Para Guardar; Las nuevas Grandes Ligas (VII)

12:18:39 AM

 

Por el amigo de la peña: Rolando Ortiz Torres.

 

 

 
 
El año 1926 dejó algunos hechos muy importantes en la historia del béisbol negro y mundial. Rube Foster, el padre y figura cenital de las Ligas Negras debió alejarse definitivamente de los diamantes víctima de una penosa enfermedad, el astro cubano de dos vías Martín Dihigo explotó definitivamente en el béisbol norteño, el estelar Mule Suttles estableció varios records históricos ofensivos en el béisbol negro y 30 años antes que Don Larsen lanzara su recordada joya de pitcheo un lanzador de las Ligas Negras tiró en la Serie Mundial de este año el primer juego sin hits ni carreras de estos eventos, un hecho que, llegado el momento de aglutinar todos los registros en la MLB, será reconocido como el primero de su tipo en los clásicos de otoño.
 
1926.NNL. Ocho equipos volvieron a iniciar la temporada con algunos cambios respecto al año anterior: Chicago American Giants, Cleveland Elites, Cuban Stars ( dirigidos por Tinti Molina), Dayton Marcos, Detroit Stars, Indianapolis ABCs, Kansas City Monarchs y St. Louis Stars. La apertura se pactó para el 1 de mayo y con el mismo formato de dos mitades en la cual los campeones de cada una se enfrentarían en un play off por el título. En las reuniones previas al comienzo desarrolladas entre el 6-8 de enero en Filadelfia ambos circuitos acordaron un límite salarial de 3 000 dólares por equipo.
 
Antes del inicio Rube Foster se enfrascó en una renovación total de su conjunto incorporando a Rube Curry del Hilldale, George Sweatt de Kansas, Robert Poindexter y Sandy Thompson de Birmingham, Sandford Jackson, Charlie Williams y Pythias Russ de Memphis, despidió a Cristóbal Torriente, Juan Padrón y Bingo DeMoss y nombró a Dave Malarcher como capitán. 
 
El Kansas City, que buscaba su cuarto título en fila, sufrió la pérdida de su estelar torpedero Dobie Moore cuando a comienzo de temporada su tobillo fue destrozado por una bala disparada por una amante acabando con su carrera profesional. La incorporación del cubano Cristóbal Torriente (351/446/511) ayudó a maquillar la perdida de Moore mientras Bullet Rogan, ahora en funciones de manager-jugador, nuevamente sumó a la causa de su equipo con 287 al bate y se unió con 12-3 y 2.86 de PCL a los ases William Bell (15-6, 2.39) y al jovencito de 19 años Chet Brewer (12-1, 2.37) para que Kansas ganara fácilmente la primera ronda de la liga. 
 
Avanzada la temporada el legendario Rube Foster caería víctima de una enfermedad mental que lo obligaría a retirarse dejando a su capitán Dave Malarcher a cargo del equipo. Apoyados en el brazo zurdo del hermano de Rube, Willie Foster (13-4, 1.80), el American Giants se enganchó en una carrera frenética para ganar la segunda parte del campeonato y discutir ante los Monarcas el título de la NNL. 
 
La temporada fue una lucha entre Kansas y Chicago. Los Monarcas ganaron sus primeros nueve juegos y 15 de sus primeros 13 pero con Chicago cerca tras haber triunfado en 10 de sus primeros 13 desafíos. Tras la pérdida de Moore el 18 de mayo, Kansas bajó al tercer puesto con Chicago tomando la punta, sin embargo, el campeón defensor resurgió ganando ocho de nueve en dos series consecutivas ante Chicago para llevarse la primera mitad el 5 de julio ganando el doble juego del día ante el Cuban Stars, primero 12×2 con destaque de Cristóbal Torriente que se fue de 5-5 y luego 5×3 para cerrar con balance de 35-12 por delante de Detroit (34-17).
 
En la segunda vuelta sobresalió el no hit no run lanzado el 13 de julio por Rube Curry del American Giants quien se impuso 16×0 al Dayton Marcos ponchando a cuatro rivales y contando con temprano apoyo ofensivo de siete carreras en el tercer capítulo.
 
Una semana después, el 19 de julio, Dayton Marcos salió de la liga y la semana siguiente también la abandonó el Cleveland Elites. El Cuban Stars, que tenía planeado regresar a Cuba, decidió permanecer más tiempo para que el circuito continuara con seis conjuntos. A fines de agosto, tras varias semanas de erráticos y violentos comportamientos, Rube Foster sufrió un colapso nervioso y fue recluido en su casa bajo vigilancia médica y policial. Tras varios días de observación fue internado en un asilo para enfermos mentales el 2 de septiembre y G. B. Keys, hasta entonces vicepresidente, asumió el cargo de presidente de la NNL. En esta segunda mitad Chicago fue una maquinaria conquistando 22 triunfos en 23 juegos y terminó ganando la segunda vuelta con 29-7, cerradamente, por delante de Kansas. El 6 de septiembre el hermano de Rube, Willie Foster, lanzó un juego sin hits en la victoria de Chicago 2×1 sobre el ABCs de Indianapolis. 
 
Individualmente la nota más sobresaliente la puso el nuevo slugger del St. Louis Stars, George Mule Suttles, quien tomando ventaja de la corta cerca del Stars Park compiló la asombrosa cifra de 79 extrabases en 89 juegos incluidos 32 jonrones y 19 triples, los más altos registros para cualquier jugador en una temporada de las Ligas Negras con los datos disponibles hasta ahora. Suttles conectó 26 cuadrangulares en el Stars Park (uno de ellos dentro del terreno) y solo 6 en la carretera beneficiado por el hecho de que su equipo jugó 65 de sus 89 juegos de local. Suttle además estableció record de slugging con al menos 200 apariciones al plato (877), conquistó la Triple Corona al encabezar también los departamentos de average (425) y remolques (130) y quedó al frente en WAR de posición (6.4), OBP (472), slugging (877), OPS (1349), hits (152), total de bases (314), OPS+ (241) y carreras creadas (148) al tiempo que anclaba segundo en WAR general, dobles y Power-Speed. Difícil no otorgarle el MVP. 
 
 
 
 

Mule Suttles of the Newark Eagles.

 

 
 
Otros jugadores de los Stars también dejaron primacías para esta pelota: el cátcher Mitchell Murray recibió 15 pelotazos y el lanzador Slap Hensley permitió 20 jonrones, por mucho la mayor cantidad de cualquier lanzador en las Ligas Negras, perjudicado eso si, por ese estadio paradisíaco para los bateadores, si bien hay que añadir que Hensley lideró las victorias (18), los lanzados (40), las aperturas (25), las entradas (231.2), los boletos (89), bateadores enfrentados (1006) y los ponches (122). Otro estelar de St. Louis, Cool Papa Bell, se estafó 36 bases, la segunda mayor cantidad de la historia en esos circuitos, solo detrás de las 39 que el mismo robaría en 1929. El propio Bell fue el que más anotó (107) mientras Turkey Stearnes del Detroit conectó 33 dobles y comandó con 21.0 el Power-Speed.
 
El resto de liderazgos del pitcheo fueron a la cuenta de: Willie Foster del American Giants en WAR general (8.5), WAR de lanzadores (8.3), PCL (1.80), WHIP (0.979), lechadas (5) y ERA+ (252), Bullet Rogan de los Monarcas en FIP (3.09), Chet Brewer en porciento de victorias (923) y William Bell en completos (16), ambos de Kansas también, mientras El Brujo Rosell del Cuban Stars perdía 15 juegos.  
 
1926. Play off de campeonato. En el play off los Giants borraron una desventaja de 4-1 para terminar imponiéndose al favorito Kansas con un inmenso Willie Foster que tiró par de lechadas en el doble juego del ultimo día venciendo en ambas a Rogan para meter a su equipo en la Serie Mundial. 
 
En un calendario al mejor de nueve desarrollado entre el 18 y el 29 de septiembre, los primeros cuatro se jugaron en Kansas y los restantes en Chicago. Kansas ganó los primeros tres (4×3, 6×5, 5×0, lechada de cinco hits a la cuenta de Chet Brewer) y cayó 4×3 en el cuarto, en desafío que llegó igualado a dos anotaciones al octavo cuando los de Chicago aprovecharon dos boletos y doble impulsor para tomar la ventaja, la cual se encargó de materializar el cubano José Méndez ponchando de relevo a los tres hombres que enfrentó en el noveno capítulo. En su última temporada en las Mayores, Méndez recibió una cerrada ovación del público tras su magnífico cierre de partido. 
 
Ya en Chicago los Monarcas volvieron a triunfar 11×5 para dejar la serie 4-1 a su favor, pero los de casa se impusieron con lechada de 2×0 a la cuenta de Curry quien solo toleró dos inatrapables y 4×3 en los choques seis y siete para llegar un juego por detrás a la doble cartelera decisiva del 29 de septiembre. Los ases de cada equipo, Willie Foster y Bullet Rogan, se enfrentaron en un gran duelo lanzando lechada ambos hasta el noveno cuando Jackson se embasó con rodado por tercera, Foster lo avanzó a segunda con sacrificio y Thompson disparó sencillo para traer la del gane 1×0, forzando el séptimo choque pactado a cinco entradas. Cuando esa tarde Rogan vio a Foster calentando para volver a lanzar decidió quitarle la bola Chet Brewer, quien debería abrir el partido y se subió a la lomita para enfrentarse otra vez a Foster. La decisión favoreció nuevamente a Chicago ya que Foster lanzó su segunda lechada del día ganando 5×0 y llevándose junto a su equipo el boleto a la Serie Mundial.   
 
1926. ECL. Este año vio al Atlantic City Bacharach Giants romper la liga tras tres temporadas jugando para 500 de ganados y perdidos, ya que apoyados en Dick Lundy (354/421/510) y los brazos de Claude Grier (13-8, 3.30) y Rats Henderson (12-7, 2.58) se impusieron por el título al Harrisburg y al tres veces ganador Hilldale Club. Uno de los cambios más importantes en el equipo fue la designación de Lundy como manager-jugador toda vez que Henry Lloyd, que se había desempeñado en el cargo desde 1923, dejó el barco para firmar por el Lincoln Giants tras un intento por parte del club de rebajarle su salario. 
 
La liga se mantuvo estable una vez más y solo hubo un cambio de equipo con respecto a 1925 con la entrada del Newark Stars en detrimento del Wilmington Potomacs. Los restantes participantes fueron el Bacharach, Baltimore Black Sox, Brooklyn Royal Giants, Cuban Stars (bajo la dirección de Pelayo Chacón), Harrisburg Giants, Hilldale y Lincoln Giants. En un intento de lograr un calendario uniforme de 70 juegos se decidió que si un equipo no jugaba al menos 50 partidos no sería elegible para ir a la Serie Mundial ni para acceder a los premios destinados a las tres primeras posiciones.
 
La campaña se inició el 1 de mayo y para el día 23 el Bacharach se hallaba en séptimo lugar con balance de 2-7 mientras Harrisburg estaba en punta. Para el 28 de junio se habían movido al sexto escalón con registro de 9-12 a la vez que el Cuban Stars se había subido a la cima de la competencia con 10-3. Una semana más tarde Newark abandonó la competición con una sola victoria en 11 partidos jugados y aunque el Royal Giants permaneció en la liga descuidó mucho el calendario jugando para esa fecha apenas seis desafíos y desempeñándose como equipo independiente en giras por New York. Aun así, en este equipo se vieron buenos destellos por parte de Charlie Chino Smith (363/435/500) y Willis Flournoy (5-2, 2.32). 
 
Durante julio el Bacharach encadenó 13 victorias en fila cortándose la racha al caer ante el Cuban Stars el día 26. En agosto el Cuban se aferró al liderato luchando cerradamente con Hilldale, Bacharach, Harrisburg y Lincoln Giants, pero para el día 31 habían cedido la punta en favor del Bacharach que registraba 31-20 y que se consolidó en la cima durante la siguiente semana alcanzando el campeonato a cuatro juegos del final, pactado para el 15 de septiembre, por delante de Harrisburg y Hilldale con balance final de 34-21. 
 
Baltimore, que arrancó con la conducción de Ben Taylor y una fila de terror compuesta por Jud Wilson (373/487/559), Heavy Johnson (350/418/540) y John Beckwith (333/394/611), fracasó estrepitosamente con la marcha de Beckwith por decisión propia a Harrisburg a mediados de campaña y con una alineación que se olvidó de batear y en la que al menos tres regulares bajaron de los 200 de average.
 
Beckwith rindió bien con su nuevo equipo (330/392/578) ayudando a Oscar Charleston (308, 10 jonrones) y Rap Dixon (323) en la carrera por el campeonato. Otro equipo que lo hizo bien fue el Cuban Stars del empresario cubano Alejandro Pompéz, un equipo que jugaba principalmente de visitante y que bajo la conducción una vez mas de Pelayo Chacón (344) y el aporte del estelar Martín Dihigo (líder de bateo, líder jonronero y jugando ocho posiciones incluida la de pitcher, 3-1, 3.86, 28 ponches, 35 entradas, 1 lechada) tuvo una de sus mejores temporadas en la historia de la ECL. El no contar con un estadio y por ende una afición fija hicieron pensar que si el Stars ganaba el campeonato la Serie Mundial podría no haberse celebrado ya que este conjunto no arrastraría la suficiente audiencia como para cubrir los gastos. Hilldale lo hizo bien, contendiendo hasta el final, apoyado en su estelar Nip Winters (17-4, 2.92) y el bateo del máscara Biz Mackey (327, 10 jonrones, 25 dobles) pero no pudo retener la corona lograda en 1925.
 
La llegada de Lloyd al Lincoln ya con 42 años (326 de promedio) y el bateo de Robert Hudspeth (372), apoyados en las cortas dimensiones del Protectory Oval, ayudaron al conjunto a olvidar el pésimo rendimiento de 1925 (7-39). Uno de los hombres que jugó ese año con el equipo fue el lanzador Silas Simmons, quien moriría en 2006 a los 111 años de edad, probablemente el ultimo jugador vivo de los que vieron acción en la ECL y el más longevo jugador profesional de béisbol hasta donde se conoce.
 
Individualmente el cubano Martín Dihigo del Cuban Stars encabezó los departamentos de WAR de posición (3.6), bateo (375), slugging (737), OPS (1212), jonrones (14) y OPS+ (229), mientras se ubicaba segundo en OBP y tercero en WAR general, Jud Wilson de Baltimore dejo un OBP de (487) y se robó 24 almohadillas, compartiendo liderazgo con Charleston y Clint Thomas, del Hilldale Frank Warfield anotó 75 carreras, Judy Johnson conectó 109 hits, Biz Mackey y Thomas recorrieron 163 bases, Mackey alcanzó 25 dobles, 38 extrabases y creó 64 carreras, Thomas disparó 8 triples, impulsó 78 carreras y Otto Briggs recibió 47 boletos. Oscar Charleston por Harrisburg lideró el Power-Speed (14.1). 
 
En el pitcheo una vez más Nip Winter hizo de las suyas con el Hilldale al frente del WAR general (5.1), victorias (17) y el porcentaje de ganados (810), Rats Henderson del Bacharach encabezó el WAR de lanzadores (5.1), las entradas (178.0) y el FIP (3.10), Willis Flournoy del Royal Giants quedó al frente del PCL (2.32), del WHIP (1.145) y del ERA+ (187), Bob McClure de Baltimore y Claude Grier del Bacharach lanzaron 26 desafíos, Grier ponchó a 141, abrió 20 juegos, completó 19, enfrentó a 752 bateadores y otorgó 79 bases, mientras Gardner de Harrisburg se apuntó 3 lechadas, 
 
1926. Serie Mundial. La serie abrió el 1 de octubre en Atlantic City con una igualada a tres anotaciones tras nueve entradas cuando la oscuridad impidió que se continuara jugando. Un jonrón del jardinero Luther Farrell del Bacharach en el séptimo impuso la paridad con la que se mantuvo el marcador. Esto propició que se jugara el día 2 y Chicago se impuso con pizarra de 7×6 marcando todas sus carreras en el segundo capítulo. Tras cinco sencillos, un boleto y un pelotazo, el Giants se puso delante 4×1 y aún con la casa llena y dos outs el abridor Claude Grier se colocó debajo en el conteo 3-0 ante John Hynes y fue sustituido por Hubert Lockhart, quien permitió triple limpiador de bases para el decisivo racimo de siete. Aunque el team de casa anotó dos en el tercero y tres en el sexto no pudo evitar la derrota.
 
El momento cumbre de esta Serie Mundial ocurrió el domingo 3 de octubre cuando Claude Grier, perdedor del juego anterior, volvió a la lomita para apuntarse la victoria 10×0 lanzando un juego sin hits ni carreras, el primero logrado en la historia de las Series Mundiales. Grier ponchó a ocho, regaló seis bases y otros dos hombres se embasaron por error. El partido se desarrolló en el Maryland Park de Baltimore en un día inusualmente caluroso y bajo la mirada de apenas 2 850 fanáticos. Dos racimos, uno de cuatro carreras en la apertura y otro de seis en el sexto, así como impresionantes jugadas defensivas de Oliver Marcell, Dick Lundy y el cubano Chano García apuntalaron la joya de Grier, primer juego de esta naturaleza lanzado en una Serie Mundial de Estados Unidos.
 
El día 4 en Filadelfia sobrevino otro empate por oscuridad, esta vez 4×4 y el día 5 Chicago salió delante marcando tres carreras en el primer inning sin pegar un hit gracias a dos sacrificios, tres errores y un boleto del Bacharach, sin embargo, el campeón de la ECL marcó seis en el quinto con siete indiscutibles y agregó otra más en el séptimo para finalmente llevarse el éxito 7×5. Alonzo Mitchell se llevó el triunfo lanzando completo con cuatro hits, cinco carreras (dos limpias), tres ponches, dos boletos y bateó de 4-3 con un triple.
 
De vuelta a Atlantic City, Claude Grier se llevó su segundo éxito de la serie 6×4 permitiendo seis hits y regalando tres bases. Chicago anotó dos en el cuarto y otras dos en el octavo, mientras el Bacharach marcaba de a una en los innings uno, dos, cinco, seis, siete y ocho. 
 
 
 

Claude Red Grier of the Atlantic City Bacharach Giants

 
 
 
Las acciones se fueron a Chicago el día 9 y los de casa se llevaron el gato al agua 5×4 marcando la del gane en el noveno en las piernas de Dave Malarcher tras sencillo impulsor de John Hines. Willie Foster se apuntó el triunfo permitiendo cuatro carreras y ocho hits con tres bases y cinco ponches. El día 10 Bacharach se puso a un juego de llevarse la Serie Mundial cuando Rats Henderson lanzó lechada de 3×0 ante 3 620 aficionados. Fue un choque cerrado que llegó sin anotaciones hasta el octavo episodio momento hasta el cual los locales habían dejado tres hombres en base y los visitantes seis. Sin embargo, sencillo, error, wild pitch y boleto del abridor George Harney y doble con la casa llena de Chaney White decretaron el definitivo 3×0 en favor del Bacharach. Henderson tiró completo permitiendo solo tres sencillos mientras ponchaba a siete y caminaba a dos.
 
Sin embargo, Chicago se metió en la pelea el día 11 con pizarra de 6×3 marcando dos carreras en el segundo, otra en el cuarto y tres en el sexto ante el derrotado Claude Grier para apoyar el trabajo de Rube Curry (tres carreras, siete ponches) ante 905 aficionados. El día 13, frente apenas 733 espectadores, el American Giants continuó por el buen camino con amplia lechada de 13×0 con ataque de 12 hits y victoria a la cuenta de Willie Powell (seis hits, un boleto, un ponche) y derrota de Rats Henderson (cuatro entradas, siete carreras, nueve hits, tres boletos). Diez bateadores de Chicago fueron al plato en el cuarto capítulo y siete anotaron tras siete hits y un error, a lo que sumaron cuatro carreras en el quinto y otras dos en el sexto. De esta manera el campeón de la NNL igualó la serie y forzó el juego decisivo.
 
Este se llevó a cabo el día 14 de octubre en el Schorling Park en Chicago y fue sin duda un dramático partido y un espectacular duelo de lanzadores en el que el Bacharach tuvo oportunidades de marcar en los capítulos uno, cuatro y siete, pero no lo hizo, mientras Chicago coló a su primer hombre en tercera en el octavo. En el noveno el campeón del Este volvió a tener su oportunidad con hombres en las esquinas y dos outs pero Lundy conectó rodado por el short para matar la entrada y desperdiciar otra oportunidad. En el final de esa entrada Jelly Gardner abrió con sencillo al izquierdo y se fue a segunda por sacrificio de Malarcher. Sandy Thompson conectaría sencillo al central, suficiente para remolcar a Gardner con la carrera decisiva, para darle al American Giants el triunfo en la Serie Mundial de 1926. Willie Foster ganaría el juego con lechada de 1×0 con siete ponches, diez hits y tres boletos, mientras Hubert Lockhart, digno rival, cargaría con la derrota permitiendo una carrera, cuatro hits, dando un ponche y una base en un trepidante partido digno de un último juego de Serie Mundial.
 
 
Continuará… 
 
 

 

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5 comentarios

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    • Dr. Reinaldo el 8 octubre, 2021 a las 8:06 am
    • Responder

    Otra excelente entrega de Roly…seguimos la historia de las Ligas Negras y esperando la pròxima parte…..Guardado en lo personal…..Gracias y abrazos Roly.

  1. Nada que envidiar estos peloteros de las Ligas Negras en calidad y hazañas demostrado aquí con hechos milimétrica mente descritos en este nuevo capítulo

  2. Un saludo …a veces por el día a día más el tema electricidad me resulta difícil responder a todos …pero siempre los leo cuando puedo… definitivamente hubo diferencias pero no en calidad y juego, como dice Amaya…hubieron grandes estrellas allí y como siempre también la presencia cubana se hizo sentir no solo con jugadores, sino con equipos, directivos y dirigentes…año tras año veremos a nuestra isla representada en esos circuitos y también grandes hazaña y momentos…sin dudas la barrera racial fue un lastre…pero esos hombres ,como peloteros no fueron segundos de nadie.

    • El Conde MD el 8 octubre, 2021 a las 6:21 pm
    • Responder

    Continua la zaga, y el aprendizaje sigue creciendo con estos post…..

    • El Conde MD el 9 octubre, 2021 a las 8:59 am
    • Responder

    Otra excelente entrega hermano…..abrazos.

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