MLB; Combo de noticias: Astros a quitarse la ‘mancha’ del escándalo. Un cuarteto de emergencia salvó a Bravos. Y MUCHO +

12:49:11 AM

 

 

 

Foto: Captura de pantalla.

 
 

HOUSTON — Carlos Correa, Jose Altuve y Alex Bregman estuvieron lanzando la pelota durante una práctica, luego se reunieron para un abrazo grupal cerca de la segunda base después de terminar el entrenamiento del lunes.

En lo alto del diamante del Minute Maid Park, el sol brillaba en un gran banderín sujeto a una torre de luz.

“Campeones de la Serie Mundial”, decía, junto con el número “17” y el logotipo de los Astros. Y era de oro macizo.

No, no hay ninguna mancha o asterisco en ese tributo. Al menos no aquí en Houston.

Porque si la mancha de su escándalo de robo de señales en el camino a su campeonato de 2017 se cierne sobre ellos, los Astros no la están mostrando. Dejemos que el resto del mundo del deporte los condene para siempre como los tramposos más grandes del béisbol; ellos están enfocados, según dicen, en poner otro banderín brillante en esa torre.

“No estoy preocupado por las narrativas. No estoy preocupado por nada de eso”, señaló Bregman.

De regreso en la Serie Mundial por tercera ocasión en cinco años, tienen esa oportunidad a partir del martes por la noche en el primer juego contra los Bravos de Atlanta.

Los Astros son los favoritos para ganar en Las Vegas y son apoyados en casa, pero sólo allí.

Insultados, maldecidos y molestados con botes de basura falsos en todos los estadios de las Grandes Ligas durante toda la temporada, los Astros saben que no pueden hacer nada para cambiar la mentalidad de los aficionados. El odio dirigido a ellos en las redes sociales, eso no se irá a ninguna parte pronto.

Tampoco los rumores. Durante la postemporada de la Liga Americana, hubo insinuaciones y especulaciones sobre malas acciones.

Hay que tomar nota de esto: Durante los entrenamientos del lunes, la única cámara en el jardín central era para la transmisión de Fox. El reporte oficial de las Grandes Ligas que emitió las sanciones en enero de 2020 señaló que los Astros utilizaron una cámara en el central para que les ayudara a robar ilegalmente las señales emitidas por los cátcheres contrarios.

“Sólo queremos mostrarle al mundo que somos el mejor equipo. Para que podamos hacer eso, tenemos que conseguir cuatro victorias más. No pienso que el ruido exterior nos motive en lo absoluto”, señaló Correa.

Sin embargo, es difícil ignorarlo.

“No estaba aquí con el equipo en 2017, pero me han abucheado igual que a cualquier otro”, comentó Yordan Álvarez, quien fue nombrado Jugador Más Valioso de la Liga Americana.

El jardinero Michael Brantley jugó contra Houston esa campaña mientras estaba con Cleveland. Ahora porta la camiseta de los Astros, plenamente consciente de que muchos aficionados creen que debería decir “Villanos” en el frente.

El pasado tramposo del equipo, lo sabe, forma parte del uniforme tanto como el logotipo de los Astros con la estrella. Y los persigue hasta el día de hoy.

“Seguro que sí. Lo percibimos en todos los sitios a los que vamos”, señaló.

Los más criticados son los cuatro peloteros que formaron parte de ese equipo de 2017 y que siguen en la alineación: Altuve, Correa, Bregman y Yuli Gurriel.

Bregman es el que más se molesta por el tema. Altuve a menudo lo deja pasar de largo, mientras que Correa se apresura a reconocer lo sucedido.

Para el mánager Dusty Baker, es cosa del pasado. Contratado luego de que el mánager A.J. Hinch y el gerente general Jeff Luhnow fueron despedidos por el equipo y suspendidos por las Grandes Ligas, el mandamás de 72 años dijo que sus jugadores no son estimulados por los que los odian.

“Eso es lo que creo que la gente está tratando de hacer, como su principal fuente de motivación, pero eso no te motiva tanto como ir a ganar y hacia la excelencia”, comentó. “Sólo puedes dejarte llevar por el ‘te lo voy a demostrar’, o sólo puedes dejarte llevar por la motivación negativa hasta cierto punto”.

“Creo que este equipo ya superó eso porque sabe que puede jugar. Así que en esto es en lo que tienes que pensar, ¿yo contra el mundo?”, dijo. “Después de un tiempo, ¿Cuánto más puedes tener ese mantra? Así que creo que eso se ha acabado desde hace tiempo”.

Altuve, el segunda base estelar y el motor del equipo, ha estado con los Astros desde el 2011, desde tener temporadas de 100 derrotas hasta años de más de 100 triunfos. Ayudó a Houston a superar a los Dodgers de Los Ángeles en la Serie Mundial de 2017 que se fue a siete juegos y perdió una serie de siete duelos contra Washington en 2019.

¿Esta postemporada podría alterar la percepción del pasado?

“No he pensado sobre eso”, comentó Altuve. “Pero creo que tenemos la misma mentalidad de siempre, vamos a salir y tratar de ganar”.

“No hay un sólo muchacho que esté pensando en otra cosa que no sea ganar”, puntualizó el venezolano.


Tras escándalo, ¿motivo extra para Astros?

 @DavidVennMLB
 

HOUSTON – Estando en el mayor escenario del béisbol, los Astros saben que el escrutinio va a ser fuerte, como lo ha sido en estadios por todas las Grandes Ligas desde que se descubrió el robo de señas ilegal que ocurrió en el 2017, cuando Houston fue campeón de la Serie Mundial. Las suspensiones por el escándalo no incluyeron a los jugadores de dicho equipo, que ahora participan en su tercera Serie Mundial en los últimos cinco años.

Específicamente, Alex Bregman, el venezolano José Altuve, el puertorriqueño Carlos Correa y el cubano Yuli Gurriel son los que quedan de aquel grupo de hace cuatro años. Ahora dirigidos por Dusty Baker, quien llegó al timón del club tras la suspensión del manager anterior A.J. Hinch, enfrentan preguntas sobre una posible “motivación” de demostrar que lo logrado aquella temporada no fue por “trampa”, sino por su talento.

“No creo que estemos jugando aquí en la Serie Mundial porque estemos motivados a salir y probarle a la gente que somos buen equipo”, dijo Correa el lunes, un día antes del Juego 1 del Clásico de Otoño entre los Astros y los Bravos en el Minute Maid Park. “Estamos aquí porque trabajamos muy duro desde el momento en que empezamos en los entrenamientos, porque la derrota (en el Juego 7 de la SCLA) del año pasado, estando a una victoria de la Serie Mundial, es agridulce. Queremos demostrarle al mundo que somos el mejor equipo”.

Desde que se descubrió lo hecho en el 2017, la producción de las principales figuras de aquellos Astros que siguen en los Siderales ha tenido algunos altibajos. En el caso de Bregman, las lesiones han sido un gran factor. Correa, saludable por fin, tuvo un sólido 2021. Altuve repuntó en grande este año tras un 2020 para el olvido, a la vez que Gurriel, a sus 37 años, viene de ganar un título de bateo.

“Creo que este equipo ha superado eso, porque ellos saben que pueden jugar bien”, expresó Baker. “No creo que eso sea su principal fuente de motivación. Creo que la gente está tratando de decir eso, pero esa parte no te motiva tanto como el deseo de ganar y alcanzar la excelencia. La motivación negativa tiene sus límites”.

 

Lo que sí se puede apreciar es que los veteranos de los Astros están orgullosos de participar en tres Series Mundiales en los últimos cinco años, además de tener cinco octubres consecutivos en la Serie de Campeonato de la Liga Americana. Y claro, aunque no lo expresen con frecuencia, hay algo de reivindicación en el ambiente.

“Eso lo hace un poco más especial”, dijo al respecto Gurriel. “Todo el mundo sabe los problemas que pasamos, pero no todo es color de rosa. Pero hay que pasar por momentos difíciles así, para llegar a momentos como éste”.

Con la inminente agencia libre de Correa al finalizar la Serie Mundial, ese cuarteto de infielders parece estar en los últimos partidos de su colaboración en Houston que empezó en el 2016.

“Creo que tenemos la misma mentalidad de siempre. Simplemente salir a ganar”, dijo Altuve. “No hay nadie que no esté pensando en otra cosa que no sea ganar”.

Bregman va más lejos.

“No me importa el tema de las narrativas. No estoy preocupado por nada de eso”, manifestó el tercera base al tocar el tema. “Quiero ganar cuatro juegos. Quiero jugar un buen béisbol. Lo único que tengo en la mente es ejecutar. De eso se trata un béisbol ganador en la postemporada”.

 

David Venn es el editor ejecutivo de LasMayores.com, la página oficial de MLB en español. Puedes seguirlo por Twitter en @DavidVennMLB.


 

Framber soñó con la SM; ahora a cumplir

 
 
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HOUSTON – En los entrenamientos de primavera de este año, Framber Valdez les declaró a sus compañeros de equipo que iba a abrir un partido de la Serie Mundial por los Astros.

Del dicho al hecho hay mucho trecho, según el refrán. Pero, siete meses después, aquí está el zurdo dominicano, listo para abrir el Juego 1 del Clásico de Otoño el martes por Houston contra Atlanta en el Minute Maid Park.

“Lo (tomábamos) a ‘chercha’ (chiste)”, expresó con una sonrisa Valdez el lunes. “Pero, yo me enfoqué, porque podía ser que tuviera la oportunidad que pude tener y la aproveché”.

Específicamente, Valdez aprovechó su tercera oportunidad en esta postemporada el jueves pasado en Boston, cuando la rotación abridora de los Astros parecía estar derrumbándose en la Serie de Campeonato de la Liga Americana ante los Medias Rojas. Ningún abridor había pasado de la tercera entrada en los primeros cuatro choques, pero en el Juego 5 Valdez cubrió 8.0 episodios de una sola carrera para adjudicarse la victoria. Y cuando Luis García cumplió dos días después en el Juego 6 con 5.2 ceros, Houston se coronó campeón del Joven Circuito por tercera ocasión en los últimos cinco años.

“Gracias a Dios, me siento bien contento. Me siento emocionado”, dijo Valdez, quien había registrado efectividad de 7.71 en sus dos salidas anteriores en los playoffs antes del jueves. “No lo demuestro al 100%, pero me siento emocionado. Lo sé controlar, porque es una oportunidad que pocos la tienen y es grandiosa”.

Para Valdez, el reto del martes no será nada fácil. Los Bravos acaban de derrotar en la Serie de Campeonato de la Liga Americana a los Dodgers, campeones defensores que habían ganado 106 partidos en la campaña regular. Atlanta, reforzado con figuras como el puertorriqueño Eddie Rosario (JMV de la SCLN), el cubano Jorge Soler, Adam Duvall y Joc Pedersen, además de pilares como Freddie Freeman, Austin Riley y el curazoleño Ozzie Albies, se encuentra en su mejor momento del 2021.

“Uno también tiene su forma de ataque, su forma de jugar”, dijo Valdez acerca de su estrategia para el martes. “El béisbol es el mismo. Yo sé lo que tengo y yo sé que puedo ejecutar en el montículo”.

Para Valdez, sus principales armas son un sinker y una curva aguda. Contra los Medias Rojas la semana pasada, el quisqueyano halló el éxito utilizando más el sinker para establecer su lanzamiento de velocidad, para luego exhibir más su emblemático envío rompiente.

Este último lanzamiento ha producido 149 ponches desde el principio del 2020, la mayor cantidad entre los zurdos de Grandes Ligas y superada sólo por la de 151 de Charlie Morton—curiosamente el abridor de los Bravos para el martes.

“Su curva es bien filosa y la mezcla muy bien con su sinker”, comentó el torpedero de los Astros, el puertorriqueño Carlos Correa.

Para frenar a los encendidos Bravos en el Juego 1, Valdez tendrá que hacer eso mismo, para así cumplir con un final feliz de lo que visualizaba en marzo.

“Tengo mis pitcheos que puedo ejecutarlos, siempre y cuando esté en salud, si Dios quiere”, dijo Valdez. “Mantenerme enfocado y tirar mis pitcheos intensos como los he tirado en estos últimos juegos, para tener resultados contra ellos”.

 

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Rosario, de estar en duda a pieza crucial

 
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HOUSTON — ¿Llegó de la nada Eddie Rosario para ayudar a los Bravos a alcanzar su primera Serie Mundial desde 1999? A primera vista sí, pero había señales de que el jardinero puertorriqueño podía causar un buen impacto, aun después de su lesión al principio de julio, un tirón abdominal.

En su último mes con los Indios, Rosario bateó .306/.327/.480 (OPS de .807) en 27 partidos, luego de producir .227/.280/.341 (OPS de .621) con Cleveland en sus primeros 51 juegos del 2021 por la Tribu. Adquirido por los Bravos a finales de julio por el veterano venezolano Pablo Sandoval, Rosario tuvo una sólida línea de .271/.330/.573 (OPS de .903) y siete jonrones en la recta final por Atlanta, que famosamente trajo a cuatro guardabosques a mediados de la campaña debido en gran parte a la ausencia del venezolano Ronald Acuña Jr.

Ahora Rosario viene de ser el Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional contra los Dodgers, en la que bateó .560/.607/1.040 con tres cuadrangulares y nueve empujadas.

“Mucho enfoque”, dijo Rosario al tratar de explicar la vuelta que le dio a su temporada vistiendo el uniforme de los Bravos. “Siempre tuve la fe. Creo en mis habilidades”.

Los Bravos también. Cuando el gerente general de Atlanta, Alex Anthopolous, hizo el canje con Cleveland, estaba consciente de que no iba a contar con Rosario hasta por lo menos mediados de agosto (la fecha fue el día 28, al final). Y el GG también sabía que el oriundo de Guayama ya exhibía números mejores tras su lento comienzo en los Indios.

“Sí, creo que no estaba rindiendo. Algunos muchachos tienen años malos”, dijo Anthopolous el lunes, un día antes del Juego 1 de la Serie Mundial entre los Bravos y los Astros en el Minute Maid Park. “Lo único en que nos basamos era que había sido un buen jugador en el pasado. Es joven y acababa de empezar a jugar mejor.

“Veíamos el potencial”.

Por supuesto, la mejor campaña de Rosario fue con los Mellizos en el 2019, cuando conectó 32 vuelacercas y empujó 109 vueltas como parte de la “Bomba Squad” que ganó la División Central de la Liga Americana. Pero a sus 30 años, el toletero zurdo generaba dudas con un porcentaje de embasarse de por vida de .310 antes de firmar por una campaña con los Indios durante el invierno. Ahora se sabe que Atlanta fue uno de los otros equipos interesados en sus servicios en ese momento.

“Nosotros exploramos la posibilidad de firmarlo en el invierno como agente libre”, reiteró el dirigente de los Bravos, Brian Snitker. “(El coach) Walt (Weiss) y yo hablamos con la gente en la organización de Minnesota y nos dieron grandes reportes sobre él.

“Si ves su historial y lo que había hecho…necesitábamos un impulso en los jardines”.

Eso mismo brindó Rosario, algo acentuado por su explosión ofensiva en la segunda ronda de estos playoffs. Ahora tanto Rosario como los Bravos esperan que se continúe el ritmo.

“Creo que tenía que presentarse esta clase de oportunidad”, expresó Rosario. “Tenía que estar en este momento para que sucediera todo, tal como ha pasado”.

 

David Venn es el editor ejecutivo de LasMayores.com, la página oficial de MLB en español. Puedes seguirlo por Twitter en @DavidVennMLB.


Un cuarteto de emergencia salvó a Bravos

 
 
 

HOUSTON — Atlanta acababa de sufrir otro tropezón, perdiendo por séptima ocasión seguida al intentar ponerse con un porcentaje de .500.

“Esto no va a definir nuestra temporada, esta serie”, dijo el mánager Brian Snitker aquella noche en el Citi Field de Nueva York.

No tenía ni idea.

Dos días después, el gerente general Alex Anthopoulos adquirió a los jardineros Eddie Rosario, Adam Duvall y Jorge Soler, además del relevista Richard Rodríguez mediante cuatro canjes en las horas previas a la fecha límite de traspasos. Había añadido al jardinero Joc Pederson dos semanas antes.

Rosario, Duvall y Pederson se combinaron para remolcar 17 de las 28 carreras de Atlanta al doblegar a los reinantes monarcas Dodgers de Los Ángeles en seis juegos de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional. El puertorriqueño Rosario fue laureado como el Jugador Más Valioso, con los Bravos citándose para medirse contra los Astros de Houston en la Serie Mundial.

• Pederson tras una gesta bien extraña en SM

Con los Bravos en busca de su primeros anillos de campeones de la Serie Mundial desde que el equipo que incluyó a Greg Maddux, Tom Glavine, John Smoltz y Chipper Jones la ganó en 1995, Pederson capta la atención por lucir un collar de perlas.

“Cuando vi las perlas me pareció que se veían bien”, dijo Pederson. “Ya había tenido una cadena oscura y una cadena de oro, y varias más diferentes, siempre ando pendiente con lo que tienen los otros. No lo sé, sencillamente, pensé que se veían bien”.

Anthopoulos, el ejecutivo canadiense de 44 años que fue contratado como gerente general en noviembre de 2017 y que ascendió al cargo de presidente de operaciones de béisbol el año pasado, tuvo que reconfigurar los jardines del equipo.

Cristian Pache, titular del jardín central al iniciar la campaña, sufrió una lesión del isquiotibial derecho el 13 de mayo y no fue hasta octubre cuando volvió a tener un turno en las mayores. El jardinero izquierdo se fracturó dos dedos al deslizarse de cabeza el 25 de mayo y, cuatro días después, fue arrestado por agredir a su esposa y desde entonces no ha jugado. Ronald Acuña Jr., el estelar jardinero derecho, sufrió un desgarre en el ligamento cruzado anterior el 10 de julio, lesión que lo mantendrá alejado hasta el próximo año.

Muchos gerentes refuerzan a sus equipos a mitad de temporada. Rara vez todos entran en armonía.

Al adquirir a Pederson, Anthopoulos mandó un mensaje al camerino: “Creemos en ustedes”, recordó el primera base Freddie Freeman, reinante MVP de la Liga Nacional.

Anthopoulos apeló ante su jefe, el director ejecutivo Terry McGuirk, para poder gastar y subir la nómina, de 136 millones de dólares en el día inaugural a 140 millones el 31 de agosto, aún quedando como 14to entre los 30 equipos. Los cuatro nuevos jardineros añadieron 7.743.280, incluyendo medio millón que Atlanta recibirá de Cleveland este año como parte del canje por Rosario

 

“Terry McGuirk se me acercó durante la pausa del Juego de Estrellas y me dijo que hiciera lo necesario para reforzar a este equipo. Lo que se necesitara. Y fuimos con todo”, señaló Anthopoulous.

Atlanta perdió en Milwaukee horas después de pasada la fecha límite de canjes, quedando con foja de 51-54. Los Bravos se ubicaban terceros en el Este de la Liga Nacional, cinco juego detrás de los Mets de Nueva York y uno por debajo de Filadelfia.

“La suerte que tuvimos es que nos tocó jugar en el Este de la Nacional en 2021”, dijo Anthopolous tras los canjes. “Decidimos ir por todas”.

Atlanta ganó cinco de sus siguientes seis juegos para ponerse por encima de .500 por primera vez en toda la campaña el 8 de agosto. Una racha de nueve victorias catapultó a los Bravos a la cima el 15 de agosto.

“Dos equipos distintos entre la primera mitad y la segunda, si uno se pone a analizarlo”, dijo Freeman. “Teníamos reservadas unas pequeñas armas y las sacamos a relucir para estar aquí en la Serie Mundial”.

Contra la marea, los Bravos certificaron su cuarto título de división seguido el 30 de septiembre. Acabaron con una ventaja de seis juegos y medio.

“A nosotros nos costó mezclar todos los ingredientes por un periodo largo de la temporada”, dijo Snitker. “Pero éramos un buen equipo y seguía creyendo que íbamos a sacar nuestro mejor nivel en algún momento. Creo que Alex ayudó en ello con las adquisiciones”.

Pederson, de 29 años, fue adquirido a cambio de Bryce Ball, primera base en las menores, y bateó para .247 con siete jonrones y 22 impulsadas.

Rosario estaba en la lista de lesionados por esguince del oblicuo cuando los Bravos le obtuvieron a cambio de Pablo Sandoval, quien de inmediato fue dado de baja. Rosario debutó con los Bravos el 28 de agosto y bateó para .272 con siete jonrones y 16 impulsadas en 96 turnos.

Soler, adquirido de Kansas City por Kaley Kalich, pitcher derecho en las menores, bateó para .269 con 14 jonrones y 33 impulsadas. El cubano se perdió cuatro juegos de los playoffs tras dar positivo por COVID-19.

Duvall, de 33 años, jugó con los Bravos entre 2019-20. Llegó en un canje con Miami por el receptor Alex Jackson y bateó para .226 con 16 cuadrangulares y 45 impulsadas; cerrando el año con un tope personal de 38 jonrones y liderando la Nacional con 113 remolcadas.

“Creo que este año ha sido un ejemplo de responder a la adversidad, cómo voltear la página y seguir perseverando”, dijo Duvall.

 

 

Pederson tras una gesta bien extraña en SM

 
 
 

El término “Joctober” ha sido mencionado mucho este mes. Y con razón. El patrullero de los Bravos, Joc Pederson, tiene un slugging de .586 esta postemporada y está dejando su marca de varias maneras. Primero, están los jonrones saliendo desde la banca que conectó en los Juegos 1 y 3 de la Serie Divisional de la Liga Nacional contra los Cerveceros, con los que se convirtió en el tercer jugador en la historia con dos bambinazos como emergente en una misma serie de postemporada y empató el récord de por vida en playoffs/Serie Mundial.

Por supuesto, otra de las razones para que el término “Joctober” sea tan común es lo familiarizado que está Pederson con la postemporada. Hasta el momento, ha disputado 74 juegos de por vida en octubre, con 64 de ellos para los Dodgers entre 2015 y 2020. Eso significa que ganó una Serie Mundial con Los Ángeles el año pasado. Ahora, con los Bravos en el Clásico Otoñal, tiene la oportunidad de lograr una hazaña bien poco común: ganar la Serie Mundial en años seguidos con dos equipos diferentes.

¿Qué tan raro es eso? Sólo ocho jugadores en la historia han conquistado del Clásico de Octubre en campañas sucesivas don novenas distintas, de acuerdo con el Elias Sports Bureau. Para este ejercicio, ganar la Serie Mundial se define como haber jugado al menos un encuentro de postemporada para los campeones.

Estos son los jugadores a los que Pederson estará tratando de imitar a partir del martes:

Ben Zobrist: Reales (2015) y Cachorros (2016)
Jake Peavy: Medias Rojas (2013) y Gigantes (2014)
Ryan Theriot: Cardenales (2011) y Gigantes (2012)
Jack Morris: Mellizos (1991) y Azulejos (1992)
Don Gullett: Rojos (1976) y Yankees (1977)
Bill Skowron: Yankees (1962) y Dodgers (1963)
Clem Labine: Dodgers (1959) y Piratas (1960)
Allie Clark: Yankees (1947) e Indios (1948)

 

Sarah Langs es editora y reportera de MLB.com.

 


 

Con motivación extra, Baker busca el título

 
 
 

HOUSTON — Dusty Baker, entonces mánager de los Gigantes de San Francisco, acaba de retirarse del estadio tras una demoledora derrota ante los Angelinos de Los Ángeles en el séptimo partido de la Serie Mundial de 2002 cuando se encontró con su padre.

Johnnie B. Baker padre no se anduvo con rodeos.

“Salió a decirme: ‘Hombre, de la manera que acabas de perder este no veo cómo puedas ganar otro'”, recordó Baker el domingo.

Diecinueve 19 años desde esa charla y más de una década desde el deceso de su padre, Baker finalmente tiene la oportunidad de mostrar que el padre que tanta amaba estaba equivocado.

La oportunidad se presenta a partir de la noche del martes al mando de los Astros de Houston contra los Bravos de Atlanta en la Serie Mundial.

Baker, de 72 años, siempre tiene presente esa conversación. Y desde que los Astros despacharon a los Medias Rojas para alcanzar su tercer Clásico de Otoño en cinco años el viernes pasado, las palabras de su padre retumban más.

“Esa ha sido mi motivación”, dijo Baker.

Será la segunda participación de Baker en una Serie Mundial como piloto. Lo hizo tres veces como jugador de los Dodgers, ganando una en 1981 como un jardinero izquierdo con un productivo bate.

En una ilustre trayectoria como pelotero y mánager que abarca más de 50 años, conquistar la Serie Mundial como piloto es la única asignatura pendiente para Baker.

“Lo sé”, dijo. “Tengo que llenarla”.

Lo mismo piensa Reggie Jackson, el original Señor Octubre y miembro del Salón de la Fama que ahora trabaja como asesor del dueño de los Astros Jim Crane. “Sería una adición maravillosa a sus credenciales”.

El torpedero de Houston Carlos Correa, quien será agente libre al final de la temporada, tiene como misión darle esa satisfacción a Baker.

“Lleva tanto tiempo en tiempo y sigue siendo algo pendiente”, dijo el astro puertorriqueño. “Saldremos a hacerlo por él”.

Han sido dos años de muchos vericuetos para Baker. Tras ser despedido por los Nacionales, al cabo de una campaña de 97 victorias en 2017, se preguntó si volvería a recibir una oportunidad para dirigir, mucho menos pensar en el esquivo título.

De vuelta en su residencia en el norte de California, dedicado a su negocio vinícola y los sembradíos de vegetales en su jardín, meditaba perplejo cómo era pasado por alto al abrirse vacantes de mánager. Sus solicitudes no recibían respuesta.

Baker asumió que su edad y salario en esta etapa de su vida hacían rehuir a los ejecutivos de los equipos.

“¿Terminas resignándote?”, llegó a decir una vez. “Te resignas, pero es que acabas perdiendo fe en la gente, entre lo que es bueno y malo. Y entiendes que en este mundo, especialmente en este nuevo mundo, siempre ha habido discriminación, discriminación racial, pero en este nuevo mundo, hay discriminación de edad y salario, las que van entrelazadas”.

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Fue cuando las palabras de su padres hicieron eco.

“Lo tenía siempre presente cuando no sabía si podría volver a este deporte”; dijo.

Fue cuando a fines de 2019 se reveló que los Astros robaban ilícitamente las señales del rivales durante la temporada en la que se coronaron campeones en 2017. El destape del escándalo provocó que el mánager A.J. Hinch perdiera su trabajo, dejando al equipo con un inconmensurable problema de imagen y necesitado de un líder fuerte.

Crane encontró ese líder en Baker, el número 12 en la lista histórica de victorias como piloto y que ha dirigido a cinco equipos en la postemporada. En la abreviada temporada por el COVID-19 el año pasado, los Astros se colaron en los playoffs como comodines y se quedaron cortos por una victoria de acceder a la Serie Mundial.

“La primera vez que me le encontré, estuvimos hablando casi dos doras y de inmediato supera que era la persona correcta”, dijo Crane. “Es alguien imperturbable porque ha tenido que pasar por muchísimas cosas”.


 

Mármol es el nuevo dirigente de Cardenales

Cardenales presentan a Mármol

 
 
 

Al embarcarse en una carrera como coach de los Cardenales de San Luis, se hizo evidente que Oliver Mármol tenía el potencial de convertirse en mánager de Grandes Ligas algún día.

Ese día acaba de llegar, un poco antes a lo esperado.

A sus 35 años, Mármol fue ascendido el lunes de coach de banca para quedar como el piloto más joven de las mayores, tomando las riendas de los Cardenales apenas dos semanas después que Mike Shildt fue despedido sorpresivamente por parte de una de las franquicias más estables del béisbol.

“Siempre tuve la idea que Oli llegaría a ser mánager de Grandes Ligas en un momento. Lo que no pensaba es que sería 2022″, dijo John Mozeliak, el presidente de operaciones de béisbol de los Cardenales.

Mármol será el piloto más joven del club desde Marty Marion, quien tenía 34 años cuando dirigió en 1951.

Nacido en Florida y de origen dominicano, Mármol también será el segundo mánager de una minoría en la historia de la franquicia. El cubano Mike González condujo al equipo entre 1938 y 1940.

“En los barrios que crecimos … estas no son oportunidades que se presentan a la mayoría”, dijo Mármol. “El que ellos pudieron identificar a alguien (latino) en una posición de liderazgo, especialmente para una franquicia exitosa, una con la historia que tienen los Cardenales de San Luis, es algo extremadamente significativamente”.

Mármol fue seleccionado por San Luis en la sexta ronda del draft amateur de 2007 procedente de las filas universitarias con el College of Charleston. Pero se carrera como pelotero se atascó en la sucursal de Clase A en Palm Beach.

Después de cumplir funciones como instructor y piloto en las menores, Mármol se sumó en 2017 al equipo técnico de las mayores como coach de primera base. Fue nombrado coach de banca en 2019 y mantuvo el puesto esta temporada, en la que los Cardenales batieron un récord de franquicia de 17 victorias en fila para llegar a la postemporada.

“Es la persona idónea para este trabajo”, dijo Mozeliak.

Los Cardenales se clasificaron a los playoffs tras enhebrar una racha de 17 victorias en septiembre, pero perdieron 3-1 ante los Dodgers de Los Ángeles con un jonrón en el último turno en el juego de comodines.

Al regresar de Los Ángeles, Mozeliak no había contemplado un cambio de mánager. Pero Schildt, de 53 años, fue despedido el 14 de octubre por lo que Mozeliak describió como “diferencias filosóficas” entre Shildt, los coaches y los ejecutivos del club.

“Tuvimos diferencias internas que no se pudieron limar”, dijo Mozeliak. “Consideramos que lo mejor era hacer un cambio en la organización, sin importar que no fuera algo popular. No tomamos esta decisión a la ligera”.

Mármol mencionó ya ha estado en contacto con los referentes del equipo: Yadier Molina, Adam Wainwright, Nolan Arenado y Paul Goldschmidt.

“El campeonato es el objetivo final”, dijo Mármol.

 

Fuente consultada: LasMayores

 

1 comentario

    • Amaya el 26 octubre, 2021 a las 10:23 am
    • Responder

    Bueno yo quiero que ganen los Bravos de Atlanta, pero si logran ganar los Astros realmente dejarán bien claro que no hizo mucha falta las señas hurtadas

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