MLB; Combo de noticias relacionado con el legado que dejo Roberto Clemente tanto humano como deportivo

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Clemente continuó lo que inició Robinson

 

Durante casi 50 años, el legado de Roberto Clemente ha girado en torno al último acto de su vida. Cuando el avión que alquiló para llevarles provisiones a los damnificados de un terremoto en Nicaragua cayó al mar cerca de la costa de su tierra, Puerto Rico, en la víspera de Año Nuevo en 1972 sin dejar sobrevivientes, la reputación de Clemente como una gran figura humanitaria se convirtió en leyenda.

“Obviamente, todo el mundo sabe lo que hizo en el terreno, pero fuera del terreno, el trabajo que hizo para ayudar a la gente — no solamente en Puerto Rico, sino en otros países Latinoamericanos — era un hombre increíble”, expresó el receptor boricua de los Cardenales, Yadier Molina, acerca de Clemente. “Se puede aprender de eso”.

Los nominados al Premio Roberto Clemente

A Clemente, el primer jugador latinoamericano exaltado al Salón de la Fama Nacional de Béisbol, también se le recuerda como un jugador increíblemente talentoso. Durante su carrera de 18 años con los Piratas de Pittsburgh, el “Cometa de Carolina” ganó dos Series Mundiales y 12 Guantes de Oro en el bosque derecho y fue convocado a 15 Juegos de Estrellas. El Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en 1966 también fue el primer jugador latinoamericano en sumar 3,000 imparables en Grandes Ligas. Sin embargo, los números no captan la emoción de ver a Clemente corriendo las bases a toda velocidad ni sus disparos despampanantes desde el bosque derecho.

En el Día de Roberto Clemente, que coincide con el inicio del Mes de la Herencia Hispana en los Estados Unidos, recordamos el altruismo y las hazañas beisboleras de Clemente. Pero hay otra parte del legado del boricua que merece reconocimiento en este día: La manera en que se enfrentó a la intolerancia y al racismo durante su carrera, para que otros no tuvieran que hacerlo.

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Clemente llegó a las Grandes Ligas en 1955, ocho años después de que Jackie Robinson se convirtiera en el primer jugador afroamericano en la historia de las Ligas Americana y Nacional, y nueve años antes de la Ley de los Derechos Civiles de 1964 en EE.UU. Parece apropiado que Clemente debutara contra Robinson y los Dodgers de Brooklyn, ya que el puertorriqueño continuaría la batalla por la igualdad racial dentro del deporte.

Como afrolatino, Clemente estuvo sujeto a las leyes Jim Crow, especialmente en Fort Myers en la Florida, donde los Piratas realizaban sus entrenamientos primaverales. Como los otros jugadores de la raza negra de su época, Clemente no podía hospedarse en los mismos hoteles ni cenar con sus compañeros de la raza blanca en restaurantes. La segregación era algo extraño para Clemente, quien se había criado en una sociedad mucho más integrada en Puerto Rico.

“Mi madre y mi padre nunca me enseñaron a odiar a nadie, ni a menospreciar a nadie por su raza ni su color”, dijo Clemente en un programa de televisión en octubre de 1972, en lo que se cree fue su última entrevista con medios estadounidenses. “Nunca hablábamos de eso”.

En esa entrevista, el reservista del Cuerpo de Infantería de Marina de EE.UU. describió sentir tanta indignación de tener que esperar en el autobús del equipo mientras sus compañeros de equipo blancos cenaban que le exigió al gerente general Joe Brown que el club le proporcionara un carro particular a los jugadores de la raza negra para que pudieran moverse con más libertad.

A Clemente tampoco le daba reparo encararse a la prensa, que solía anglicanizar su nombre a “Bob”, pese a su objeción y que se burlaba de su acento cuando hablaba inglés. Exigía ser tratado con respecto y dignidad, aun mientras algunos de sus compañeros le aconsejaban que fuera más discreto.

“Me decían, ‘Roberto, mejor cállate la boca porque te van a mandar [a ligas menores]’”, recordó Clemente. “Y yo decía ‘No me importa de una forma u otra. Si soy lo suficientemente bueno para jugar aquí, entonces tengo que ser lo suficientemente bueno para ser tratado igual que los otros jugadores’”.

“Su influencia en la cultura del liderazgo en el béisbol es lo que suele olvidarse”, dijo Adrián Burgos Jr., profesor de historia en la Universidad de Illinois, cuyo enfoque es la participación de las minorías en los deportes profesionales norteamericanos. “Clemente fue una figura que no estaba conforme, no complacía a aquellos que se negaban a tratar a su gente, afroamericanos y latinos, como si fueran menos que otros individuos en el béisbol”.

No fue hasta 1960, su sexta temporada en las Mayores, que la carrera de Clemente despegó de verdad. Esa temporada, fue convocado a su primer Juego de Estrellas y ganó su primer Guante de Oro. Luego, ayudó a los Piratas a vencer a los Yankees en siete juegos en la Serie Mundial. Pero aun cuando alcanzó el estrellato, Clemente siguió siendo un hombre humilde.

Y el orgullo puertorriqueño de Clemente jamás mermó. Y en ningún momento fue más obvio que en 1971, cuando bateó .414/.452/.759 en el Clásico de Otoño para convertirse en el primer latinoamericano reconocido como Jugador Más Valioso de una Serie Mundial. Dicha actuación incluyó dos jonrones, incluyendo un cuadrangular solitario en el cuarto inning del Juego 7 que resultó ser crucial en el triunfo por 2-1 que le dio a Pittsburgh el triunfo sobre Baltimore.

 

Para los que sintonizaban la Serie Mundial en Latinoamérica, lo que hizo Clemente después de aquel partido – pedirles a sus padres en Puerto Rico la bendición, es español, por televisión – fue igual de heroico. En lo que calificó como “el día más grande de mi vida,” Clemente afirmó que por encima de todo, seguía siendo puertorriqueño.

“No demostró miedo. No se sintió abochornado de ser puertorriqueño, latino, negro”, dijo el manager de los Medias Rojas, el también puertorriqueño Alex Cora. “En televisión nacional, pidió un momento para hablar en español. Eso no lo hace nadie. Nos enseñó firmeza, convicción. De muchas maneras, le demostró al mundo que uno debe luchar por lo que uno cree y uno tiene que defender los derechos de uno y, lo hizo de la manera correcta.”

Los esfuerzos de Clemente por hacer que el deporte fuera más hospitalario para jugadores como él es uno de los grandes motivos por los cuales el astro boricua es un héroe para los jugadores latinoamericanos que siguieron sus pasos y que ahora llevan sus nombres en sus camisetas, con acentos y tildes. Es por eso que a tantos de los jugadores puertorriqueños de Grandes Ligas les dio alegría unirse a los Piratas en utilizar el número 21 de Clemente en el Día de Roberto Clemente 2020, una oportunidad que MLB les ofreció a todos los jugadores este año.

Pero quizás nadie venere más a Clemente que su amigo y ex compañero de equipo en los Piratas, el receptor panameño Manny Sanguillén.

Clemente y Sanguillén formaron parte de la primera alineación exclusivamente afroamericana y afrolatina en la historia de las Ligas Americana y Nacional el 1ro de septiembre de 1971. Clemente, cuenta Sanguillén, se esmeraba porque quería demostrar que los jugadores latinoamericanos tenían la habilidad y el carácter para hacerse sentir en el terreno de juego.

Clemente, recuerda Sanguillén, solía decir, “Yo tengo que cuidarme para jugar bien porque yo quiero que un día de estos, todas las Grandes Ligas esté lleno de latinos”.

Clemente, quien tenía apenas 38 años cuando falleció, no alcanzó a ver su sueño hecho realidad. Pero su impacto perdura. En los rosters de Grandes Ligas para el Día Inaugural del 2021, hubo 256 jugadores fuereños representando a 20 países y territorios, la mayoría de Latinoamérica. En dicho número estuvieron incluidos 18 jugadores puertorriqueños, de los cuales muchos han hallado inspiración en la figura de Clemente.

“Mi papá me enseñó a jugar de esa manera”, dijo el campocorto boricua de los Mets, Francisco Lindor, sobre cómo la figura de Clemente ha influido en su vida. “Ser agresivo, divertirse jugando y luego de hacer todo eso, salir y ayudar a otras personas para convertirte en un gran ser humano fuera del terreno”.

Por lo tanto, en el Día de Roberto Clemente, honramos a un gran humanitario y a un jugador extraordinariamente dotado. Pero a la vez, le rendimos tributo a un hombre cuyo compromiso con la justicia, la igualdad y la inclusión cambió la cultura del béisbol profesional para bien.

 

Nathalie Alonso es parte del equipo editorial de LasMayores.com, la página oficial de MLB en español. Puedes seguirla por Twitter en @NathalieMLB.


Lo mejor de Roberto Clemente en G.L.

 
 
 

Este articulo fue publicado originalmente en LasMayores.com el 17 de abril del 2020.

El astro puertorriqueño Roberto Clemente, quien falleció el 31 de diciembre de 1972, hizo su debut de Grandes Ligas con los Piratas el 17 de abril de 1955, como tercer bate y jardinero derecho en el primer juego de una doble jornada ante los Dodgers. En su primer turno al bate, Clemente dio un batazo por el suelo a las paradas cortas y terminó con un sencillo dentro del cuadro, dándole a la concurrencia del Forbes Field un vistazo a la determinación y la intensidad que definirían su carrera.

Durante las siguientes 18 temporadas, Clemente pasó de ser un jugador sólido a una superestrella con los Piratas. Conocido por su habilidad para batear hacia los canales y por su tendencia a hacerles swing a los pitcheos fuera de la zona de strike, Clemente tuvo línea de .317/.359/.475, a la vez que alcanzó los 3,000 hits y se ponchó apenas 1,230 veces. Corría las bases de una manera desenfrenada y se salía con la suya gracias a su velocidad, la cual le permitió sumar 166 triples en las Mayores.

El juego de Clemente en el bosque derecho, donde ganó 12 Guantes de Oro consecutivos a partir de 1961, también era espectacular. Gracias a un brazo potente y preciso, el “Cometa de Carolina” encabezó el Viejo Circuito en asistencias desde los jardines cinco veces y ocupa el segundo lugar desde 1904 en asistencias de por vida como jardinero derecho con 255.

• Sanguillén buscó a su amigo Roberto en pleno mar

Dos veces campeón de la Serie Mundial, Clemente fue convocado a 15 Juegos de Estrellas, a la vez que se adjudicó cuatro títulos de bateo en la Liga Nacional y un premio al Jugador Más Valioso. Se encuentra en el 37mo lugar de por vida con bWAR de 94.8. En la flor de su carrera, fue uno de los jugadores más completos que ha visto la Grandes Ligas. Sin embargo, quizás su mayor aporte al béisbol haya sido la manera en que alzó su voz para abogar por las minorías, especialmente los latinos, que hasta el día de hoy lo veneran.

Tras fallecer en un accidente aéreo a sus 38 años mientras intentaba llevarle ayuda humanitaria a damnificados de un terremoto en Nicaragua, Clemente fue exaltado al Salón de la Fama mediante una elección especial convocada en 1973. Fue el primer jugador latino en recibir dicho honor.

En ocasión de otro aniversario de su fallecimiento, repasamos algunos de sus momentos más destacados en el terreno de juego.

25 de julio, 1956: Grand slam de oro dentro del parque

En la historia de Grandes Ligas, solamente ha habido un grand slam de oro dentro del parque y le pertenece a Clemente. Su histórico recorrido por las bases les dio a los Piratas un triunfo por 9-8 sobre los Cachorros. (Dato curioso: El primer cuadrangular de Clemente en Grandes Ligas, el 18 de abril de 1955, también fue dentro del parque.)

8 de septiembre, 1958: Tres triples en un juego

El récord de triples en un encuentro en la era moderna es tres. Desde 1904, 41 jugadores han logrado la hazaña en 42 ocasiones. Clemente se convirtió en uno de ellos en un triunfo de los Piratas por 4-1 sobre Cincinnati en el Forbes Field, en el que conectó un triple en el cuarto inning, uno en el quinto y otro más en el octavo.

11 de julio, 1961: Batazo de oro en el Juego de Estrellas

En su tercer Juego de Estrellas y su primero como titular, Clemente aportó un sencillo de oro en la décima entrada que le dio a la Liga Nacional un triunfo por 5-4. El bateador emergente Hank Aaron comenzó la parte baja del episodio con un sencillo contra Hoyt Wilhelm y avanzó a segunda gracias a un pasbol. Aaron luego anotó con un doble de Willie Mays al jardín izquierdo. El siguiente bateador, Frank Robinson, recibió un bolazo. Todo eso le preparó la mesa a Clemente, quien empujó a Mays con un sencillo al bosque derecho.

1966: Jugador Más Valioso

Clemente fue reconocido como el Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en 1966, año en el que tuvo línea de .317/.360/.536 con 202 hits, 29 cuadrangulares y 119 remolcadas. Fue la primera vez en su carrera que empujó 100 carreras o más en una temporada. Sin embargo, se puede argumentar que Clemente tuvo una mejor campaña un año después, en 1967, cuando terminó en el tercer lugar en el voto para JMV de la Nacional tras dejar línea de .357/.400/.554 con 209 imparables, 23 bambinazos y 110 carreras impulsadas.

15 de mayo, 1967: Jornada de tres jonrones y siete impulsadas

En lo que probablemente fue la mejor actuación individual de su carrera en un partido, Clemente se fue de 5-4 con tres cuadrangulares y siete remolcadas contra los Rojos en el Crosley Field de Cincinnati. Los primeros dos jonrones fueron batazos de dos carreras, uno en el primer inning y otro en el quinto. Clemente agregó un bambinazo solitario en la novena entrada, pero los Piratas terminaron perdiendo por 8-7 en 10 capítulos.

20 de septiembre, 1969: Gran atrapada para preservar un no-hitter

Da la impresión de que todo juego sin hit ni carrera cuenta con una jugada despampanante e improbable. Cuando Bob Moose tiró un no-hitter contra los Mets en el Shea Stadium, la jugada llamativa la aportó Clemente. En el sexto inning, el boricua saltó para atrapar la bola por encima del muro del bosque derecho y así robarle un imparable al antesalista de Nueva York, Wayne Garrett.

24 de julio, 1970: Noche de Roberto Clemente en el Three Rivers Stadium

Ocho días después de inaugurar el Three Rivers Stadium, los Piratas celebraron la Noche de Roberto Clemente en su nuevo hogar y recibieron a un contingente de fanáticos de Puerto Rico para la ocasión. Tras recibir un homenaje en el terreno de juego, Clemente conectó dos sencillos e hizo par de atrapadas espectaculares, antes de abandonar el partido después de seis entradas debido a una lesión de rodilla.

Serie Mundial de 1971: Actuación digna del JMV

A sus 37 años, Clemente tuvo línea de .414/.452/.759 en la Serie Mundial de 1971, en la que sus Piratas derrotaron a los Orioles de Baltimore en siete juegos. Como lo hizo en su primera Serie Mundial en 1960, Clemente bateó de hit en cada uno de los siete partidos. En el cuarto inning del Juego 7, el boricua conectó un jonrón solitario que resultó ser clave en la victoria de Pittsburgh por 2-1.

Clemente fue reconocido como el Jugador Más Valioso de aquel Clásico de Otoño, convirtiéndose en el primer jugador hispanohablante que se adjudicaba dicho galardón. Después del Juego 7, al aceptar el JMV, Clemente les pidió la bendición a sus padres en Puerto Rico.

30 de septiembre de 1972: El hit número 3,000

En lo que resultó ser el último imparable de su carrera — un doble el jardín izquierdo en el Three Rivers Stadium de Pittsburgh ante Jon Matlack de los Mets — Clemente se integró al selecto club de los 3,000 hits. En ese momento, era apenas el 11er jugador que había alcanzado dicha cifra y el primer latino que lo lograba.

Nathalie Alonso es parte del equipo editorial de LasMayores.com, la página oficial de MLB en español. Puedes seguirla por Twitter en @NathalieMLB.



Roberto Clemente y el sueño que no pudo cumplir: ser mánager en MLB

 

Cuando falleció a los 38 años de edad, mientras aún estaba activo en las Grandes Ligas, Roberto Clemente ya había acumulado todos los méritos necesarios para ser el primer pelotero latinoamericano con una placa en el Salón de la Fama de Cooperstown.

Pero la trágica muerte del legendario jugador puertorriqueño en un accidente aéreo el 31 de diciembre de 1972, mientras transportaba ayuda a los damnificados del terremoto que había azotado a Nicaragua una semana antes, frustró la posibilidad de que el carolinense siguiera persiguiendo una de sus metas después del retiro: Ser uno de los primeros mánagers negros en la historia de la MLB.

Clemente, cuyo lujoso resumé incluía tres mil hits (440 dobles, 240 jonrones y 166 triples), 94.8 WAR, 15 invitaciones al Juego de Estrellas, 12 Guantes de Oro, cuatro títulos de bateo, dos anillos de la Serie Mundial, un premio de Jugador Más Valioso y un promedio vitalicio de .317 en 18 temporadas con los Pittsburgh Pirates, fue electo a Cooperstown en una votación especial al año siguiente de su fallecimiento.

Desde entonces, otros 10 latinoamericanos han recibido la inmortalidad deportiva por su desempeño en las Ligas Mayores: los puertorriqueños Orlando Cepeda (1999, vía Comité de Veteranos), Roberto Alomar (2011), Iván Rodríguez (2016) y Edgar Martínez (2019); los dominicanos Juan Marichal (1983), Pedro Martínez (2015) y Vladimir Guerrero (2017; los panameños Rod Carew (1991) y Mariano Rivera (2019); el venezolano Luis Aparicio (1984) y el cubano Tany Pérez (2000).

Aunque bateó .345, .352, .341 y .312, respectivamente, en sus últimas cuatro temporadas, Clemente no pudo jugar más de 138 juegos en sus últimos cinco años, por lo que sabía que su maravillosa carrera estaba por terminar. Lo mejor era comenzar a prepararse para la próxima fase.

Con eso en mente, “El Cometa de Carolina” aceptó dirigir a los Senadores de San Juan en la temporada del béisbol invernal puertorriqueño 1970-71, hoy en día bautizada con su nombre, y aunque la travesía fue relativamente exitosa, la experiencia no le dejó un sabor muy agradable.

“No hay canas, pero perdí algo de cabello. Querían echarme de la isla porque mi club terminó segundo”, dijo Clemente al periódico Pittsburgh Post-Gazette la primavera siguiente.

Clemente, quien se activó como jugador en la segunda mitad de la temporada invernal, dirigió a los Senadores a una marca de 37-30 y la ventaja de la casa en la semifinal, contra sus rivales de la capital, Cangrejeros de Santurce, que fueron dirigidos por el legendario Frank Robinson.

Los Cangrejeros, que habían quedado en el tercer puesto durante la serie regular, derrotaron a Clemente y los Senadores en seis partidos en la semifinal y en siete juegos a los Criollos de Caguas para conquistar la corona.

“Clemente era intenso y estricto, que esperaba lo mejor, y le exigía a sus jugadores igual como se exigía así mismo”, manifestó Jorge Colón Delgado, destacado historiador de la pelota puertorriqueña. “Todo lo que he escuchado, de jugadores que estuvieron bajo su mando y rivales que le enfrentaron, es positivo. Todos coinciden que tenía las herramientas básicas para intentar ser mánager en la MLB”, agregó Delgado.

Clemente anunció su retiro de la liga boricua y se enfocó en prepararse para el verano. Quería conectar los 118 hits que le separaban de la marca de 3,000 en las Grandes Ligas, algo que logró con un doble en la cuarta entrada del partido del 30 de septiembre de 1972 contra los New York Mets. Fue el último turno de temporada regular de su vida.

Cuando regresó a Puerto Rico, en lugar de intentar dirigir en la liga invernal, Clemente firmó un contrato con una compañía de telecomunicaciones para dar clínicas de béisbol a jovencitos por todo el país y aceptó la responsabilidad de guiar la selección nacional que participó en la XX Serie Mundial Amateur de Béisbol, que se celebró en Nicaragua, del 15 de noviembre al 5 de diciembre.

Con Clemente al mando, Puerto Rico tuvo marca de 9-6, para empatar con República Dominicana y Taiwán en el sexto lugar del torneo. Cuba venció a Estados Unidos en la final para quedarse con la medalla de oro. En tanto, Nicaragua derrotó a Japón en el partido por el tercer lugar.

Menos de un mes después de concluida la Serie Mundial Amateur, Clemente murió tratando de regresar a Nicaragua. Nunca tuvo una despedida oficial como jugador, ni mucho menos la oportunidad de intentar seguir su carrera en Grandes Ligas como dirigente.

 

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“Posiblemente habría sido manager, aunque no necesariamente el primer negro”, manifestó Delgado. “Hay que recordar que Frank Robinson, quien había sido su rival en la liga puertorriqueña, estaba más adelantado en el proceso de ser el primer dirigente afroamericano. Pero muy probablemente, Clemente iba a ser el primer mánager puertorriqueño de Grandes Ligas”, añadió el historiador.

En octubre de 1974, dos años después del fallecimiento de Clemente, los Cleveland Indians contrataron a Robinson como el primer mánager afroamericano de las Ligas Mayores. Los puertorriqueños tuvieron que esperar por cuatro décadas, hasta el 23 de junio de 2010, cuando Edwin Rodríguez reemplazó al cubano Fredi González al frente de los Miami Marlins.

Desde que el cubano Mike González sustituyó a Frankie Frisch al frente de los St. Louis Cardinals en los últimos 16 partidos de la temporada de 1938, otros 19 latinoamericanos han dirigido en la MLB, incluyendo los puertorriqueños Rodríguez, Sandy Alomar hijo (interino), Alex Cora, Dave Martínez y Charlie Montoyo.

Cora y Martínez ganaron las últimas dos ediciones de la Serie Mundial, con los Boston Red Sox (2018) y Washington Nationals (2019), respectivamente.

Carlos Beltrán fue nombrado mánager de los New York Mets a finales de 2019, pero meses después, antes de debutar, llegó a un acuerdo para separarse del equipo tras su rol en el escándalo de robo de señas de los Houston Astros. Un episodio que, además, provocó una suspensión de un año a Cora.

Cora fue coach de banco y Beltrán el bateador designado de esos Astros que ganaron la Serie Mundial.

Mucho antes de todo eso, Clemente trabajó para ser el primero.

“Uno de los aspectos que simbolizan la vida de Clemente es que para él no existían los obstáculos cuando se proponía algo. Demostró eso a lo largo de su carrera en el béisbol y su vida en sentido general”, apuntó Delgado.


ESPN Datos: Se celebra el Día de Roberto Clemente en Grandes Ligas

El miércoles 15 de septiembre es el Día de Roberto Clemente en las Grandes Ligas. El día se ha conmemorado en septiembre de cada temporada desde 2002 en honor al pelotero boricua, leyenda del béisbol, que falleció trágicamente el 31 de diciembre de 1972 en un accidente aéreo cuando se dirigía a Managua, Nicaragua para llevar suministros y ayuda luego de que el país centroamericano sufriera un terremoto.

En 1973, se convirtió en el primer pelotero latinoamericano en ser exaltado al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, Nueva York. Entró en una votación especial por lo que no tuvo que esperar por los 5 años de elegibilidad.

La trayectoria de Roberto Clemente

    • Jugó como juvenil en la Liga Profesional de Béisbol en Puerto Rico para luego ser firmado por los Dodgers en Triple A en 1954. En ese mismo año, pasó a los Pirates.

    • 12 guantes de oro consecutivos; empatado con Willie Mays como los jardineros con más premios en esa categoría.

    • Fue seleccionado 15 veces al Juego de Estrellas.

    • En 18 temporadas en las Grandes Ligas, conectó 3,000 imparables, su promedio fue de .317 y ganó 4 títulos de bateo.

  • Ganó el premio al Jugador Más Valioso en la temporada 1966 y conquistó dos Series Mundiales con los Pirates (1960, 1971).

  • Conectó al menos un imparable en cada uno de sus 14 juegos de Serie Mundial para un promedio de .362 en ese tipo de encuentros. Además, promedió .313 en postemporada.

  • Anualmente desde 1971, MLB entrega el Premio Roberto Clemente al pelotero que se haya destacado por su ayuda comunitaria y su comportamiento ejemplar para el deporte del béisbol. El premio hasta ese año se llamaba Premio Comisionado, pero se cambió luego de su muerte.

  • Los nominados al premio se anuncian en el Día de Roberto Clemente y el ganador se conoce en la Serie Mundial.

Estos son los líderes boricuas en distintas categorías de estadísticas en esta temporada:

 

Fuente consultada LasMayores

Fuentes consultadas: ESPN

 

4 comentarios

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    • Amaya el 15 septiembre, 2021 a las 7:51 pm
    • Responder

    Muchos, pero muchos méritos tiene Roberto Clemente en lo deportivo y en lo humano, ejemplo para muchos jugadores

  1. Fue un grandisimo pelotero y una persona digna de admirar ejemplo para todos. Los resultasdos dentro del terreno hablan por si solos

  2. Bob clemente , o el rifle clemente como le decian los amricanos o el cometa de carolina , tambien a minnie le dijeron cometa , the cuban comet , nadie tenia el brazo de clemente , nadie fildeaba como clemente en los jardines quizas willie podia hacerlo igual pero no mejor , mejor que clamente nadie clemente para mi junto a ,williams, willie , lou ghering mickey y albert y ivan rodriguez lo mejor que he admirado en la MLB , manny san guillen fue en la MLB su mejor amigo

  3. Su amigo manny sanguillen estaba jugando la invernal en puerto rico y le habia dicho de acompañarlo a managua , perdio el vuelo ya que se le habian perdido las llaves de su auto , cuando manny se entero de la noticia salio a tratar de rescatar los cuerpos , segun testigos habian tibrones nadando en esas aguas y asi y todo manny se tiro al agua e infructuosamente trato de encontrar restos pero no se pudo , manny san guillen en 6 temporadas seguidas con un promedio de 475 veces al bate solo obtuvo 22 boletos , bateo para 296, y como dije aca como clemente tirando solo clemente pues le decian el rifle fildeando solo willie mays lo hacia igual mejor no lo ha hecho nadie 12 GG al igual que willie , clemente es orgullo latino y fue una persona con una integridad y unos principios dignos de admirar cuantos peloteros ya ricos podian haber hecho lo que clemente queria hacer supervisar personalmente la entrega de su donacion a nicaragua ya que se comentaba que el regimen corrupto de somoza se estaba robando las donaciones por el terremoto , solo lo podia hacer clemente y perdio la vida en ello

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