@pilattiESPN

No hubo mucho misterio, la predicción era que Canelo ganara por KO a Caleb Plant y así fue. La victoria emuló a la lograda contra Kovalev en el mismo asalto. Fue un KO raro, en una pelea extraña y que pareció seguir un guion infalible

 

Lo raro fue que durante diez asaltos Canelo nunca logró conmover a Plant, hasta ese extraño momento del asalto once en que el estadounidense se fue a la lona sin demostrar estar lastimado. Hasta entonces, controló la pelea, impuso su estilo, frustró a Canelo, lo esquivó cuando quiso, fue marcando golpes cuando quiso y hasta lo dejó golpear sin mostrar sentir los trallazos.

Por el contrario el mexicano se vio por momentos repetido en los dos mismos golpes y hasta lo vimos abanicar de manera torpe más de una vez.  Y si bien en las tarjetas oficiales y no oficiales el tapatío marchaba al frente, lo que se veía en el cuadrilátero era un púgil limitado, sin un plan B y aferrado a una sola estrategia lanzar los mismos golpes que le vemos en los videos de Instagram contra el saco de su gimnasio en San Diego.

De esos golpes, Plant se daba el gusto de quitárselos con el hombro al estilo Mayweather o cruzando su derecha por delante de la barbilla, obligando a que Canelo lo intentara con golpes descendentes de derecha que rara vez conseguían llegar limpios. A eso sumemos el deterioro de su cardio lo cual no permitía imaginar que lograra en los últimos asaltos lo que no había conseguido en los diez anteriores. Sin embargo, al minuto del asalto once, sobre las mismas cuerdas donde Plant se aburrió de pasar golpes con el hombro, llegó ese golpe que las repeticiones de la TV no permitieron ver que fuera tan limpio como para lastimarlo.

Un Plant al cual antes le habían llegado golpes peores y ni mosqueó, al punto que cuando se levantó de la lona se mostró recuperado casi de inmediato ante la revisión del referí. Luego hubo una segunda caída que pareció actuada. Como sea, final de jornada para Plant y en cierta forma una noche feliz para sus cuentas bancarias. Ganó la mejor bolsa de toda su carrera. Canelo, mientras tanto, hace historia y para la estadística será el primer mexicano en unificar los cuatro cinturones de una división.