Entrevista exclusiva para la MD al voleibolista Yanier Cordiés. “En esta vida de deportista nunca uno es conforme”

11:02:12 PM

 

Por el peñista de la MD y de Cascajal, Villa Clara: Yerislandy Conde

 

 

 

En otra exclusiva para el sitio web de la peña Martín Dihigo, presentamos a ustedes hoy la historia de otro exponente nuestro en el ámbito del voleibol. Guantanamero de nacimiento, pero santiaguero de adopción. De a poco todos sus sueños se fueron convirtiendo en pura realidad, y aunque le quedan aun muchas cosas por hacer – según él mismo cuenta – está muy contento por todo lo alcanzado hasta la fecha. Conozcan gran parte de la historia de Yanier Cordiés Salazar.

 

 

Yanier Cordiés Salazar.

 

MD: ¿Cómo fueron los inicios de Yanier Cordiés?

YC: Bien…nací en Guantánamo, el 26/4/1984. Con 8-9 años me mudé para Santiago de Cuba, donde empecé a practicar deportes; en ese tiempo estaba como en 2 o 3 a la misma vez, pero al final me decido por el volley. Ya con 10 años entro a la EIDE de Santiago, y desde entonces…

MD: ¿Fue la familia eslabón fundamental en tu vida en aquel momento?

YC: Bueno si, mi mamá siempre me apoyó en todo, aunque estaba un poco reacia porque en ese tiempo entrar en la EIDE era muy duro, eran otros tiempos. Yo tenía solamente 10 años cuando entré – como le comenté antes -, pero siempre me apoyó, ella nunca me cortó las alas.

MD: Vamos a un tema muy importante en todo deportista, la base; coméntanos de tu paso por las Escuelas Deportivas…

YC: Yo entré a la EIDE en el año 94, era más o menos el tiempo del período especial. Eran tiempos fuertes, muy fuertes, la alimentación…Entrenábamos por las mañanas y dábamos clases por las tardes. Siempre pasaban cosas cómicas con el equipo, en el albergue. Pero fueron buenos tiempos a la misma vez, ese tiempo en la EIDE me formó, creó mi personalidad y le doy gracias a Dios haber entrado a la EIDE.

Con relación a las competencias; recuerdo que fuimos a unos Juegos Pioneriles en Guantánamo y la gente en las gradas se metían con nosotros, y a mi entrenador Bruno nosotros lo mirábamos y le decíamos: “¿profe y qué hacemos?”; y él nos decía: “ustedes metan la pelota en el terreno y van a ver como se van a ganar a la gente”. Eran otros tiempos, no había tantas cosas de pedagogía; se formaba más una personalidad más fuerte, más dura. Estoy muy agradecido de haber vivido esa época porque me ha ayudado a enfrentar muchas cosas en esta vida.

 

 

MD: Ya posterior a esos años, ¿qué se viene para tu carrera?

YC: Después de la EIDE pasé para la ESPA Provincial. En la EIDE estuve por cuatro años, hice dos Juegos Pioneriles, un 13-14 años, y ya cuando era 15-16 años pasé a la ESPA de Santiago. Ya ahí comenzó la etapa con los Escolares, después 15-16 años y ya luego Juvenil. Siempre con la mira de querer estar en el Equipo Nacional, siempre queriendo pertenecer a la élite del voleibol en Cuba, pero bueno, hay cosas que no se dan. La gente de La Habana decían que yo era muy bajito, con 1.90-1.92 metros; siempre tenían una excusa.

Entonces me concentré en mejorar yo, y vinieron buenos resultados. Santiago siempre ha estado en la punta del deporte, y por supuesto del voleibol también; y pues me concentré en tener resultados personales. Salí de Mejor Atacador en competencias nacionales con la esperanza de que me halaran para la ESPA Nacional, pero eso nunca pasó, desafortunadamente o por suerte también, porque me sirvió después para poder salir más fácil de Cuba

MD: Nunca eres llamado para la ESPA Nacional, ¿fue eso un obstáculo para ti o logras superarlo?

YC: Bueno, en principio si, fue un golpe. Uno se siente un poco decepcionado porque el trabajo que tú haces no lo valoran, el sacrificio, y siempre dan excusas tontas. Pero bueno, la vida sigue, tiré pa’lante; incluso estuve dos años en atletismo, corriendo 400 y 200 metros. Fui a dos Nacionales en atletismo, pero me di cuenta de que el voleibol es mi vida. Si me ayudó mucho estar en atletismo, mejoró mi condición física, regresé más fuerte. Entonces ya cuando entro al Fajardo termino el 12 grado y por el atletismo me sacan de Servicio Militar, hago mi segundo Juvenil en atletismo y ya paso a la Universidad.

Ya una vez en el Fajardo me pongo a entrenar con el equipo de voleibol y clasificamos para las Universiadas, para la competencia Nacional Universitaria y volví a lo mío, volví al voleibol. Gracias a Dios que eso sucedió, porque después de esa competencia vino la oportunidad de jugar profesional. Nosotros grabando los partidos sin ningún tipo de maldad, o bueno, había algo por detrás, jajaja; sabes, siempre se hacen las cosas con dobles intenciones; pero no teníamos un contacto, no teníamos un agente, no teníamos nada pero teníamos los videos ahí, y gracias a Dios alguien me contactó y vino la posibilidad de salir de Cuba.

 

 

MD: La posibilidad de salir de Cuba, ¿cuándo le llega?

YC: Un antiguo entrenador mío que había jugado aquí en Hungría me contacta y me dice: “oye, ¿tu quieres jugar en Hungría?”. Eso fue en el 2004, yo estaba en el Fajardo. Ese año, esa temporada, no se dio porque el otro chico que tenía que venir conmigo no le cuadró el contrato y teníamos que ser dos. Entonces en el 2005 finalmente se une otro jugador de Santiago y la temporada 2005-2006 venimos aquí a Hungría. El proceso fue algo serio porque realmente no se podía salir así con un contrato, nosotros salimos con una carta de invitación, como turistas; una vez que llegáramos aquí nos cambiaban la visa para visa de trabajo y así entonces nos hacían los contratos. Así empezamos a jugar, así era como se hacía antes. Esa temporada quedamos campeones acá y todo bien.

MD: ¿Cómo afrontas el reto durante esa primera temporada?

YC: La adaptación fue un poco dura; el clima, el sistema de disciplina, el ritmo de competición, fue todo muy duro. Pero bueno, uno se adapta, uno sabe lo que vino a buscar. Ese año la cosas no me salieron muy bien, no jugué mucho, jugué si pero no los partidos importantes. Era primer cambio, no era lo que yo quería, pero bueno, tocó así, salieron las cosas y quedamos campeones. Pero la adaptación fue dura, el ambiente del profesionalismo es muy cruel, si no tienes la mente fuerte en un equipo puntero no se puede. La gente piensa que es fácil, pero la vida profesional es muy cruel; te tienes que dedicar, tienes que estar concentrado, tienes que luchar contra las adversidades dentro del equipo y fuera; pero gracias a Dios salimos adelante.

MD: ¿Has hecho toda la carrera deportiva en Hungría?

YC: No, no; para nada. Yo estuve esa primera vez acá por temporada y media, en enero regreso a Cuba por problemas personales. Después de mucho tiempo regreso nuevamente a Hungría, y vuelvo a jugar en el 2015 que fui a jugar al Líbano, una experiencia super buena. Después traté de jugar dos años en Libia pero la situación irregular en el país no me dejó terminar ninguna de las dos temporadas; así que regresé a Hungría y desde entonces, 2017-2018 ya me quedé aquí.

 

 

MD: Vamos a resumir la trayectoria a día de hoy…

YC: Bueno, como profesional empecé aquí en el Kometa Kaposvar, que así se llamaba en aquel entonces; fuimos campeones de la Copa húngara y fuimos segundos en la Liga. Luego jugué en Al-Qalamoun, del Líbano de la Primera División; no obtuvimos ningún resultado relevante, nada más mantuvimos la categoría. Luego de eso fui a Alittihad Misurata, de Libia; y luego fui a otro club de la misma ciudad, Attahaddy Misurata. Una vez que regreso aquí a Hungría empiezo a jugar en PTE-Pecs, y luego me mudo aquí a Székesfehérvár y obtenemos la sexta posición acabando de subir el equipo de Segunda División. Y desde entonces estamos aquí fajao, en MÁV Elöre Székesfehérvár, ese es el nombre del equipo.

MD: Desde que llegaste por vez primera a Hungría, a la fecha, ¿sientes que la Liga húngara ha ido evolucionando?

YC: Si, si; en el 2005-2006, 2006-2007 éramos dos o tres equipos fuertes nada más. Pero ahora son ocho, por supuesto siempre hay uno o dos equipos que hacen la diferencia, pero ahora cualquiera pierde con cualquiera. El nivel ha subido, han traído muchos más jugadores extranjeros, entrenadores extranjeros también. Se ha subido el nivel, por supuesto; es otra competición ahora. El nivel es mucho mejor, totalmente diferente.

MD: En todos estos años como jugador profesional, ¿has compartido cancha con algunos otros jugadores cubanos?

YC: En los tiempos desde Escolares y Juveniles yo jugué con Juantorena. En mi última competencia en Cuba, que fue en el 2012-2013 la Liga Nacional, jugamos con León, compartí cancha con León. Pero ya aquí me he encontrado con varios cubanos; ahora mismo aquí está Yusnaikel Argilagos, el camagüeyano, él está en otro equipo, en Kecskeméti RC. Y en el Líbano me encontré con Mencía, con Yunieski; cubanos que ahora viven en Puerto Rico-Estados Unidos, y están jugando. Me he encontrado con varios cubanos si.

MD: ¿Este año en la Liga como te ha ido?

YC: A nivel colectivo el equipo ha sufrido varias lesiones y entonces el objetivo un poco como que se complicó; pero a nivel individual super bien. Entre los Máximos Anotadores del torneo, segundo Máximo Anotador por set, entre los mejores Sacadores. Aun me queda algo por ahí gracias a Dios; sano y tirando pa’lante para ayudar al equipo, es lo que toca.

MD: Hungría ya como país, ¿qué opinión tienes al respecto?

YC: Absolutamente es otra cultura, pero usted sabe, uno es emigrante y al emigrante es al que le toca adaptarse, pero me parece buen país para vivir. La gente, ufff, no son malos, no son mala gente pero no son como nosotros los latinos; es otra historia. Nosotros los latinos confraternizamos más, aquí la gente son un poco mas fría, pero todo bien. Me gusta para vivir, llevo ocho años viviendo aquí; y todo muy bien gracias a Dios. Y pues si, muy buen país.

 

 

MD: Planes, metas…

YC: Verdaderamente esas son cosas que se las dejo a Dios. Pero por el rendimiento todo debe seguir caminando bien, solamente el futuro Dios lo sabe. Hay varias cositas en mira, pero calladito uno se ve más bonito, jajaja; para que se den. Pero todo bien, mantenerme sano, mantenerme saludable para seguir jugando, evitar lesiones, evitar sobresaltos y seguir tirando pa’lante. Haciendo lo que a uno le gusta, lo que mejor uno sabe hacer que es jugar volley.

MD: ¿Satisfecho con todo lo conseguido hasta la fecha?

YC: Siempre se puede más, siempre uno quiere ir por más; pero no me quejo, no me puedo quejar. Le doy gracias a Dios por lo vivido, por las experiencias que he tenido, por los lugares que he visitado gracias al deporte o gracias a la vida. Pero siempre se puede hacer más, “en esta vida de deportista nunca uno es conforme”, nunca te puedes conformar porque sino pierdes el hambre, pierdes el instinto. Pero si contento con lo vivido, y agradecido a la vida, agradecido a Dios por todo.

Fotos suministradas por el entrevistado.

 

4 comentarios

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    • El Conde MD el 29 abril, 2021 a las 12:01 am
    • Responder

    Un placer contar con su persona para la realizacion de este material hermano, le deseamos muchos mas exitos en su vida deportiva…un fuerte abrazo a la distancia.

    1. Otro cubano mi herma en exclusiva para nuestra web, disfruto mucho conocer estas historias. Muchos éxitos le deseo. Un abrazo mi herma, como siempre tu prendido.

  1. Que va a este le estaba vedado cualquier otro deporte, siempre dando vueltas alrededor del voleibol, suerte para el, ya está un poco longevo, pero aún le queda trayectoria

    • Dr. Reinaldo el 29 abril, 2021 a las 6:26 am
    • Responder

    Otra màs para la Condemanìa de la MD…..Muchos exitos y salud para el guantanamero-santiaguero-hungaro…..grandioso el sacrificio de los nuetros en cualquier deporte fuera de Cuba…Abrazos.

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