuela. Además en el cuarto éramos todos los de voley de mi categoría y ya nos conocíamos de competencias anteriores, de la primaria. Fue muy divertida la primera semana de escuela porque junto con nosotros que éramos nuevos, también habían otros atletas de nuevo ingreso; y como niños que éramos, al tener esa libertad fuera de casa, sin que nuestros padres nos regañen, pues literalmente como decimos los cubanos: “teníamos tremenda gozadera, jajaja”. Al inicio del curso escolar recuerdo que todos nos creíamos grandes ya, porque teníamos el uniforme de secundaria. Las secciones de clases en esa escuela son en la mañana o en la tarde, porque la otra sesión del día es solo para los entrenamientos. Ya estos eran mucho más sofisticados y con mayores condiciones y comodidades.

Mis primeras competencias en la EIDE fueron topes amistosos con otras provincias, gracias a ello conocí casi toda Cuba. En ese mismo año se hizo la Liga Estudiantil, que es el campeonato que se hace a nivel nacional. La sede fue en mi escuela de Matanzas. Ese año obtuvimos el segundo lugar a nivel nacional, fuimos derrotados por Ciudad de La Habana, que así se llamaba en aquel tiempo. Nos dolió mucho esa derrota, porque a pesar de ser nuestro primer año en la escuela, todos queríamos el oro, pero bueno, a veces perdiendo se gana.

En 8vo grado, ya en el 2011, teníamos más conocimientos de cómo convivir en la escuela, tanto en la parte docente como deportiva. Ese año tuvimos muchos topes también. A veces éramos la sede o nos tocaba viajar. En junio se hicieron los Juegos Escolares Nacionales, estos se realizaron en Santiago de Cuba. Nos tocó viajar en tren, fue un viaje larguísimo y cansado. Allá los partidos se hicieron en la misma EIDE, y nos tocó perder el oro otra vez. Pero ahora ante el equipo sede, pero nos regresamos orgullosos de darle otra medalla a la provincia.

En el año 2012 en los Juegos Escolares Nacionales, que esta vez la sede fue en La Habana, ahí obtuvimos bronce. Estábamos conscientes de que los resultados fueron inferiores a los del año anterior, pero nos fuimos con medallas del campeonato.

En el 2013 creo que la sede fue Santa Clara. Los Juegos Juveniles Nacionales, ahí obtuvimos plata nuevamente. No nos tocó el oro tampoco en ese campeonato, ya que lo estábamos buscando desde hace años.

En 11no grado – en el 2014 – fue el peor año en resultados deportivos del equipo Juvenil de voleibol de Matanzas. Estos Juegos Juveniles se realizaron en Camagüey. Ahí nos desconcentramos en todas las tácticas, técnicas, unión; o sea, no funcionó nada de lo que habíamos trabajado un año entero. Allí cogimos el 5to lugar y nos dolió mucho irnos sin medalla de un campeonato porque nunca nos había pasado.

En el año 2015 – mi último en la EIDE porque ya ahí terminé mi 12 grado – ese año nos prometimos trabajar más fuerte que nunca y ponerle el máximo, ya que queríamos ganar el oro. Entonces en julio de ese año los juegos fueron en Pinar del Río. Todos estábamos centrados en una sola cosa, que era ganar el oro sea como sea. Entonces ese año terminamos invictos, ganándole el oro a Sancti Spíritus en un tie break super cerrado, y logramos lo que siempre estuvimos buscando, la medalla de oro.

 MD: Luego de la EIDE, ¿qué se viene para tu carrera?

YP: Luego de terminar la EIDE estuve un tiempo sin entrenar porque me citaron para el Servicio Militar, y ahí estuve un año. Ya después comencé a estudiar en la EPEF ahí mismo en Matanzas, por un año también. En el 2018 comencé a entrenar niños y entrenarme yo mismo para volver a ponerme en forma y recuperar mis habilidades. Luego en el 2019 me llega una beca deportiva para jugar en la Liga Mexicana de Voleibol, donde participé en esta última temporada y me fue muy bien. Ahora por las contingencias que estamos viviendo, la Liga de este año ha sido suspendida hasta nuevo aviso. Pero eso no me detiene para dejar de entrenar, ahora lo hago desde casa, con mi plan de entrenamiento personalizado.

MD: ¿Cómo le llegó esa oportunidad de México?

YP: El presidente del club fue a Cuba como de caza talentos – por así decirlo – le gustó como yo jugué y pues me ofreció la beca. Yo la acepté y me hicieron llegar los documentos a Cuba.

MD: Coméntanos un poco de ese primer año por allá por México…

YP: Bueno, mi primer año se me hizo difícil porque fue una separación de mi familia, totalmente diferente, me golpeó mucho la diferencia de cultura y de comidas. Extrañé mucho al principio todas mis costumbres y mis hábitos comunes que hacía allá en Cuba. Además, que la altura que tiene este país, me afectó mucho al principio a la hora de entrenar, que me sofocaba muy rápido. Siempre tenía que estar hidratado por el clima que es completamente diferente al que acostumbramos en Cuba. Al cabo del tiempo tuve que adaptarme para así sentirme más a gusto y poder desarrollarme más. Ya al mes con el esfuerzo que le ponía a los entrenamientos, logré ponerme al nivel del equipo y ganarme la confianza del presidente y de los coaches; porque cuando llegué a México fue en una etapa que casi la Liga ya empezaba. Creo que en una semana de llegar ya comenzaba el evento y no logré abrir de jugador regular en los primeros partidos, solo jugaba por intervalos porque no me acababa de acostumbrar al clima ni a la altura. Ya como en el tercer partido empecé abriendo como jugador regular y fue donde me dije: “si me gané el puesto tengo que aprovecharlo”; no me quedó otra opción que ponerle al máximo y dar lo mejor de mi en la cancha. No pudimos lograr obtener medallas en la Liga pasada, pero si fue una bonita experiencia para mí. En cuanto a mi vida fuera de los entrenamientos, fue también muy activa y bonita, porque teníamos que ir a entrevistas en vivo a cada rato; entonces al principio la tensión de tener una cámara al frente de ti no es fácil; pero la otra parte buena es que he hecho muchas amistades.

MD: Vamos a la Liga como tal, ¿qué nivel tiene, cuántos equipos son, si hay más extranjeros incluyendo otros cubanos?

YP: El club se llama Bravos de Michoacán, es un club que se encuentra en el mismo estado de Michoacán. La Liga está compuesta por ocho equipos con un nivel muy bueno, hubo que jugarle fuerte a todos porque todos están altamente preparados. La duración de esta Liga es de seis meses aproximado y los partidos son los fines de semana, el resto de la semana entrenábamos. Esta Liga se extiende por casi todo México ya que cada equipo se encuentra en estados diferentes y tuvimos partidos que nos trasladamos en avión, porque la distancia en autobús era de largas horas.

En mi equipo éramos cuatro cubanos: Hermes Quevedo, Cristian Alejandro Roa, David Diago y yo. Nuestro objetivo fue reforzar el equipo. En los demás también había extranjeros, cubanos; y un coach italiano; y dentro de los mexicanos muchos son de la Selección Nacional y otros lo fueron, pero han tenido experiencias en otras ligas europeas.

MD: Para cuando todo se reanude, ¿cuántos de los cubanos siguen ahí con usted?

YP: Por ahora estamos en la nómina Hermes Quevedo y yo, porque los otros cubanos quieren seguir desarrollándose en otras Ligas.

MD: ¿Qué sueños le quedan por cumplir?

YP: Primeramente mi objetivo principal ahora es la Universidad, creo que esa es mi meta hoy para así seguir superándome cada vez más en la vida. Y a nivel del deporte pues no parar de entrenar, porque ya cumplí uno de mis sueños que era participar en una liga extranjera, pero no me quiero detener aquí; quiero seguir jugando en otras ligas para desarrollarme más.

                                                   Fotos suministradas por el entrevistado.

 

5 comentarios

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    • Amaya el 18 febrero, 2021 a las 8:30 am
    • Responder

    Coño Conde, este tocayo tuyo si está en plena edad de desarrollo, ahora me queda una duda el contrato de él es por la INDER y Cubadeportes o es ya independiente, porque él dice que vinieron aquí a buscar talentos y la otra no se si tendrá disposición de representar a Cuba, y por ultimo por un tilin no fue artista

    • El Conde MD el 18 febrero, 2021 a las 9:57 pm
    • Responder

    Estoy seguro q seguiras creciendo hermano, en todoa los sentidos, un fuerte abrazo y mucha suerte.
    Amaya hermano, el contrato es independiente, nada q ver con la Federacion, es una beca para jugar en la Liga profesional y a la misma vez cursar la Universidad. El tema de representar a Cuba, no lo se, pero de seguro q si, son muy pocos los q le dirian q no a su Seleccion Nacional.

      • Amaya el 18 febrero, 2021 a las 10:45 pm
      • Responder

      Ok barbaro es bien joven asi que tiene buen futuro asegurado

  1. Se juntaron los Yerislandy y no podía ser otro el resultado que una gran entrevista. Otra presentada por la Condemania. Muchos éxitos para el Yeri atleta en su presente y futuro deportivo le deseamos y que logres todas sus metas. Al Yeri periodista mis felicitaciones por sus constante entregas para la MD. Abrazos.

    • Yerislandy Pérez Villodas el 22 marzo, 2021 a las 3:49 am
    • Responder

    Muchas gracias!!!

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