Este 5 de diciembre, 20 candidatos del Golden Day y Early Baseball Era, serán evaluados para ingresar al Salón de la Fama de béisbol, en Cooperstown.

Entre ellos, los expeloteros cubanos Minnie Miñoso y Tony Oliva. ¿Merecen ser ambos exaltados?

El resto de la lista de Golden Days Era lo componen: Dick Allen, Ken Boyer, Gil Hodges, Jim Kaat, Roger Maris, Danny Murtaugh, Billy Pierce y Maury Wills.

En tanto, del Early Baseball: Bill Dahlen, John Donaldson, Bud Fowler, Vic Harris, Grant “Home Run” Johnson, Lefty O’Doul, Buck O’Neil, Dick “Cannonball” Redding, Allie Reynolds y George “Tubby” Scales.

Nuestros expertos opinan al respecto.


1. ¿Merecen los cubanos Minnie Miñoso y Tony Oliva ser exaltados este 5 de diciembre al HOF?

 

Minnie Miñoso conectó 2,110 imparables en su carrera. Chicago Tribune historical photo/Tribune News Service via Getty Images

Damián L. Delgado Averhoff, ESPN Digital: Los reconocimientos se dan en vida, y Miñoso lo merecía. Algunos expertos especulan que el haber jugado anecdóticamente en 1976 y 1980, para convertirse en el único jugador con presencia en MLB en cinco décadas diferentes atentó contra su candidatura. Esa situación alejó su elegibilidad de los años en que fue uno de los grandes referentes de los Chicago White Sox.

Las últimas imágenes que quedaron en los votantes eran aquellas dos fugaces presentaciones de tres (1976) y dos juegos (1980). Muy atrás quedó lo que hizo entre 1951 y 1960, cuando bateó por encima de .300 ocho veces y fue siete veces All Stars. Su WAR de 53.8 es superior a una decena de exaltados, así como su OPS y OBP, más haber roto la barrera racial para los latinos, debería ser suficiente para tener un nicho en Cooperstown.

Oliva es un caso diferente. Estaba destinado a la grandeza, entre 1964 y 1971 fue Novato del Año, 8 veces All Star y recibió en cada una de las temporadas votos de MVP, sin embargo, una lesión en la rodilla le privó de poner números indiscutibles para Cooperstown. Sin embargo, estuvo a un voto (11 de 12 necesarios) de alcanzar la exaltación por parte del Comité de la Era Dorada. A pesar de ser tan dominante en un periodo extenso, sus números son fronterizos y quizás no reciba el apoyo de los votantes.

Rubén Castro, ESPN Digital: Sí. Miñoso –que nunca pasó del 22% en la boleta en 15 años– jugó 20 temporadas, jugando en cinco décadas diferentes –terminando con tres juegos a los 50 años y 2 a los 54. Sumó 1,946 partidos, con 2.110 hits, 365 dobles, 95 triples, 195 jonrones y 1,093 remolcadas. Estuvo en 13 Juegos de Estrellas –cuatro temporadas seleccionado a dos en el mismo año–, ganó 3 Guantes de Oro como jardinero izquierdo, ganó una Serie Mundial, en 4 temporadas fue líder de triples, en una de hits, en tres de robos, en 10 de golpes recibidos, en 10 temporadas quedó en Top-10 entre mejores en porcentaje de bateo, 11 en porcentaje en base, 10 en carreras anotadas, 10 en bases robadas y 10 en dobletes.

 

Tony Oliva promedió .304 de por vida con los Twins. Getty Images

Oliva –15 años en boleta y tuvo un máximo de 47.3% en 1988– jugó 15 temporadas, aunque en tres no pasó de 10 juegos y en otra de 67. Fue Novato del Año –19 votos de 20– en 1964, en que fue campeón bateador con .323, líder en hits con 217, carreras anotadas con 109, dobletes con 43 y total de bases con 374. Participó en ocho Juegos de Estrellas consecutivos, ganó un Guante de Oro, tres títulos de bateo, en cinco campañas fue líder de hits y en cuatro de dobletes. En su carrera en que jugó solo con Minnesota Twins, sumó 1,917 hits, con 220 jonrones, 329 dobles, 48 triples y 947 impulsadas.

José E. Bartolomei, ESPN Digital: Miñoso, sin duda.

De 1951-61, con un mínimo de cuatro mil apariciones al plato, Miñoso se posiciona en el noveno puesto de bateo (.305); segundo en dobles (319), anotadas (,1078) y estafadas (193); y octavo en WAR (52.2).

Solo le superan en esos renglones leyendas como Stan Musial, Mickey Mantle y Willie Mays, todos inmortales. Miñoso acabó su carrera con .299, 2,110 hits, 195 jonrones y 1,093 impulsadas.

¿Lo mejor? Su .387 de promedio con corredores en base, analítica que hoy en día, captaría la atención de cualquier votante. Ganó, además, tres Guantes de Oro en un lustro.

El argumento en contra de Miñoso era que su carrera en Las Mayores fue corta, pero con la inclusión de las estadísticas de las Ligas Negras, ya no hay excusa. Merece ser un HOF.

Oliva por su parte (1962-76), registró de por vida .304 con 131 de OPS+ y 43.0 de WAR. Ganó un Novato del Año, finalizó dos veces en el segundo puesto en la votación de JMV (1965 y 1970) y fue tres veces campeón de bateo de la Liga Americana.

Un ocho veces All Star, Oliva también merece llegar a Cooperstown. Pero si tuviese que escoger uno con prioridad, mi opción es Miñoso.

2. ¿Qué otro expelotero debería ingresar a Cooperstown del Early Baseball y Golden Day era?

Damián L. Delgado Averhoff, ESPN Digital: Tres nombres sobresalen del resto: Ken Boyer, Gil Hodges y Billy Pierce, pero como debo escoger uno, me inclinaría por el antesalita y jardinero Boyer, quien durante 15 temporadas lo consiguió casi todo. Ganó la Serie Mundial en 1964, temporada en la que terminó siendo el Jugador Más Valioso. Además, fue 11 veces All Star, ganó cinco Guantes de Oro y dejó una línea ofensiva de .287/.349/.462, con un 62.8 WAR, 282 jonrones y 1,141 impulsadas.

Rubén Castro, ESPN Digital: El pitcher Jim Kaat, que en 15 años en la cédula de votación en ninguna de ellas pasó del 30%, a pesar de quedar a solo 13 triunfos en su carrera de 25 años en Grandes Ligas. En 898 partidos dejó marca de 287-237, con una efectividad alta de 3.45, pero con 180 juegos completos, 31 de ellos por blanqueada., además de 2,461 ponches con un WHIP de 1.259 en 4,530,1 entradas lanzadas. Tuvo tres temporadas de al menos 20 triunfos, siendo líder con 25 en 1966. Solo cuatro pitchers con más triunfos que él no están en Cooperstown, pero al menos otros 25 con menos victorias son inmortales en el Salón de la Fama. A la defensiva fue un excelente fildeador y sus 16 Guantes de Oro ganados en temporadas consecutivas lo dicen todo. Solo tres veces fue seleccionado al Juego de Estrellas y en 1982 ganó la Serie Mundial. Sus números están muy por encima de los otros nueve en la boleta del Comité de Veteranos.

José E. Bartolomei, ESPN Digital: Buck O’Neil.

Inexplicablemente, el máximo embajador en crear conciencia sobre la importancia de las Ligas Negras quedó fuera de la lista de primeros exaltados de dicha competición en 2006.

Falleció ocho meses después de eso. Es hora de que se haga justicia.

Al Salón de la Fama le supo tan mal que una figura tan querida como O’Neal quedara fuera por culpa del comité encargado, que se creó el premio Buck O’Neal Lifetime Achievement Award.

O’Neal fundó el Museo de Ligas Negras en Kansas City. Fue un bateador de por vida de .288 y figura de los Kansas City Monarchs.

O’Neal se convirtió en el primer coach afroamericano en MLB con los Cubs en 1962.