La Peña MD entrevistó al multimedallista internacional y bronce olímpico, Oscar Brayson: “Yo me siento satisfecho con lo que hice en el judo”

3:16:59 PM

 

Por el peñista de la MD y de Cascajal, Villa Clara: Yerislandy Conde

 

 

 

Otro deporte de combate, con mucha tradición en Cuba, es sin lugar a dudas el judo. Nacido en Japón – creado por el Maestro Jigoro Kano – lo hemos adoptado y de muy buena forma. Contamos con resultados importantes a todos los niveles, en uno y en otro sexo, aunque bien es cierto que en la actualidad no goza de muy buena salud, mal este que por desgracia se ha expandido a muchos deportes. En una verdadera exclusiva para el sitio web de la peña Martín Dihigo, presentamos hoy la conversación que sostuvimos con uno de esos grandes exponentes. Los dejamos con El Gigante de Camagüey, Oscar René Brayson Vidal.

 

Oscar Brayson

 

MD: Saludos campeón, y muchas gracias por acceder a nuestro llamado…para comenzar, toda historia tiene su base, tiene su día cero, ¿Qué nos puede contar Oscar Brayson sobre el tema?

OB: Bueno, el comienzo de toda la historia, nací en la provincia de Camagüey, el 10 de febrero de 1985. Recuerdo que mi familia siempre fue muy deportiva; tengo una tía que estuvo en el Equipo Nacional; mi papá estuvo también en la Selección Nacional de judo, mi mamá estuvo en la Selección Nacional Juvenil de lanzamiento de jabalina y en la Selección Nacional de judo – cuando empieza el judo femenino en Cuba – entonces vengo de una familia deportiva. Tengo un tío también que jugó hockey y otras dos tías que también practicaron deportes. Desde chiquito veía siempre los Juegos Olímpicos, tengo esos recuerdos de Barcelona 92 del voleibol, de aquellos equipos de la época del 90. En resumen, una vida vinculada al deporte siempre.

MD: ¿Siempre estuvo la inclinación por los deportes de combate o practicabas varias disciplinas?

OB: Yo me acuerdo que jugábamos en la malla de un garaje que había a la entrada de un edificio, ahí jugábamos voleibol; nos poníamos a jugar Cuba vs Italia; no era por racismo ni nada por el estilo, pero como los italianos eran blancos y los cubanos eran negros, así nos dividíamos, así jugábamos, jajaja. De todos los deportes que ponían en el televisor, nosotros jugábamos, en El Lenin – yo me crie en dos repartos en la ciudad de Camagüey, en El Jardín y en El Lenin – ahí tengo muy buena infancia. Había una cancha y jugábamos baloncesto también, allí fue donde aprendí a jugar ese deporte – además jugué pelota; jugué fútbol, de portero – posterior estuve en lucha, en un lugar que se llamaba La Capilla, con el profesor Gonzalo.

Recuerdo que en 3er grado, vamos a una competencia inter-escuelas que se hacían en aquellos años, y me captan para la EIDE. En ese entonces había Primaria en las EIDE. Me captan en baloncesto, pero mi mamá era profesora de judo en aquel tiempo. Ella me lleva un día a la EIDE y los profesores me llaman para medirme, había muchos y me dio pena y dije que no iba a entrar a la EIDE en basket. Luego cuando inicia el curso escolar yo quería entrar, pero ya habían dado la matricula mía, y entonces por un profesor entro en judo, que ahí si había plaza para mí. Reunía las condiciones, aunque estaba muy chiquito – era el menor de todos los que había – motivo por el cual no entrenaba casi judo y el profe me decía que fuera a jugar baloncesto. Todo esto para no entrenar con los grandes para evitar un golpe; pero los muchachos me ponían al mediodía a pelear con otros que estaban en 6to grado, y yo les ganaba.

 

 

En la lucha fui campeón en un Zonal Pioneril y fui medallista en los Juegos Escolares. Tuve varios entrenadores muy buenos que me sirvieron de mucho, como por ejemplo Jorge Luis Tejeda, Rolando Jiménez, Osvaldo Sánchez, el profesor Rafael. Recuerdo muy grato a Jorge Luis Tejeda – que fue profesor también de Yandro Quintana, de Michel Batista – porque él me bajaba del albergue por las tardes y me ponía a hacer planchas, jajaja; donde quiera que me viera me ponía a hacer planchas. El me decía: “tú vas a ser buen deportista, tu vas a ser campeón mundial”. Por sus manos pasaron varios atletas de alto nivel. En la lucha estuve pre-captado para la ESPA Nacional.

Era rival con un atleta que tiene la medalla de bronce olímpica en Beijing, Disney Rodríguez – al final Disney si siguió en la lucha y yo me fui para el judo – y fui también compañero de equipo de un medallista olímpico en los 97 kilos en los propios juegos de Beijing, Michel Batista. En esos años fui compañero de equipo de él en la EIDE. En el baloncesto tuve también compañeros de equipo, a gente como Yorman Polás, que ahora mismo juega en la liga alemana.

Después, en el año 2000, decido ya por el peso corporal que tenía – pues para las divisiones de la lucha se me hacía difícil bajar de peso – y uno o dos meses antes de los Juegos Escolares, decido y hablo con mi mamá y le digo: “o me voy para judo o me voy para la Escuela a estudiar”; en Camagüey era Sola; y mi mamá dijo: “ohhhh”, ella no quería que fuera judoca. Hablé con mi papá y me apoyó, y luego mi mamá también me apoyó, entendió.

 

 

MD: ¿Cuando llegas a las filas del Equipo Nacional?

OB: Después de pasar por la lucha, entré al Equipo Nacional de judo en septiembre del año 2000, estaba en plenos Juegos Olímpicos de Sídney. Ahí habían muy buenos judocas en todas las divisiones, tuve la ayuda de los Despaigne, que me acogieron muy bien; en general tuve la ayuda de mucha gente. Mi primera experiencia internacional es con 17 para 18 años, en el 2003. Rigoberto Trujillo se lesiona y me llevan a mí, yo era la tercera figura en ese momento; estaba también Yosvani Kessel, que había sido olímpico en Sídney en los 100 kilos. Y pues me llevan a mí a la gira de ese año 2003 y aprendí lo que es judo; gracias a Dios cogí la medalla de plata en un torneo Clase A en Italia, en la cita de Roma.

Tuve que hacer un esfuerzo grande en ese tiempo, aprender judo, montarme en el sistema. No había tiempo para mí, tenía que aprender. En las vacaciones aproveché y empecé a entrenar con un profesor de la ESPA Provincial, me puse a hacer ejercicios físicos. Uno que me ayudó mucho fue Jorge Morales, que fue compañero mío de equipo, era 55 kilos; ahí con él comencé a hacer lo que era las técnicas. Repito, todo el mundo me ayudó mucho en ese tiempo; Jorge Sánchez, Oreidis y Yosvane Despaigne, hasta el mismo Arencibia, Manolo Poulot.

Los entrenadores de ese tiempo; José Ibáñez era el encargado de los pesos pesados, Senén Ramos me ayudó mucho en toda mi carrera deportiva; Julio Alderete, actual entrenador del Equipo Nacional; Isaac Azcuy que me ayudó mucho en las Olimpiadas de Beijing cuando cogí bronce; él fue quien trabajó conmigo; por supuesto el profesor Justo Noda, fue quien más confió en mí, prácticamente sin saber mucho de judo, estaba en etapa de aprendizaje pero él tuvo la visión. Son muchas personas a las que tengo que agradecerles, en otras entrevistas se me han ido, pero en esta que vamos con más calma, es mejor.

Quiero hacer un énfasis aquí, en los nombres de los entrenadores: en la EIDE tuve a Ignacio Tobar y Jorge Luis Agüero, ya en el equipo Nacional el profesor Justo Noda, el profesor Julio Alderete, Senén Ramos, Isaac Azcuy. Tuve la suerte de tener también a Manolo Poulot, que estuvo en ese tiempo como entrenador; tuve a Arencibia primero de compañero de equipo y después de entrenador, tuve esa suerte. También tuve como entrenadora a Daima Beltrán, por allá por los años 2010-2011, hasta que en 2012 se fue a trabajar de ayuda técnica para México. Tuve la suerte de que Israel Hernández – que iba de entrenador con el equipo de Estados Unidos – nos ayudaba mucho en las giras a nosotros los cubanos, nos brindaba mucho apoyo. En la discusión del bronce, cuando perdí la plata faltando 7 segundos, Israel me apoyó mucho; él y una persona que fue a la Olimpiada con nosotros, Chávez, el que era fisioterapeuta en el femenino. Muchas personas a las cuales hay que agradecerles; al personal médico, a las tías – le decíamos así a las auxiliares que trabajaban en el comedor – todas esas personas estaban en la preparación de nosotros para que todo fluyera lo mejor posible.

 

 

MD: Revisemos ya los resultados obtenidos a nivel internacional, comenzando por Juegos Centroamericanos y Juegos Panamericanos…

OB: En Juegos Centroamericanos tengo 4 medallas de oro y una de plata; porque en la versión del año 2006 gané tres oros – en +100 kilos, en la libre y en el por equipos – y en el 2014, en Veracruz, gané una de oro y una de plata.

En los Juegos Panamericanos tengo 2 medallas de oro, Río de Janeiro 2007 y Guadalajara 2011.

Ya en Campeonatos Panamericanos de la disciplina de judo, tengo:

2006 en Buenos Aires, Argentina: dos medallas de plata

2007 en Montreal, Canadá: dos medallas de plata

2008 en Miami, Estados Unidos: un oro y una plata

2009 en Buenos Aires, Argentina: un oro y una plata

2010 en San Salvador, El Salvador: medalla de oro

2011 en Guadalajara, México: medalla de oro

2012 en Montreal, Canadá: medalla de plata

2013 en San José, Costa Rica: medalla de plata

2014 en Guayaquil, Ecuador: medalla de plata

MD: Hagamos ahora el recorrido por los Campeonatos Mundiales; Grand Prix, Open, etc…

OB: En Campeonatos Mundiales participé en: 2005, 5to lugar; 2007, 7mo lugar; 2009, medalla de plata; 2010 me fui eliminado; 2011, 5to lugar; 2013, 7mo lugar; y en el 2014 me fui eliminado en el segundo combate.

En los Torneos Grand Prix y Grand Slam, tengo 14 medallas. En los eventos de élite de París, de Tokyo, de Alemania, de República Checa, de Austria, etc.

 

 

MD: Llegamos al máximo evento para todo deportista, los Juegos Olímpicos…

OB: En Juegos Olímpicos participé en dos; los primeros fueron los de Beijing donde alcancé la medalla de bronce; y en Londres 2012 terminé en el 7mo lugar. Para los juegos de Río de Janeiro estaba clasificado – estaba en el lugar 12 del ranking – pero dos años antes me retiré.

MD: Juegos Olímpicos de Beijing 2008, ¿Cuánto significó esa medalla de bronce?

OB: Le puedo decir que yo no tenía ningún pronóstico – así de esos que dan los entrenadores, para medallas en esos Juegos Olímpicos – ¿por qué?; porque no estaba bien ubicado, era como el lugar 15 en el ranking de ese momento. Había picado cerca a las medallas en los Mundiales, tuve la suerte que estuve siempre dentro de los siete primeros a nivel mundial; o bueno – mejor dicho – suerte no, competía bien porque me preparaba para las competencias fundamentales. Lo mío era siempre competir bien, porque cuando te vas, cuando te retiras, te miran por los resultados grandes, no te miran por los torneos; me explico, puedes haber ganado cinco veces el Villa de París, pero si no tienes una medalla Mundial, no es lo mismo. Siempre le tiré duro a lo más fuerte, a lo que hay que tirarle.

Llegué a la Olimpiada y no estaba dentro de los favoritos, pero yo sabía que podía llegar porque ya en la gira europea le había ganado a varios medallistas mundiales. Había ganado un torneo en República Checa donde había muy buenos judocas. Había peleado bien en Villa de Paris, ese año ese torneo era un medidor para mí. Había tenido una muy buena gira. Pero la Olimpiada tiene una cosa, es una competencia diferente, es una competencia única. Caí en un grupo bastante asequible, los primeros combates; ya después en cuartos de final si era un combate más difícil. Pero siempre mi propósito fue ir a las Olimpiadas a coger una medalla, siempre fui a todos esos grandes eventos a ganar medallas.

Ahí en la discusión de la plata estaba ganando el combate, y faltando apenas 7 segundos, me inmovilizó el uzbeco. El mismo uzbeco que le había ganado a Teddy Riner, fue la Olimpiada donde Teddy cogió bronce junto conmigo. El uzbeco era muy buen competidor, medallista mundial, yo le iba ganando pero erré la táctica faltando ese poquito tiempo. El profesor Justo Noda recuerdo que se incomodó mucho; y para la discusión del bronce me levantó mucho el ánimo Oreidis, – compañero mío de los 100 kilos – y también Chávez, fisioterapeuta del femenino. De igual forma Israel Hernández, que estaba con el equipo de Estados Unidos. De todos modos, pude conseguir mi sueño, que siempre fue ser medallista olímpico. Era ese mi objetivo, llevar las Cuatro Letras y representar a Cuba, donde nací. Estar en un podio olímpico. Me siento orgulloso de eso, quedé inconforme porque podía haber llegado a la final, y ya ahí podía pasar cualquier cosa; pero bueno, perdí por un error que me costó

MD: Llega el retiro, ¿motivos?

OB: Llegó un momento en que ya me costaba entrenar, me costaba. Después de los Centroamericanos donde obtuve medalla de plata. Ese año había cogido medalla en el Grand Prix aquí en La Habana, había cogido el 5to lugar en Villa de París, plata en el Panamericano. Había ganado el Festival Panamericano en México un mes antes. Al venezolano le había ganado en todo el año, pero perdí con él en los Juegos Centroamericanos, por exceso de confianza, y decidí retirarme. Estaba ya agotado de todas las competencias y elegí ese camino. No tengo ningún motivo, fue una decisión mía. Se lo dije al profesor y él me entendió. Aunque seguí en el Equipo Nacional ayudando al que se encargó de la división luego del retiro. A lo mejor hubiera llegado a Río de Janeiro, pero me decepcioné con los Juegos Centroamericanos. Perdí toda motivación.

 

 

MD: ¿Te sientes satisfecho con todo lo logrado durante tu carrera deportiva?

OB: Le voy a ser sincero; todo el mundo quiere ser un extra clase – te voy a poner de ejemplo a Mijaín – pero resulta que todo el mundo no puede ser Mijaín. “Yo me siento satisfecho con lo que hice en el judo”. Me siento muy satisfecho, en 8 años logré ser medallista olímpico, que es lo máximo para cada deportista de alto rendimiento. Primeramente entrenas para clasificar a una Olimpiada, y ya luego entrenas para lograr una medalla. En el Mundial que obtuve plata también lo pude haber ganando, fue por un shido, por una decisión del árbitro en el último tiempo de combate contra Teddy Riner; pero bueno, la vida no quiso. Pero si me voy muy satisfecho con mis resultados. Donde único no participé fue en un Mundial Juvenil, no pude participar por problemas ajenos a mi voluntad. Obtuve medallas en grandes eventos y me siento muy orgulloso de haber logrado todo eso durante mi carrera.

MD: A criterio muy personal, ¿Qué pasa con el judo cubano en la actualidad?

OB: Le puedo hablar del judo en general. El bajón no lo veo como un bajón así como tal; pasa que en el femenino por ejemplo, pasaron generaciones que casi todas fueron medallistas en grandes eventos, y eso muy pocos países lo tienen. En el masculino es diferente, siempre ha sido más de una o dos medallas. Aunque bien es cierto que el judo tiene que revisarse por dentro, para buscar el sendero ese glorioso. Hay cosas que se hicieron antes que se tienen que volver a hacer. El judo en Cuba tiene que tratar de tener un torneo, un Open aquí. Todos los países de América ya tienen Open, tienen Grand Slam, y Cuba no tiene ninguno. Hay en Brasil, en Canadá, en Estados Unidos. Hay que desarrollar el judo también nacionalmente, para que los atletas estén motivados. Hay muchos que no suben al Equipo Nacional y se desmotivan, y así se pierden muchos talentos.

En el femenino, el bajón también está en la ESPA Nacional – que la quitaron – aunque creo que la van a abrir ahora nuevamente. La emigración de entrenadores buenos hacia otros países. Una no muy buena atención hacia las glorias deportivas, no ha sido mala, pero tampoco ha sido muy buena; la califico como regular. Esto ha hecho que muchos han emigrado de igual forma; y por ende, afecta al deporte como tal. Creo que Arencibia está haciendo un buen trabajo, lo demostró ahora en los Juegos Olímpicos. Cogió ese equipo en el 2018, dos años antes de los juegos y faltó poco para que cogiera dos medallas. También cabe resaltar todo esto de la pandemia, que ha afectado por supuesto al judo. En el masculino hay que trabajar de una forma más inteligente para rescatar los resultados, pienso que se podía haber salido un poco mejor en las Olimpiadas. Hay que trabajar más ahora para este cuatrienio.

MD: ¿Qué es de la vida actual de Oscar Brayson?

OB: Estoy aquí con mi familia, que siempre me han apoyado; y luchando pa’lante. Esperando a ver que futuro me depara el judo en Cuba. Estoy de entrenador en un Area Especial, con niños de la categoría 11-12 años. Espero ser llamado a la preselección Nacional a brindar mi ayuda, en lo que haga falta.

Quisiera ser parte de un colectivo de entrenadores de cualquier Equipo Nacional. Ser llamado, no como Jefe – a veces me han tildado como que quiero dar un golpe de estado aquí en Cuba – jajaja, y por eso estoy en la base todavía, donde llevo 7 años. Mi sueño ahora es ser entrenador de un medallista olímpico o mundial, forjar un campeón. Pero repito:

NO SER JEFE DE ENTRENADORES, NI JEFE DE COLECTIVO, NADA DE ESO; NUNCA HA SIDO MI OBJETIVO. SOLO SER PARTE DE UN COLECTIVO.

 

Fotos suministradas por el entrevistado.

 

 

 

7 comentarios

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    • El Conde MD el 24 octubre, 2021 a las 4:12 pm
    • Responder

    Grande como atleta……Gigante como ser humano..un verdadero placer haber trabajado juntos mi hermano, un abrazongo grande ahi y miles de bendiciones.

    • Amaya el 24 octubre, 2021 a las 4:33 pm
    • Responder

    Muy bien por Oscar Brayson que fué sin dudas un buen judoca, con títulos Panamericanos y Centroamericanos, además de ser medallista olímpico y mundial
    Buena suerte le deseamos ahora en su nuevo empeño

    • Chikungunya el 24 octubre, 2021 a las 6:01 pm
    • Responder

    Excelente judoca Brayson, nos representó muy bien.

  1. Otra excelente entrevista en exclusiva para la MD por parte de la CONDEMANÍA. Brayson fue tremendo multimedallista para Cuba en eventos internacionales, ahí en su palmares que nos conto se refleja cada una de ellas y acá en el área panamericana fue bien grande como atleta y ese bronce olímpico lo inscribió en la historia de del magno evento. Muchos éxitos en su nueva etapa de entrenador y bueno que logre sus sueños ahora en esta faceta. Conde mi herma como siempre genial tus entrevistas, abrazos.

    • Dr. Reinaldo el 25 octubre, 2021 a las 2:59 am
    • Responder

    Conde excelente conocer por esta entrevista muchos detalles de la vida personal y deportiva de este grande del judo cubano…Gracias a ti….no te detengas con la Condemania…salud y suerte para Brayson…Abrazos

    • El Conde MD el 25 octubre, 2021 a las 12:09 pm
    • Responder

    Gracias Boss……Gracias Profe…seguimos.

    • SIEMPRE NARANJA el 28 octubre, 2021 a las 4:12 pm
    • Responder

    Muchos años de entrenamiento y sacrificio para lograr esos resultados en múltiples eventos, recuerdo muy bien aquellos combates olímpicos y panamericanos de Brayson……. En mi opinión debió reponerse de ese resultado en el Centroamericano y llegar a los Olímpicos de Rio, solo tenía 31 años…..

    Mis deseos de que logre incorporarse a un colectivo de entrenadores como desea….. éxitos en su vida profesional y personal…..

    Conde mis saludos bro…………..

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