En medio de las festividades del Día de Leyendas del béisbol dominicano, el estelar pelotero dominicano habló sobre su candidatura al Salón de la Fama

 

David Ortiz es un ser humano con una excepcional capacidad de emitir positivismo. Su actitud mayormente relajada, su capacidad de realizar bromas en medio de preguntas serias y la manera sencilla en que se maneja, puede hacer que algunos, por momentos, olviden al feroz competidor que por años aterrorizó a lanzadores en Grandes Ligas, siendo protagonista de tres trofeos de Serie Mundial para Boston Red Sox.

El jugador es uno de los nuevos candidatos al Salón de la Fama de Cooperstown en la boleta de votaciones. Considerado como uno de los mejores bateadores designados de la historia, tuvo 10 invitaciones al Juego de Estrellas y siete premios Bate de Plata en su carrera. Culminó su paso de 20 años por Grandes Ligas con un promedio de bateo de .286, junto a un OPS de .931, 2,472 hits de los cuales 541 fueron cuadrangulares y 632 fueron dobles, 1,768 remolcadas, mientras que anotó en 1,419 ocasiones.

Durante la actividad de “Día de Leyendas” que estuvo celebrándose en el Estadio Quisqueya Juan Marichal de la capital dominicana, donde se celebró a los grandes nombres dominicanos dentro del béisbol, Ortiz aprovechó para responder algunas preguntas sobre sus posibilidades de entrar al Salón de la Fama.

Yo lo que podía controlar, lo controlé, eso fue mi hacer mi trabajo en el terreno de juego”, inició diciendo el exjugador de los Red Sox. “Tengo una buena relación con la gente de la prensa y para mí es un honor el simple hecho de ser considerado para dicho honor”.

Sobre la posibilidad de no lograr entrar en su primer año de elegibilidad, Ortiz fue claro en decir que no es algo que le torture el pensamiento, pero ciertamente, está esperando el momento en que su nombre sea anunciado para llegar a la inmortalidad.

“No me sentiría decepcionado si no soy seleccionado este año para el Salón de la Fama. Cuando inicié mi carrera, nunca me imaginé que me tomarían en cuenta para ir a Cooperstown. Ahora, si el anuncio llega, eso va a ser una tremenda fiesta, tú sabes como yo soy”, dijo el pelotero entre risas.

Ortiz repetidas veces señaló que no existe nada que pueda decir o hacer para cambiar el curso de lo que fue su carrera y que la decisión final queda en manos de los votantes.